lunes, 17 de septiembre de 2012

Join Security Area (J.S.A), algunos hombres buenos



Título Original Gongdong Gyeongbi Guyeok - Joint Security Area (J.S.A.) (2000)
Director Park Chan-wook
Guión Seong-san Jeon, Hyeon-seok Kim, Mu-yeong Lee, Park Chan-wook basado en la novela de Sang-yeon Park
Actores Lee Byung-hun, Song Kang-Ho, Lee Young-Ae, Kim Tae-Woo, Sin Ha-Gyun, Choi Sang-Woo, Kim Myeong-Su, Herbert Ulrich





Antes de que se diera a conocer internacionalmente con su famosa trilogía de la venganza formada por Sympathy For Mr Vengeance, Old Boy y Sympathy for Lady Vengeance (de las que, como ya he comentado alguna vez sólo me convence realmente la segunda de ellas, que me parece una obra que bordea la genialidad) el surcoreano Park Chan-wook ya llevaba a sus espaldas cuatro largometrajes. El cuarto es el que nos ocupa, se estrenó en el año 2000 y su título es Joint Security Area (J.S.A)Gongdong Gyeongbi Guyeok en su idioma original.




Dos soldados norcoreanos son encontrados asesinados en el Área de Seguridad Compartida militarizada que divide las dos Coreas, todo apunta a que han sido asesinados por un soldado de Corea del Sur, lo que podría dar lugar a un nuevo conflicto entre las dos partes del país. Allí será enviada una oficial del Departamento de Inteligencia militar suizo cuyo origen es coreano para que investigue desde la imparcialidad política un extraño caso de homicidio que esconde tras de sí secretos, silencios y medias verdades que irán viendo la luz poco a poco y de manera gradual aunque dando pie a un gran número de hechos trágicos.




Excelente película surcoreana basada en una novela del escritor Sang yeon-Park que no sólo me reconcilia con la filmografía de un señor que tras Old Boy nunca me había vuelto a convencer como cineasta, también confirma cómo en el país oriental llevan años estando a años luz del resto del globo terraqueo en lo que a realizar cine de calidad se refiere, algo que ya se dejaba ver en obras de autores como Kim Ki-duk (Hierro 3, El Arco) Bong Joong-ho (The Host, Memories of Murder) o Kin Ji.woon (Encontré al Diablo, El Bueno, el Malo y el Raro) en las que la comunión total entre apartado técnico y artístico bordeaba en ocasiones la virtud.




Joint Security Area tiene un punto de partida muy parecido al del excelente film dirigido por Rob Reiner, escrito por Aaron Sorkin y protagonizado por Tom Cruise, Demi Moore y Jack Nicholson al que menciono en el subtítulo de la entrada, de modo que por ello también se emparenta con otras cintas posteriores como la meriotira La HIja del General de Simon West o la soberbia En el Valle de Elah de Paul Haggis. Pero lo más inteligente de la cinta de Park Chan-wook es que todo el entramado de thriller es una excusa para realizar una retrato soberbio, durísimo y deseperanzador del conflicto de Corea y la división que hay entre el norte y el sur del país por culpa de ideologías políticas, una dictadura y colaboracionismos de corte internacional.




Pero la grandeza de (J.S.A) está en que hay una lectura más profunda aún que la política, porque ese conflicto le sirve al director como excusa narrativa no ya para analizar la situación social de su país sino para contarnos una historia mínima en la que se implica a cuatro personas que nos hacen ver lo importantes que son sentimientos como la amistad, la fraternidad, el compromiso o los lazos afectivos. Toda esta historia perfectamente hilada, construida, estructurada e interpretada enfatiza la absurdez e inanidad de las confrontaciones bélicas por culpa de banderas, religiones o ideologías diferentes. Llegando en su clímax final la obra a niveles de emotividad realmente remarcables.




Park Chan-wook consigue momentos de un lirismo exquisito detrás de una violencia cruenta  y descarnada y consigue transmitir sensaciones poderosas con escenas como una persona atrapada en un campo de minas siendo salvada por quién menos se lo espera, cuatro amigos intentando hacerse una foto mientras los retratos colgados en la pared de sus dos mandatarios políticos aparecen en el encuadre estropeando un momento tan emotivo (excelente alegoría argumental), una puerta que se abre dejando entrar a un alto mando militar que destruye una relación de amistad que parecía inquebrantable, un charco de sangre bañando una chapa de identificación y una bala, dos "hermanos" teniendo que renegar el uno del otro por vivir bajo el yugo de dos mundos completamente opuestos separados por una estúpida linea divisoria o una fotografía en blanco y negro que cuenta cuatro historias en una sola imagen.




La cinta mezcla el thriller policiaco, la denuncia social y el celuloide bélico. Park Chan-wook se desenvuelve enormemente bien en todos los apartados y con la ayuda de sus tres guionistas (uno de ellos el mismo autor de la novela en la que se basa el film) escribe un guión sólido, lleno de quiebros argumentales nada tramposos y totalmente justificados y por el camino se marca una excelente dirección de actores con un reparto que, como sucede siempre con el cine oriental en general y el surcoreano en particular, se entrega físicamente hasta lo extenuante para que el matiz psicológico de sus personajes se nos exponga en pantalla con complejidad y verismo. 




A destacar la convicción, entereza y belleza Yeaong Ae-Lee la fisicidad y dureza del siempre genial Kang-ho Song (inolvidable en The Host o Memories of Murder) el sentimiento de culpa y entrega de un Byung-hun Lee (no menos memorable en Encontré al Diablo) que lleva la mayor parte del peso de la trama sobre sus espaldas y un dubitativo y psicológicamente debilitado Tae-woo Kim, el (aparentemente) eslabón debil de la cadena. Actores que bordan su trabajo ya sea en las intensas escenas de interrogatorio, en las distendidas secuencias que comparten en ese sótano en el que se realizan inofensivas reuniones furtivas paradójicamente peligrosas hasta niveles internacionales o en las de batalla dignas del mejor cine bélico.




Euskadi, Irlanda, Oriente medio, Vietnam, mientras veía Joint Security Area (J.S.A) no dejaba de pensar en esas zonas en eterno conflicto a lo largo y ancho del planeta, en cómo amigos, padres, hijos o hermanos se declaran la guerra los unos a los otros por diferencias finalmente superficiales, mirando más por lo que nos separa que por lo que nos une, que todos somos personas civilizadas, que no debería existir porción de tierra, pensamiento o creencia que impidiera que cuatro amigos se reunieran para beber, gastarse bromas, celebrar un cumpleaños o conmemorar que están juntos y pueden compartir sus alegrías y penas mutuamente. 




La cuarta película como director dede Park Chan-wook debería de ser de visión obligada en institutos y universidades de todo el mundo (sobre todo en las asignaturas de Historia o Ética) por ser una oda en favor de la reconciliación, la amistad, la hermandad y la vida y un grito ahogado en contra de los sectarismos, los nacionalismos, los regímenes totalitarios y la intolerancia. Por descontado que desde aquí le doy las gracias al tío pesado que me acosó brutalmente para que viera esta pequeña joya que debe ser redescubierta y puesta en el lugar de honor que merece.


3 comentarios:

  1. ¡Bien! Ya me siento un poco mejor por haberte dado tanto el coñazo, que últimamente me sentía mal pensando "¿Y si después de tanta insistencia resulta que le parece un soberano truño?". Afortunadamente nuestra reciente conexión neuronal ha servido para que la balanza cayera del lado positivo.

    Evidentemente comparto tu opinión en prácticamente todo (si bien a mí sí que me gustó "Sympathy for Mr. Vengeance", aunque no he sido capaz de terminar la peli de la "Lady...") y considero esa foto final en blanco y negro el momento álgido que dispara directamente al corazón del espectador. Si se ha entrado realmente en la película, es inevitable que se humedezcan ligeramente (o no tan ligera) los ojos. Una imagen simple pero más compleja y profunda en un solo fotograma que el 90% de películas íntegras actuales destinadas al mismo fin.

    Y sí, soy fan absoluto de Song Kang-Ho en todos los papeles que le he visto, engrandeciendo prácticamente todas las películas en las que participa. La única en la que ha participado y me ha parecido una película que no se salva de la quema es "The Show Must Go On".

    En fin, sin más que añadir, a la espera de que se estrene ese monstruo del hype surcoreano que es "Snow Piercer", de Joon-ho Bong y producida por Park Chan-Wook. Veremos.

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  2. P.S. Ahora toca recomendar otra película surcoreana que me pareció excelente para darte la caca en un futuro xD: "Amigo (Friend)" (2001) de Kwak Kyung-taek.

    Y te remito a mi crítica para que te pienses si la quieres ver o no: http://www.filmaffinity.com/es/review/89483880.html

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  3. Ya hace un par de meses que la "tengo", cómo no esta crítica le hace subir peldaños en la lista de "próximos", y a ver si así retomo el cine surcoreano y asiático en general, que con lo que amo a Ki-Duk no puedo permitirme no haber visto nada suyo... ¡Desde Hierro 3!

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