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miércoles, 10 de agosto de 2011

Capitán América: El Primer Vengador




Título Original Captain America: The First Avenger (2011)
Director Joe Johnston
Guión Christopher Markus y Stephen McFeely
Actores Chris Evans, Hugo Weaving, Haley Atwell, Sebastian Stan, Tommy Lee Jones, Stanley Tucci, Toby Jones, Neal McDonough, Derek Luke, Natalie Dormer, Richard Armitage, Dominic Coopper, Kenneth Choi, Samuel L. Jackson, Stan Lee




Por fin le llegó el turno al bueno del Capitán América con su incursión (ojo, no la única, que la primera data de 1944 y en 1990 el infame Albert Pyun nos regaló otra más, tan horrible como entrañable) cinematográfica en solitario a manos de Marvel Studios. Suponiendo también el último peldaño para que en el próximo año 2012 vea la luz el film Los Vengadores (The Avengers), protagonizado por el personaje que nos ocupa, Iron Man, Thor, Hulk, la Viuda Negra o Nick Furia entre otros y dirigida por ese genio a la hora de crear todo tipo de ficción que responde al nombre de Joss Whedon.




Capitán América, El Primer Vangador es un ejemplar blockbuster veraniego, que incluso contiene en su impronta algunos detalles que lo revelan como un producto comercial harto interesante, entretenido, multireferencial en lo que a alimentarse de distinto tipo de géneros se refiere y hasta con algún punto de ligero metalenguaje (esas imágenes del cómic número 1 del personaje vendiéndose como rosquillas en plena segunda guerra mundial). Todo envuelto en tono entre naïf y retro que cuaja perfectamente a la hora de retratar las historias del personaje en sus primeros años.




Al director Joe Johnston (digno artesano y realizador de cintas entrañables como Jumanji o Cariño, He Encogido a los Niños y otras no tan afortunadas como la última versión de El Hombre Lobo con Benicio del Toro como protagonista) no le es ajeno el celuloide localizado en los años 30 y 40 o el (pre)nazismo, aunque siempre desde un punto de vista más liviano y desenfadado que en el cine bélico más ortodoxo y con estética art decó. Ya que en el año 1991 dirigió Rockeeter, entretenida pieza basada en el cómic de Dave Stevens, cuyo mayor acierto era una jovencita y arrebatadora Jennifer Connelly. Aquella producción era un largometraje que mantenía más de un punto en común con esta Capitán América que nos ocupa.




Captain América: The First Avenger es principalmente un producto pulp sobre una imposible Segunda Guerra Mundial que más que en el cine bélico clásico americano se refleja en productos de Serie B europeos de naturaleza exploit sobre nazismo (pero dirigido a todos los públicos) o en films de ciencia ficción de segunda fila, lo que da un encanto especial a su estética y argumento. Por descontado todo está envuelto en un presupuesto propio de film revientataquillas con un logradísimo diseño de producción en el que se hace incluso una utilización magistral de los efectos digitales. Sobre todo a la hora de retratar al Steve Rogers escuálido, realizando un trabajo impresionante con el físico de Chris Evans por medio de los CGI.




La película es considerablemente fiel a los orígenes del personaje, pero tomando como punto de partida la recuperación del mismo que se hizo en Marvel gracias a Stan Lee para meterlo en las filas de Los Vengadores, ya que su verdadero debut fue en 1941 a manos de Joe Simon y Jack Kirby. Dicha génesis primigenia también la vemos en pantalla debido a que la misma ocupa toda la trama central a modo de enorme flashback y sobre ella se sustenta el esqueleto argumental de todo el largometraje así como el relato de los personajes protagonistas, desarrollado en la Segunda Guerra Munidal.




Los de Marvel Studios han hecho bien los deberes y en el film podemos ver todas las características y personajes que engrandecieron los cómics durante años. Personajes como Bucky, Dum Dum Dugan, Gabe Jones, Abraham Erskine o Peggy Carter son bastante fieles (dentro de sus posibilidades) a las viñetas y también han triunfado a la hora de retratar organizaciones como Hydra (imposible no pensar en la ilustrada de manera inolvidable por Jim Steranko en Nick Fury: Agent of Shield), con esos impersonales soldados asesinos y esa maquinaria militar de alta tecnología para la época.




En la caracterización de Craneo Rojo (enorme Hugo Weaving) se pueden encontrar los mayores ramalazos de ese cine exploitation sobre nazismo (el que quiso emular Zack Snyder sin éxito en algunos pasajes de su infumable Sucker Punch) que he comentado previamente. Lo que en un principio podían ser fallos, son algunas de las mayores virtudes del largometraje. Por ejemplo, que el personaje escuche a Wagner en otro contexto sería un cliché dificilmente defendible, pero en el de un film que mezcla los homenajes al cine propagandista de la segunda guerra mundial con la acción de Serie B europea queda incluso como una referencia que apela a la complicidad del espectador.




También caben destacar los ríos de tinta que se sucedieron cuando salió a la luz que en la película los enemigos del Capitán no iban a ser los nazis propiamente dichos. Ausencia que en principio casi todos los aficionados criticamos antes de ver la obra por ser una decisión en principio no muy acertada, pero que finalmente queda justificada con bastante inteligencia en el guión cuando descubrimos que Hydra (rama de corte misiticista de el ejército alemán) quiere traicionar al führer y llevar a cabo la conquista del mundo en solitario encabezada por el mismo Craneo Rojo. Incluir un rol como villano cuya ambición eclipsa la del mismo Adolf Hitler me parece una idea del todo feliz para este tipo de celuloide.




Chris Evans puede que no haya sido la mejor elección para hacer del personaje, pero mentiría si dijera que el actor no hace un excelente trabajo tanto con el uniforme puesto, como dando vida a ese tipo endeble por fuera pero con una determinación de hierro en su interior llamado Steve Rogers. Por suerte los autores del film han decidido dar al Capitán el espíritu del personaje clásico, el del Universo 616, no el del Ultimate, que si bien es más contemporáneo y rotundo en su fisicidad, también adolece de cierto radicalismo ideológico que acentúa de manera un poco tosca ese patriotismo del que siempre ha hecho gala el rol, pero que nunca era molesto.




Joe Johnston cumple con su cometido, el de un director que se enfrenta a un producto mastodóntico de un presupuesto altísimo al que se le exige, principalmente, destreza en las escenas de acción. Algo que demuestra en magníficos pasajes como los del asalto al tren o la persecución del agente de Hydra por las calles de Nueva York. El realizador de Parque Jurásico 3 o Hidalgo no sólo cumple como profesional del cine de aventuras, también es capaz de darle cierto poso a escenas dramáticas como la de la transformación de Rogers, la muerte de algún personaje o esa última coversación por radio con una guapísima Haley Atwelly con elegante estilo pin up.




Funcionan muchas cosas en esta Captain América que la convierten en un etretenido y meritorio film. El reparto bien elegido (Stanley Tucci magnífico, Tommy Lee Jones uraño y carismático), el guión acertadamente escrito y bastante fiel a los cómics, el patriotismo que podría echar para atrás a los no nacidos en Estados Unidos está tratado con ironía y amable condescendencia, los toques de humor, las referencias a films de videoclub o doble sesión cinematográfica de los que se alimenta la trama y estética del producto, la acción excelentemente ejecutada y los guiños que producen fruición en el fandom, como ese Howard Stark que nos muestra de donde viene la vena seductora de Tony, el Cubo Cósmico o ese cliffhanger final que unirá la obra con la cinta coral que está preparando Whedon.




Una película someramente divertida que proporciona al cinéfilo seguidor del cómic una dignísima adaptación de un personaje clave en la historia de los superhéroes de cómics, al que tenemos bastante cariño más por su determinación y su labor como conciencia de un país que por lo que representa de manera simbólica para este, y dos horas de cine entretenido y edificante con aire clásico para el espectador neófito en las viñetas. Ahora sólo nos queda esperar esa Los Vengadores que tan bien pinta y disfrutar con la batalla que la enfrentará el año que viene con el The Dark Knight Rises de Christopher Nolan. Venza quien venza, los fans de los cómics y el cine saldremos ganando.



viernes, 19 de febrero de 2010

El Hombre Lobo



Director: Joe Johnston (2009)
Guión: Andrew Kevin Walker y David Self basado en el guión de Curt Siodmak
Actores: Benicio del Toro, Anthony Hopkins, Emily Blunt, Hugo Weaving


En el año 1941 el director George Waggner y el guionista Curt Siodmak crearon un clásico llamado The Wolf Man. Protagonizada por un inspirado Lon Chaney Jr, el film supuso una de las más celebradas muestras del mítico cine de terror de la Universal surgido en la primera mitad del SXX. Un producto realizado con pericia y un excelente pulso que a día de hoy aún guarda gran parte de su fuerza cinematográfica.




Entre los espectadores que quedaron prendados por el film de 1941 se encontraba un joven Benicio del Toro que quedó fascinado por la trágica historia de Lawrence Talbot y su maldición. El mismo actor puertorriqueño es el impulsor de este remake que sufrió distintos problemas durante su gestación, el más destacado, el abandono del realizador Mark Romanek (director de la interesante Retratos de Una Obsesión) en beneficio de Joe Johnston, resuelto artesano que nos ha regalado films como Jumanji o Rocketeer.




El mérito más destacable de la película es su atmósfera, cercana al film de Waggner, pero aún más a Sleepy Hollow de Burton o al Drácula de Coppola, y su afán por ser fiel al clasicismo de la producción original. Pero inevitablemente y mostrándose una vez más como una cinta hija de su tiempo, el uso y abuso de efectos digitales que de manera totalmente erronea se centran casi en su totalidad en el personaje protagonista cuando está transformado en licántropo, lastra el guión del film, que tampoco es de una solidez consistente.




No sé si por los cambios en la dirección, porque Joe Johnston cumple como realizador pero no es un autor o porque simplemente estamos ante otra más de esas producciones de Hollywood construidas en cadena de montaje, El Hombre Lobo es una obra formalmente despersonalizada y con una carencia total de originalidad.




Pero tampoco es totalmente fiel a la cinta en la que se inspira, ya que el hallazgo más grande de aquella, que era la edípica relación entre Lawrence Talbot y su padre (enorme Claude Rains en la cinta de Waggner, un estático Anthony Hopkins en la obra que nos ocupa) queda reducida aquí a una plana interacción que desemboca en un estúpido combate final digno de la terrible saga Underworld




Otro fallo es que en la actualidad para hacer buen cine gótico lo mejor y más acertado es mirar al pasado y dejarse influenciar por la británica Hammer Films y la producción de la que hablo de manera equívoca no lo hace. Curiosamente esta productora rodó la que es para mí la mejor cinta de licantropía clásica de la historia del cine, The Curse of the Werewolf , dirigida por un inmenso Terence Fisher de pulso magistral e in crescendo narrativo rompedor para la época y el género de terror e interpretada con acerada fisicidad por un enorme Oliver Reed.




Fallida y desperdiciada en cualquiera de los casos. Plantel de actores planos, personajes que son sólo un esbozo, guión lineal en el peor sentido de la palabra y nula química entre los personajes de Benicio del Toro y Emily Blunt, que nunca llegan a hacer creíble el romance en el que los dos se ven involucrados. Nada más allá de una cinta para pasar una tarde, con una lograda dirección artística y unos ramalazos gore tan innecesarios como estéticamente atractivos. Una oportunidad desaprovechada a la hora de haber hecho un remake digno o un homenaje contemporaneo a un clásico del terror, otra vez será.