Mostrando entradas con la etiqueta Antti Jokinen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antti Jokinen. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de junio de 2012

La Víctima Perfecta, mujer blanca soltera busca...



Título Original The Resident (2011)
Director Antti Jokinen
Guión Robert Orr y Antti Jokinen
Actores Hilary Swank, Jeffrey Dean Morgan, Christopher Lee, Lee Pace, Aunjanue Ellis, Michael Masse, Penny Balfour, Peggy Milev, Kisha Sierra, Michael Showers, Alexandria Morrow, Cliff Gravel, Sandi K Shelby




Segundo largometraje de la renovada Hammer Films, estrenado entre la magnífica Déjame Entrar (remake de la cinta sueca original de Tomas Alfredson) y la no menos memorable La Mujer de Negro. The Resident está dirigida por el debutante Antti Jokinen, cineasta finlandes salido del mundo de la música y el videoclip (lo mismo te rodaba un festival de Eurovisión que un concierto de los Nightwish) y protagonizada por Hilary Swank y Jeffrey Dean Morgan. El producto es un thriller de intriga que no está a la altura pero que tampoco es completamente desdeñable.




Juliet (Hilary Swank), una joven doctora neoyorkina decide mudarse a un nuevo apartamento tras separarse de su anterior pareja, Jack (Lee Pace). En Brooklin encontrará un inmueble a buen precio y decidirá instalarse allí lo antes posible. El casero del edifico es Max (Jeffrey Dean Morgan) un apuesto y afable hombre que cuida de su anciano padre August (Christopher Lee). Al poco tiempo Juliet trabará amistad con Max y entre ellos surgirá cierta atracción. Casi a la vez la muchacha comenzará a recibir inesperadas visitas nocturnas en su hogar por parte de un acosador de origen desconocido sin que ella se percate de tales hechos.




Lo cierto es que La Víctima Perfecta tiene dos taras que la convierten en la rutinaria y poco destacable cinta que es. La primera es que está llena de tópicos (aunque sortea algunos como luego destacaré), se ve venir a kilómetros y no sorprende a nadie porque a pesar de que todo lo que expone en pantalla funciona con normalidad ya lo hemos visto mil veces en otras ocasiones. La segunda es más grave aún y es ajena a la misma película. Curiosamente es otra llamada Mientras Duermes, dirigida por Jaume Balagueró, estrenada antes que ella, muy superior en todos sus apartados y con un argumento demasiado parecido. De modo que este importante detalle resta más puntos incluso a la cinta de nos ocupa.




Pero no todo son fallos en The Resident, hay varios aciertos en su acabado que merecen crédito. El primero es la buena labor que hace Antti Jokinen en la dirección. Es de agradecer que un hombre curtido en el mundo del videoclip no abuse de movimientos de cámara espasmódicos, un tono visual que devore el contenido de la historia que narra y que ni siquiera el montaje sea un cúmulo de microplanos unidos de manera artificiosa o efectista. El cineasta se toma su tiempo para presentar a sus personajes y el contexto (sobre todo espacial) de su historia con un buen uso de grandes ángulares de New York y otras tomas más intimistas y bien medidas en interiores.




En lo que si acierta tanto el director como su co guionista Robert Orr es en retratar con cierta pericia y matices la locura del personaje acosador, añadiéndole al rol ciertos apuntes interesantes como esos repetitivos y compulsivos golpes con la linterna, cómo sabe dar de cara a la galería un rostro profundamente normal y como se desencaja el misma cuando no se siente observado, la aceleración nerviosa de su respiración o cuando saca a la luz su fetichismo con el personaje de una convincente pero no muy destacable Hilary Swank.




Por descontado esta labor no sólo es obra del guión o la dirección también el actor que lo interpreta sabe sacar provecho de un papel que se podía haber convertido en un cliché burdamente plano y que si bien él no saca completamente del esteriotipo si sabe enriquecerlo en cierta manera para que se aleje de los psicópatas tipo que estamos hartos de ver en el cine comercial americano. Como habréis notado no he nombrado quién es el actor que hace de acosador, es sólo para dar un poco de juego por si luego no es quien uno se espera a lo largo del film.




Una cinta para pasar el rato, sin estridencias, sin buscar el efectismo y con cierto acierto nos cuenta una historia demasiadas veces vista, hasta en telefilmes vespertinos de fin de semana, aunque como es lógico con mucha mejor factura y actores (ahí está ese señorial Christopher Lee que con sus 82 años se muestra inasequible al desaliento). Esta nueva Hammer Films ha demostrado ser capaz de ofrecer cine de género dentro del terror de una calidad más que notable, este por desgracia no es uno de esos casos. 2 de 3, por ahora no está nada mal.