Mostrando entradas con la etiqueta The Expendables Saga. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta The Expendables Saga. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de septiembre de 2012

Los Mercenarios 2


Título Original The Expendables 2 (2012)
Director Simon West
Guión Richard Wenk, Ken Kaufman, David Agosto y Sylvester Stallone
Actores Sylvester Stallone, Jason Statham, Dolph Lundgren, Terry Crews, Randy Couture, Yu Nan, Jean-Claude Van Damme, Bruce Willis, Arnold Schwarzenegger, Chuck Norris, Jet Li, Liam Hemsworth, Scott Adkins, Charisma Carpenter, Amanda Ooms



Inevitable secuela de aquella divertida y ligera Los Mercenarios (The Expendables) de 2010 que reunía en un sólo film a muchos de los iconos del cine de acción de los años 80 y 90. Un puñado de malos actores especializados en cine de tiros, explosiones, puñetazos y patadas directas a la mandíbula eran comandados por un Sylvester Stallone director, guionista y actor dando forma al producto con la ayuda de compañeros de armas como Jason Statham, Mickey Rourke, Eric Roberts, Jet Li o Dolph Lundgren. El éxito de taquilla fue un hecho, e incluso la crítica no la trató muy mal, de manera que la secuela estaba asegurada.



Para esta segunda parte Stallone deja la batuta de director y guionista en manos ajenas y se centra en el papel de protagonista. En esta ocasión se unen otras viejas glorias al reparto como Chuck Norris o Jean Claude Van Damme (que en su momento declinó salir en la primera parte, esta vez se lo ha pensado mejor, dinero llama dinero) y los que en la anterior entrega hacían sólo cameos (Arnold Schwazzeneger y Bruce Willis) tienen más escenas con el resto de actores. Por lo demás repite el mismo reparto, aunque se echa de menos a Mickey Rourke. El resultado no es nada más y nada menos que lo esperado de la obra. Acción bruta y desprejuiciada para pasar un rato entretenido entre pólvora, hemoglobina, patadas voladoras y bofetones como columnas trajanas.




El grupo de mercenarios comandado por Barney Ross (Sylvester Stallone) vuelve a la carga. Tras una misión de rescate los muchachos se toman un breve descanso viéndose roto casi inmediatemente cuando un nuevo trabajo por parte de Mr Church (Bruce Willis) los ponga en contacto con Villain (Jean-Claude Van Damme), un terrorista que tiene como objetivo robar grandes cantidades de plutonio enterradas en una mina de Europa del este para utilizarlas en su propio beneficio y así hacerse con el poder mundial. Un trágico hecho dará pie a que los integrantes del grupo tomen la misión como algo personal y no pararán hasta llevarla a cabo eliminando a Villain y sus hombres.




Divertida y cafre cinta de acción que ofrece lo mismo que la primera entrega, un grupo de veteranos del cine de la era Reagan repartiendo estopa sin ton ni son, descabezando enemigos a diestro y siniestro y asesinando a unos mil rivales a lo largo de poco más de hora y media de metraje. Escenas de lucha, coreografías de combates cuerpo a cuerpo, vísceras, cañonazos, persecuciones y mucha testosterona arrojada contra el rostro del espectador por medio de una excusa argumental trillada y mínima para poner en escena todo el entretenimiento espídico y directo posible para que la platea disfrute con un agradable fuego de artificio que, está vez sí, en varias ocasiones no se toma en serio a sí mismo.




El film es, como sucedía en la primera parte, un cúmulo de escenas de acción para el lucimiento de los actores protagonistas. Una vez más todos los personajes tiene su momento de gloria estando las mejores secuencias del producto en el arranque con la primera misión con los protagonistas volando a los enemigos por los aires a base de cañonazos. En esta parte podremos ver la memorable escena de lucha en la cocina con Jet Li (que ya sólo con golpear caras hace saltar la sangre, cuidado) y su desaparición del film para no volver. Una pena, porque es, junto al de Jason Statham por motivos que comentaré más tarde, el rol que da más juego en las escenas de pelea con múltiples contendientes a la vez.




Al novato Liam Hemsworth, hermano pequeño de Thor, le dan cierto peso en la trama porque su rol es importante, Dolph Lundgren cubre el cupo del personaje cómico (un desperdicio, ya que de todo el reparto es uno de los que más variedad de estilos de lucha conoce, aunque aquí sólo dispara a todo lo que se le pone por delante) Chuck Norris es el más paródico (lo de que suene la banda sonora de Ennio Morricone para El Bueno, el Feo y el Malo cada vez que aparece es un puntazo)  y Arnold Schwarzenegger y Bruce Willis dan forma a una especie de Andres Pajares y Fernando Esteso del cine de acción incitándonos a pensar que lo harían bien ambos protagonizando una cinta propia dentro del subgénero buddy movie. Van Damme es el villano, pero está desaprovechado, tiene un par de escenas interesantes, pero en la pelea final no le dejan lucirse demasiado. Dos patadas voladoras y a casa, podía haber dado mucho más e incluir uno de sus famosos despatarramientos que tan bien se le siguen dando.




Por descontado que Stallone es el que más peso se lleva en la trama y que, una vez más, la historia de amor interracial está protagonizada por él y la extraña actriz Yu Nan.. Lo que sí me ha llamado la atención es que el protagonista de Rocky le ha quitado, en comparación con la otra entrega, bastantes minutos de metraje al británico Jason Statham y en parte es comprensible, ya que en la primera parte era el coprotagonista y se llevaba la película entera a sus casa (la escena de la pelea en la cancha de baloncesto o la final del film así lo atestiguaban) y robaba el plano a todo el que lo compartía con él. En esta secuela sale bastante menos, pero el tipo una vez más se muestra como el mejor del film porque su edad y condición física le permiten ser el centro de coreografías de lucha memorables, como la que tiene lugar en la capilla.




Lo dicho, si el espectador busca un rato de entretenimiento con el que no usar las neuronas, fanservice bien servido con sus dosis de nostalgia, acción, humor intencionado o no (uno de los personajes diciendo "Me muero" después de que le hayan clavado un machete en pleno corazón), autoparodia y adrenalina a raudales, Los Mercenarios 2 es una buena elección. Ahora sólo nos queda esperar a ver qué actores se subirán al carro de la tercera entrega que ya se está gestando debido al gran éxito de taquilla (la crítica una vez más ha tratado muy bien a esta saga, puede que demasiado). ¿Vin Diesel, Steven Seagal, Michelle Rodriguez, Danny Trejo, Nicolas Cage, John Travolta, Mark Dacascos, Gerard Butler, Tony Ja?. El tiempo nos lo dirá,



martes, 14 de septiembre de 2010

Los Mercenarios, grupo salvaje



Título Original: The Expendables (2010)
Director: Sylvester Stallone
Guión: Dave Callaham & Sylvester Stallone
Actores: Sylvester Stallone, Jason Statham, Jet Li, Terry Crews, Randy Couture, Mickey Rourke, Giselle Itié, David Zayas, Eric Roberts, Dolph Lundgren





The Expendables es una excusa cinematográfica mínima para que Sylvester Stallone cumpla el sueño de millones de espectadores que como yo se criaron viendo el cine de aquellos action heroes de los 80 y 90 andando actualmente de capa caída sobreviviendo como buenamente pueden en cutres películas de serie B que se estrenadas directamente en el mercado del formato doméstico. Ver juntos y en una sola obra a todos ellos (ya sean americanos, chinos, británicos o suecos) repartiendo pólvora, explosiones, apuñalamientos y golpes como panes de hogaza.




La octava película de Stallone como director es una hiperbólica versión del cine de acción reaccionario de la era Reagan. Una manera de hacer cine hoy casi extinta que a pesar de su ideología ultraconservadora siempre se mostraba lo suficientemente intrascendente y entretenida como para hacer pasar un buen y unineuronal rato al tipo de espectador sólo ávido por hora y media de testosterona disparada contra la pantalla sin más pretensiones que la pura diversión. The Expendables da todo eso y más, en un ejercicio de nostalgia cinematográfica rodado con brío y oficio.




Que nadie se lleve a engaño. Andan equivocados aquellos que dicen por ahí que Los Mercenarios no se toma en serio a sí misma o que es una especie de parodia del género al que se adscribe, nada más lejos de la realidad. Stallone es consciente de la ligereza y poca trascendencia transmitida por su producto, pero eso no significa que se lo tome con ironía o condescendencia, como sí ha hecho por ejemplo con el cine de terror adolescente el francés Alexandre Aja en Piraña 3D. The Expendables vista por el protagonista de Rocky es una oda a los machos alpha que lo arreglan todo con una técnica milenaria, la del bofetón a mano abierta.




Los Mercenarios confirma algo que ya se vio en la muy bestia y conseguida John Rambo. Que Stallone ha dado un paso de gigante como director de acción. Se le dan soberanamente bien las coreografías bélicas, las escenas de combates y poner en pantalla secuencias violentas muchsas veces introducidas en el gore con todo tipo de desmembramientos y decapitaciones. Aunque en la mencionada cuarta entrega de Rambo la brutalidad era más abundante que en la cinta que nos ocupa. El guión no deja de ser una mera excusa sobre un grupo de asesinos a sueldo que reciben la misión de derrocar al típico dictador de república bananera opresor de su pueblo, pero esta vez tenemos el añadido de un colaborador americano ex agente de la CIA.





Sylvester ofrece su momento de gloria a todos los componentes del reparto. A Jet Li y Dolph Lundgren les regala una pelea y el amago de otra, a Mickey Rourke un monólogo dramático que el actor subsana con acierto, a Eric Roberts el papel de villano sin escrúpulos, de los que se toman una taza da café mientras ve como sus secuaces torturan a una mujer, a Terry Crews lo del fusil a lo bestia y a Randy Couture la pela con el gurdaespaldas. A Statham le da el co protagonismo absoluto y acierta con ello, ya que al inglés el papel le queda como un guante y a sí mismo se deja el rol principal, el liderazgo, la insulsa historia de amor interracial y la escena de los tres dueños de Planet Hollywood que de puro estúpido resulta entrañable, con guiño a Pulp Fiction por parte de Willis incluido.




Un divertimento a tener en cuenta. Los Mercenarios es una apología del tipo rudo hinchado de testosterona, anabolizantes, y botox, que aboga por la mano dura con código de honor. Stallone ofrece un producto a la vieja usanza, mucha acción, violencia, humor de taberna, poco CGI y zarandajas digitales. Un tipo de cine que ya no se fabrica y viendo la luz de cuando en cuando, como en el caso que nos ocupa, es recibido con una sonrisa cómplice por todos aquellos que nos criamos con obras como Red Scorpion, Cobr: El Brazo Fuerte de la Ley, Delta Force y deseos de que en la inminente secuela de esta The Expendables que se avecina aparezcan otros míticos rostros como los de Chuck Norris, Mark Dacascos, Jean Claude Van Damme, Steven Seagal, Gary Busey o ese Danny Trejo tan de moda y del que espero con muchas ganas Machete.