sábado, 16 de enero de 2010

Che, Guerrilla, el revolucionario tras el hombre



Director: Steven Soderbergh (2008)
Guión: Peter Buchman & Steven Soderbergh basado en la autobiografía de Ernesto Guevara
Actores: Benicio del Toro, Franka Potente, Benjamin Bratt, Lou Diamond Phillips, Édgar Ramírez, Catalina Sandino Moreno, Demián Bichir, Óscar Jaenada, Rodrigo Santoro, Douglas J. Aguirre





Segunda y última entrega sobre el biopic que el director norteamericano Steven Soderbergh realizó sobre la figura de Ernesto Che Guevara. Esta segunda parte posee las mismas virtudes y fallos que su precuela Che, el Argentino. Ambas cintas se rodaron como una sola pero fueron estrenadas independientemente debido a su larga duración, buena idea viendo el resultado de los dos films.



Si Che, El Argentino narraba el momento de auge de Ernesto Guevara, su época de mayor gloria, Che, Guerrilla nos muestra su ocaso, su caída en la jungla boliviana y su posterior ejecución. Soderbergh hace un trabajo intachable desde el punto de vista histórico, por muy sesgada que sea su visión al ser la base del film las memorias del mismo Che. Pero al igual que sucede con toda su filmografía, su mirada es tan analítica y distanciada que no transmite absolutamente ninguna sensación en los 140 minutos de metraje, causando una alarmante indiferencia en el espectador.




Esa imposibilidad de empatizar con el protagonista, que sigue estando muy bien interpretado por Benicio del Toro, pero que al igual que en su primera parte, no nos es mostrado en toda su complejidad, quedándose su análisis psicológico e ideológio sólo en la superficie, impide al espectador introducirse en la historia plenamente y no consigue conexión emocional alguna con una historia de un grandísimo potencial que el director de Traffic no explota lo más mínimo.



Ni siquiera ese final, ese climax, transmite algo que no sea vergüenza ajena. Porque si bien muchas veces es un acierto no recrearse con una escena como esa, la ejecución técnica y formal por parte de Soderbergh para llevarla acabo no proyecta en el espectador otra cosa que no sea risa o ridículo, por equívoca y manipuladoramente simple. Sirviendo tal final como broche a un proyecto del todo hipertrófico.




Proyecto meritorio este biopic en dos partes del revolucionario argentino, pero con demasiados fallos como para erigirse como la visión definitiva sobre la vida un personaje tan polémico e interesante como fue Ernesto Guevara. Se muestran demasiadas luces y poca sombras, Soderbergh apela poco a la implicación política y emocional y sí al didactismo anodino y repetitivo. Como ya dije en su momento, es una verdadera pena que Terrence Malick no cogiera por las riendas este proyecto, hubiera resultado una obra diametralmente opuesta a la que nos ocupa, por el simple hecho de que en manos del director de Malas Tierras o La Delgada Línea Roja, Che el Argentino y Che Guerrilla a día de hoy tendrían algo de lo que adolecen, alma y corazón.



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