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jueves, 9 de agosto de 2018

Jack Reacher: Nunca Vuelvas Atrás, en la línea de fuego



Título Orginal Jack Reacher: Never Go Back (2016)
Director Edward Zwick
Guión Richard Wenk, Marshall Herskovitz, Edward Zwick, basado en la novela de Lee Child
Reparto Tom Cruise, Cobie Smulders, Danika Yarosh, Aldis Hodge, Sue-Lynn Ansari, Teri Wyble,  Holt McCallany, Robert Knepper, Tilton Lipoma, Madalyn Horcher, Michael Papajohn, Patrick Heusinger





Segunda entrega cinematográfica de la saga protagonizada por Jack Reacher, el personaje literario creado por el escritor británico Lee Child y al que da vida en pantalla grande un Tom Cruise en labores de protagonista y productor principal. La primera entrega data del año 2012, contaba con la presencia del siempre eficiente Christopher McQuarrie en el guión y la dirección y sin ser un dechado de virtudes se reveló como un entretenimiento de primer orden, una thriller policíaco con apuntes de neonoir muy eficiente, con un ritmo y una puesta en escena adecuados y un Tom Cruise al que el papel del ex militar reconvertido en justiciero le sentaba como un guante. Secuencias de acción tan sencillas como bien ejecutadas, un villano interesante a manos del cineasta Werner Herzog y una historia escueta y eficaz convirtieron el film en un éxito de taquilla bien recibido por la crítica.




La secuela llegó en el año 2016 con Tom Cruise de nuevo como máximo artífice del proyecto y unos equipos técnico y artístico totalmente renovados. En esta ocasión Christopher McQuarrie ejercía únicamente como productor cediendo la silla de la dirección al veterano Edward Zwick, viejo conocido de Cruise de los tiempos de El Último Samurai, y también co guionista de la obra junto a Richard Wenk y Marshall Herskovitz. En el reparto el protagonista de Nacido el 4 de Julio cambiaba a Rosamund Pike, Robert Duvall, Richard Jenkins, Werner Herzog o Jai Courtney por Cobie Smulders, Danika Yarosh, Patrick Heusinger, Holt McCallany o Robert Knepper. El resultado es no sólo una segunda parte muy por debajo de su predecesora, sino un largometraje fallido en no pocos aspectos hiriendo de muerte una franquicia que comienza a dar sus primeros pasos con un segundo episodio repleto de carencias e incoherencias en las que la primera Jack Reacher nunca llegó a caer.




Inspirándose en la decimoctava novela homónima protagonizada por el personaje ideado por Lee Child y con una trama localizada cuatro años después de lo acontecido en el primer largometraje Jack Reacher: Nunca Vuelvas Atrás abandona la herencia noir y el tono medianamente austero de su predecesora para entregarse a una trama rudimentaria hasta lo indecente revelándose como una intriga militar descafeinada al más puro estilo Tom Clancy. El aguerrido Jack Reacher del film de 2012 sólo se deja ver aquí en el prometedor prólogo del film para más tarde ir desapareciendo poco a poco de la historia y convertirse en un sosias de sí mismo al que parecen ajenas las habilidades para la lucha cuerpo a cuerpo y el uso de armas de fuego de su anterior aventura, ni siquiera un siempre entregado Tom Cruise parece tomarse demasiado en serio su trabajo como protagonista en una secuela en la que no parece haber depositado demasiada confianza. 




La trama es inane hasta el hastío, la hemos visto cientos de veces en otros trabajos localizados en un entorno castrense con mejores resultados y se entrega rápidamente a los giros tramposos de guión, la estructuración inadecuada y los diálogos bordeantes en el sonrojo. Los personajes secundarios están pobremente perfilados y los villanos ni siquiera llegan a estarlo. Mientras Cobie Smulders se esfuerza por ser un poco convincente alto mando militar con experiencia en combate y Danika Yarosh da vida a un rol tan prescindible como repelente cuya única misión es ralentizar la trama y descaracterizar con su presencia al protagonista de Tom Cruise lo de los villanos de la velada en cambio clama al cielo. Mientras el matón de Patrick Heusinger no deja de ser un intimidante secuaz undimensional más allá de su fuerza bruta lo de Robert Kneeper como jefe criminal con poco más de cinco tristes minutos en pantalla da buenas muestras de la desgana con la que ha sido abordada Jack Reacher: No Vuelvas Atrás.




El problema es que todos los fallos mencionados previamente no son los más graves del largometraje, el más destacado de ellos tiene que ver con su realización. No sólo echamos irremisiblemente de menos a Chistopher McQuarrie y su destreza para las escenas de acción y suspense (ese arranque del primer film con Jai Cortney ejerciendo de francotirador y una total ausencia de diálogos) también es de lamentar que un artesano tan cumplidor como Edward Zwick acometa su labor en Jack Reacher: Nunca Vuelvas Atrás con el piloto automático encendido y una impronta desangelada. Todos los pasajes dinámicos se ven ejecutados con una desidia y morosidad flagrantes acumulando el metraje una serie de peleas, tiroteos y persecuciones desfilando atropelladamente en pantalla de la manera más paupérrima posible. Para colmo un montaje muy deficiente termina por sepultar lo que en la anterior entrega de la franquicia se revelaba como su mayor virtud desde un apartado técnico aquí repleto de carencias y escasa resolutividad.




Jack Reacher: Nunca Vuelvas Atrás supone un paso en falso para una saga que necesitaba una secuela dispuesta a confirmar las virtudes del primer y muy eficiente largometraje. Por desgracia la renovación del reparto de actores y el equipo técnico ha jugado en contra de la producción de Tom Cruise, y es que lo adecuado para una franquicia como Misión Imposible no tiene por qué funcionar para el resto de proyectos en los que se vea involucrado. Con todo el film funcionó notablemente bien en taquilla en su época de estreno, por lo tanto no podemos dar por muertas las adaptaciones del personaje de Lee Child. Aunque ahora el mismo Cruise y su colaborador, Christopher McQuarrie, tienen su mirada en otro lado mientras saborean las mieles del éxito con la alabada sexta entrega de las correrías del espía Ethan Hunt esperaremos una tercera entrega de Jack Reacher por parte de ambos que haga recuperar el pulso a un microcosmos ficcional con potencial para darnos algunas satisfacciones.


domingo, 8 de septiembre de 2013

Jack Reacher, en el punto de mira



Título Original Jack Reacher (2012)
Director Christopher McQuarrie
Guión Christopher McQuarrie basado en la novela de Lee Child
Actores Tom Cruise, Rosamund Pike, Richard Jenkins, Robert Duvall, Werner Herzog, David Oyelowo, Jai Courtney, Nicole Forester, Alexia Fast






Jack Reacher es un personaje literario creado por el escritor británico Lee Child. Como rol ha protagonizado varias de sus novelas, la quinta de ellas, One Shot, sirve como base para el largometraje que nos ocupa, Jack Reacher, escrito y dirigido por Christopher McQuarrie (guionista ganador del Óscar por la sobresaliente Sospechosos Habituales, también autor del libreto de Valkiria, en la que coincidió por primera vez con Tom Cruise y ocasional realizador de films como The Way of the Gun, titulado terriblemente Secuestro Infernal, en España). Pero por encima de todo hablamos de otra de las "películas guante" que el protagonista de Nacido el 4 Julio lleva autoproduciendo desde hace años para su uso y disfrute. Un estimable thriller con buenos momentos y algún apunte agradable.




Jack Reacher es un ex policía militar que vive como un vagabundo alejado del ejército y la vida pública. Un compañero de armas suyo que sirvió en Iraq es condenado a la pena capital por haber asesinado a sangre fría a cinco transeuntes elegidos aleatoriamente con su fusil de precisión. Inesperadamente la presencia de Reacher será solicitada por el acusado principal. Jack investigará personalmente los hechos del caso con la única ayuda de Helen Rodin, una joven abogada que se pondrá en contra de su propio padre, el fiscal Alex Rodin, para ayudar a Reacher en su misión con la que tratará de dar con los verdaderos culpables de los asesinatos y así descubrir la conspiración que se esconde detrás de este juego de falsos culpables y criminales en la sombra.




La segunda película como director de Christopher McQuarrie es otro de los escaparates para el lucimiento de Tom Cruise, un film en el que el papel del protagonista está hecho por y para él, adecuándolo a sus dotes como intérprete. Por suerte tenemos un director con talento para que no nos enfrentemos a un simple book de imágenes en movimiento para que nuestro cienciólogo favorito luzca palmito. Sólo la pericia con la que está dirigida, montada y expuesta la secuencia del tiroteo por parte del francotirador nos confirma que McQuarrie sabe controlar con acierto el tempo narrativo dentro de un género tan manoseado como el thriller.




Porque Jack Reacher es cine negro, dentro de la maquinaría hollywoodiense y sin un sello autoral reconocible, pero con los suficientes aciertos como para pasar por una pieza estimable con la que entretenerse durante dos horas. Tenemos violencia, pero bastante comedida y sin una gota de sangre (ya se sabe, esa calificación PG-13 que va a ¿regalarnos? en breve el remake de Robocop a manos del carioca Jose Padilha), persecuciones, algún toque de humor chulesco, personajes con un mínimo de interés y una relación chico/chica que por una vez y sin que sirva de precedente no acaba en el manido romance "porque sí" con el que nos asedian las producciones norteamericanas comerciales.




McQuarrie trabaja con oficio, escribe con acierto una trama interesante (que supongo estará en el libro de Child que desconozco) con varios giros interesantes que unas veces se ven venir y otros no, pero siempre consiguiendo que su historia llame lo suficiente la atención del espectador como para que no se aburra en ningún momento. Su dirección también es adecuada para el producto que está narrando, sabe inyectar ese tono noir que demanda el argumento y que la ambigüedad de varios de los personajes (incluido la del mismo Reacher) juege acertadamente al despiste con la platea. También los criminales destilan ese tono de crueldad en la sombra minimamente exigible (la escena de morder el dedo tiene su miga, más por su violencia psicológica que por la física, que no posee) en todo thriller de acción.




Tom Cruise como es lógico está en su salsa, Jack Reacher es un chulo de manual, el típico canalla buscalíos con mucho humor negro, pero experto en los combates cuerpo a cuerpo y la utilización de armas de fuego, una especie de Ethan Hunt de clase obrera con unas gotas de carisma, egolatría y nihilismo para caer simpático al espectador lo suficiente como para empatizar con su causa. La guapa Rosamund Pike le da muy bien la réplica como Helen, pero son actores como Richard Jenkins (A Dos Metros Bajo Tierra) o Robert Duvall los que tienen que dar verdaderas lecciones de interpretación con sus breves papeles. Por otro lado es todo un acierto incluir al director alemán Werner Herzog como enemigo principal en la sombra, pero se le da poco juego a su personaje, todo parece más un homenaje a Chinatown (allí el director John Huston era el enorme villano de la velada) de Roman Polanski que otra cosa.




Lo dicho, Jack Reacher es una muestra de entretenido cine comercial, sin sorpresas, sin estridencias, que no destaca en ningún apartado pero que tampoco decepciona en alguno de los mismos. Cine negro ligero con toques de thriller policial americano, algunas referencias a films de espionaje europeos de los 70 (la sombra de Jason Bourne es alargada) y todo aderezado para que Tom Cruise vuelva a sacar unos buenos cuartos en la taquilla con otra de esas cintas ligeras e intrascendentes que lleva regalándonos desde hace tiempo. A ver si aparece algún Paul Thomas Anderson u Oliver Stone para sacarlo un poco de este estatus de autocomplacencia cinematográfica en la que lleva años asentado.