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domingo, 31 de enero de 2021

Transgresión Continua Express 2020 - Diciembre II

Errementari: El Herrero y el Diablo (Paul Urkijo Alijo, 2017) - Embriagada por una estética concomitante a Jim Henson, Terry Gilliam o el Ridley Scott de Legend, Errementari reconfigura el folclore vasco transfigurándolo en un cuento de hadas en euskera de hipnótica atmósfera.


Historias Lamentables (Javier Fesser, 2020) - Javier Fesser factura su propia Relatos Salvajes (Damián Szifron, 2014) con cuatro historias protagonizadas por entrañables y crispantes desgraciados. Divertida, atípica y disparatada, va de menos a más y acaba por todo lo alto.


Parranda (Gonzalo Suárez, 1977)  - Primera adaptación de la novela A Esmorga, de Eduardo Blanco Amor, con su participación en el guión. Desigual y tosca son José Sacristán, Antonio Ferrandis, José Luis Gómez y Fernando Fernán Gómez los que elevan el proyecto.


A Esmorga (Ignacio Vilar, 2014) - Segunda y mejor adaptación de la novela tremendista de Eduardo Blanco Amor. Rodada en gallego y con una puesta en escena seca y cortante encuentra en Karra Elejalde, Miguel de Lira y Antonio Durán un trío protagonista intachable.



Historia de lo Oculto (Cristian Ponce, 2020) - Curiosa propuesta argentina que con medios exiguos amalgama sabiamente conspiranoia satánica y gubernamental con apuntes de terror y brujería mientras homenajea al periodismo de investigación de los años 80.


Los Favoritos de Midas (Mateo Gil, 2020) - Adaptación de la novela de Jack London a modo de miniserie que suple su puesta en escena convencional e inclinación por el subrayado con un excelente reparto encabezado por esa bestia de la interpretación llamada Luis Tosar.


sábado, 14 de marzo de 2020

Transgresión Continua Express 2020 - Febrero II


Centauros del Desierto (John Ford, 1956) - El western como viaje a las tinieblas de un derrotado fuera de su tiempo. La búsqueda como árida redención de agridulce recompensa. John Ford haciendo lo que mejor sabía, capturar lo insondable y convertirlo en imagen cinematográfica.



La Hoguera de las Vanidades (Brian de Palma, 1990) -  Un diluido Brian de Palma del que sólo se perciben leves apuntes de lucidez en la puesta en escena acomete esta voluntariosa, pero insuficiente, adaptación de la novela de Tom Wolfe. Meritoria labor del ecléctico reparto.



El Infierno Verde (Eli Roth, 2013) - Homenaje al subgénero de tribus antropófagas, execrable como pocos, en el que Eli Roth despliega su conservadurismo contra latinos, indígenas y ecologistas. Ni el buen ritmo, el escaso gore o la agonía de los personajes salvan la velada.




Sin Control (Mikael Håfström, 2005) - Telefim venido a más, de mensaje moralista y puritanismo formal, teje una endeble trama previsible desde su arranque. Como era de esperar Vincent Cassel no deja ni las migajas al resto del reparto con un personaje plano del que él saca oro.



Crash! (Harley Cokliss, 1971) - Cortometraje escrito y protagonizado por J.G. Ballard basado en su propia novela. Peculiar ejercicio de estilo que captura eficazmente la sexualidad aséptica del libro. Perfecto complemento para la versión cinematográfica de David Cronenberg.



Todo lo Que Tú Quieras (Achero Mañas, 2010) - Para su tercer largo como director Achero Mañas aborda un tema complejo y repleto de peligrosas aristas. El resultado es digno y valiente, en gran parte gracias al equipo artístico y a la luz en la mirada de la pequeña Lucía Fernández



Horse Girl (Jeff Baena, 2020) - Horse Girl es una aproximación elegante y empática a los problemas mentales, ofreciendo un retrato verosímil sobre cómo el entorno puede beneficiar o perjudicar a las personas que los padecen. Alison Brie, una de las impulsoras del proyecto, compone su mejor papel hasta la fecha



Son of a Gun (Julius Avery, 2014) - Thriller criminal de trama manida, puesta en escena plana y personajes estereotipados sin un arco dramático que nos permita empatizar con sus logros o fracasos. Ni el interesante reparto consigue sacar el producto del pozo de la mediocridad.



La Gran Aventura de Mortadelo y Filemón (Javier Fesser, 2003) - Más que una adaptación del cómic la incursión de los personajes de Ibáñez en el universo Fesser. Visualmente resultona y con un casting perfectamente elegido, fracasa como traslación de las viñetas al celuloide.

miércoles, 8 de enero de 2020

Transgresión Continua Express 2019 - Diciembre II



Campeones (Javier Fesser, 2018) - La naturalidad de todo el reparto y la ternura típica de las producciones de Javier Fesser y Películas Pendleton hacen que Campeones funcione a pesar de algunos obstáculos como su convencionalismo y cierta tendencia hacia lo lacrimógeno.





Watchmen (Damon Lindelof, 2019) Abordado como un elseworld en el que Damon Lindelof imagina una secuela del cómic, Watchmen es un producto casi impecable en lo visual y narrativo con dos episodios, 6 y 8, entre lo mejor visto este 2019. Por desgracia no consigo conectar al 100% con su muy valiente propuesta.




Mujercitas (Greta Gerwig, 2019) - La versión de Mujercitas de Greta Gerwig abandona la zona de confort de otras adaptaciones de la novela de Louisa May Alcott haciendo uso de una inteligente narrativa, dando importancia a la metatextualidad con respecto a la palabra escrita y apoyándose en un soberbio reparto.




Cronos (Guillermo del Toro, 1993) - El debut de Guillermo del Toro es un oscuro cuento de hadas en el que colisionan el Luis Buñuel mexicano y el David Cronenberg neocárnico de sus primeros trabajos para reformular el mito del vampirismo. Impresionante trabajo de Federico Luppi.




Gallipoli (Peter Weir, 1981) -  Peter Weir rueda su Senderos de Gloria narrando la infame batalla de Gallipoli durante la Primera Guerra Mundial. Impecable en todos sus apartados y con un dúo actoral brillante me cuesta implicarme con la desgarradora historia de estos dos amigos.





Lords of Chaos (Jonas Åkerlund, 2018) - Recreación de los disparatados hechos relacionados con las bandas de black metal noruego Mayhem y Burzum. El sueco Jonas Åkerlund deja de lado su irritante estilo videoclipero y aborda la historia con una crudeza y distanciamiento encomiables.





Nación Salvaje (Sam Levinson, 2018) -Aunque reflexiona sobre temas interesantes como el feminismo, la misoginia, la hipocresía y el poder de las redes sociales en los Estados Unidos de Donald Trump a Sam Levinson le falta ironía para conjurar una verdadera sátira del hoy y el ahora.





Dragged Across Concrete (S. Craig Zahler, 2018) - Thriller policiaco con reminiscencias noir potenciado por una rocosa puesta en escena y un gran trabajo de Mel Gibson y Vince Vaughn. Su fallo, el habitual en los films de S. Craig Zahler, el innecesario exceso de metraje.





Pesadillas 2: Noche de Halloween (Ari Sandel, 2018) - Planteada como un mix entre The Monster Squad, Child's Play y Gremlins esta simpática secuela de Pesadillas (Rob Letterman, 2015) se mantiene fiel al espíritu de R.L. Stine ofreciendo diversión ligera para todos los públicos.



El Cliente (Joel Schumacher, 1994) - Rudimentario y procedimental thriller basado en la novela de John Grisham. A destacar el buen hacer de Joel Schumacher detrás de las cámaras y el solvente reparto encabezado por unos impecables Susan Sarandon y Tommy Lee Jones.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Mortadelo y Filemón Contra Jimmy el Cachondo



Título Original Mortadelo y Filemón Contra Jimmy el Cachondo (2014)
Director Javier Fesser
Guión Cristóbal Ruiz, Claro García y Javier Fesser basado en los cómics de Francisco Ibáñez





Una carrera en viñetas de más de 55 años de edad abalan a Mortadelo y Filemón, los personajes creados por Francisco Ibáñez entre las paredes de la mítica editorial española Bruguera. Adaptaciones a distintos países en los que el éxito de los tebeos es un hecho desde hace décadas y la traslación a distintos medios catódicos o cinematográficos tanto en animación (dos series de tv, la mítica de Estudios Vara de los 60 y la de BRB Internacional y Antena 3 en los 90) como imagen real han extendido el legado de estos dos entrañablemente torpes agentes secretos de la T.I.A (Técnicos de Investigación Aeroterráquea) que en pleno 2014 siguen dando guerra en viñetas, aunque con sus años dorados bastante alejados en el tiempo.




En 2003 un Javier Fesser que venía de ejecutar una de las comedias más memorables, atípicas y entrañables del cine patrio contemporáneo con El Milagro de P. Tinto llevó a la pantalla grande la primera película de imagen real protagonizada por los personajes de Francisco Ibáñez con un más que considerable éxito. La Gran Aventura de Mortadelo y Filemón tenía muchos aciertos en su haber, como un casting (encabezado por un pletórico Benito Pocino que sencillamente "era" Mortadelo) elegido con escuadra y cartabón y una estética muy deudora de los cómics. Pero adolecía de un desarrollo y trasfondo que no conseguía captar la verdadera esencia de los tebeos cuyo devenir se estancaba cuando al quinto o sexto golpe de cachiporra o tapa de alcantarilla todo era entregarse a una agotadora redundancia, técnica y artísticamente brillante, pero agotadora al fin y al cabo.




Cinco años después el director Miguel Bardem (La Mujer Más Fea del Mundo, Noche de Reyes, Incautos) tomó el relevo de Javier Fesser y rodó la secuela Mortadelo y Filemón: Misión Salvar la Tierra, en el que repetía el mismo reparto, exceptuando el catalán Benito Pocino, que por diferencias con los productores abandonó el proyecto asumiendo su rol de Mortadelo el cómico Edu Soto. Un servidor nunca llegó a ver esta segunda parte, pero cierto es que aun funcionando bien en taquilla recibió ataques más o menos enconados tanto por parte de la crítica como del público o los fans de los personajes, que la pusieron de vuelta y media en su época de estreno. Pero no sería esa la última traslación de las correrías de las más célebres creaciones de Francisco Ibáñez y eso nos lleva al actual 2014.




Unos años después del éxitoso paréntesis que supuso la realización de la intensa, valiente y polémica Camino, basada en los últimos días de vida de la canonizada niña Alexia Gonzalez-Barros cuya familia pertenecía a la institución religiosa Opus Dei, Javier Fesser decidió volver a los personajes que había llevado a imagen real en 2003 rodando así el tercer largometraje protagonizado por Mortadelo y Filemon. La novedad en esta ocasión es que el director madrileño tomaba la sabia decisión de realizar esta nueva secuela en animación en 3D, localizando la historia en un formato mucho más cercano y fiel a las viñetas primigenias en las que han ido desfilando los dos agentes secretos y sus secundarios desde hace casi 60 años.




Mortadelo y Filemón Contra Jimmy el Cachondo no sólo recupera al Javier Fesser más festivo y coherentemente alocado desde su ya lejana ópera prima, también es la adaptación (casi) perfecta de los personajes de Ibáñez a imagen real. Fesser ha tomado nota de los fallos de su primera incursión en el universo de los tebeos del autor de Pepe Gotera y Otilio o Chicha, Tato y Clodoveo y ha conseguido por fin llevar las viñetas a imagen en movimiento no sólo emulando fidedignamente la obra de Ibáñez en el plano estilístico, también trasladando gran parte del espíritu de la obra a la pantalla de cine  y con mucho más mérito si tenemos en cuenta que el guión escrito a seis manos no se refleja de manera directa en ninguna de las historietas clásicas o modernas de Mortadelo y Filemón, aunque toma de detalles de muchas de las más reconocibles para los lectores habituales.




La última obra de Javier Fesser es una fiesta cinematografica para todos los púbicos que se sumerge totalmente en los guiones y dibujos de Francisco Ibáñez desde ese arranque con el travelling a ras de suelo con el que seguimos el recorrido de la oronda Ofelia hasta la oficina del Super Intendente Vicente. En esos pocos segundos el director de Camino comienza a desplegar su puesta en escena incluyendo en cascada y sesión continua incontables referencias al universo de Mortadelo y Filemón y aunque la excesivamente alargada escena de arranque nos desconcierte de alguna manera en todo momento podemos ver a esos personajes que ya estaban ahí cuando muchos de nosotros todavía o habíamos nacido. Porque de manera inteligente Fesser no reniega de lo que ya hizo hace once años, pero sí lo depura para acercarlo más a su origen en papel.




Aquella estética slapstick de incontrolable imaginería visual de La Gran Aventura de Mortadelo y Filemón encuentra aquí la horma de su zapato con la animación en 3D. Personajes como los protagonistas, el Super, Ofelia, el profesor Bacterio, Rompetechos (aquí liberado de su estúpida filicion franquista del largometraje de 2003) o Irma son trasladados con un milimétrico respeto a la pantalla grande y sus correrías tienen lugar en edificios o calles llenas de colillas de cigarro, jocosos carteles publicitarios o secundarios de relleno tales como policías bigotudos, ciegos (con divertido perro lazarillo) caídos en desgracia, ancianas duras de oído, todo ello sin recurrir los guionistas y el director únicamente a la inocua violencia física por medio de continuos golpes (aunque también apelan a ella, es su obligación) porque en esta ocasión Fesser ha sabido captar el tono de locura de las viñetas sin eludir su tono de disparate continuo, previsible en lo argumental, pero adictivo en lo conceptual.




Dentro de este espídico caos controlado, que recuerda al de  Las aventuras de Tintín: El Secreto del Unicornio de Steven Spielberg y Peter Jackson, Javier Fesser tiene tiempo también para marcar a fuego su sello autoral con incontables referencias no ya sólo a su primera incursión en el universo de los personajes de Ibáñez sino también a su ya mencionada ópera prima El Milagro de P. Tinto, sus descacharrantes cortometrajes Aquel Ritmillo o El Sedcleto de la Tlompeta o la serie online Javi y Lucy con el humor físico deudor de Tex Avery, la música española casposa de la primera mitad del siglo XX, el imperante tono naif o sus sempiternas bombonas de butano que tienen aquí también su momento de gloria durante el clímax final del largometraje.




Repasando los pasajes para el recuerdo tenemos toda la parodia del reality show Gen Hermano (con impagable referencia al Golpe de Estado del 23 de febrero de 1981) el arranque con homenaje a las buddy movies americanas (acierto mayúsculo el uso de la voz de Ramón Langa) todas y cada una de las visitas al piso que comparten los dos agentes secretos, los cambios de humor de aquellos a los que se les inyecta la fórmula inventada por el profesor Bacterio o el clímax final en el que la locura se vuelve desbordante pero nunca agotadora o reiteraiva. Apunte muy positivo para el doblaje de los personajes encabezado por el de los dos protagonistas con la voz de un pletórico Karra Elejalde en la piel de Mortadelo y Janfri Topera (actor que curiosamente dio vida al profesor Bacterio en las dos versiones en imagen real) del sufrido Filemón,




En resumidas cuentas Mortadelo y Filemón Contra Jimmy el Cachondo es en el plano estético la posiblemente película animada en 3D más lograda de nuestro celuloide, una adaptación ejemplar de los personajes de Francisco Ibáñez y una obra cinematográfica que sin llegar a la excelencia (le restan algunos puntos fallos como el poco peso del personaje de Jimmy que es eclipsado, en todos los sentidos, por el impagable Tronchamulas o el a veces caótico devenir de su trama, seguramente buscado por los autores de la obra)  se revela como una de las producciones españolas más interesantes del 2014, una que pueden disfrutar tanto grandes como pequeños y sobre todo los que nos criamos con un tebeo de los agentes más aguerridos de la T.I.A en las manos gracias a las malas artes de padres, hermanos o kioskeros de confianza.