lunes, 10 de mayo de 2010

Furia, I can see my future, writings on the wall


Título Original: Furia (1999)
Director: Alexandre Aja
Guión: Alexandre Aja y Grégory Levasseur basado en un relato de José Luis Cortazar
Actores: Stanislas Merhar, Marion Cotillard, Wadeck Stanczak, Pierre Vaneck, Carlo Brandt, Laura del Sol, Jean-Claude de Goros, Etienne Chicot, Julien Rassam, Daniel Vérité





Furia fue allá por 1999 la carta de presentación del dúo de cineastas franceses Alexandre Aja y Grégory Levasseur. Una ópera prima cinematográfica basada en un relato corto (Graffiti) del escritor argentino Julio Cortázar. Cinta que puso en escena a dos jóvenes deseosos de subvertir patrones establecidos, con una propuesta radicalizada en fondo y forma, para en cierta manera, dar un soplo de aire fresco al cine francés de género.




Furia, es sin lugar a dudas un proyecto fallido en el más amplio de los sentidos. Es curioso, pero en este debut el considerable talento que este binomio desplegó más tarde en obras tan destacables como Alta Tensión, excelente perversión recrudecida del giallo italiano que sólo fallaba en aquel olvidable y vergonzoso giro final, o esa genialidad visceral, llena de dobles lecturas, que supuso el remake de Las Colinas Tienen Ojos de Wes Craven, brilla totalmente por su ausencia.




En la ópera prima de Aja nada funciona, todo resulta mundano, inerte, distante, hasta la lograda pero adecuada banda sonora del gran Brian May se muestra agotadora en muchos momentos. El espectador nunca percibe esa atmósfera distópica, el anodino protagonista no transmite para nada ese matiz revolucionario y antisistema, necesariamente alegórico, que debería suponer para él el acto de realizar pintadas nocturnas en muros anónimos, síntoma de pensamiento individual que el estado autárquico que rige este supuesto futuro próximo no permite y castiga con pena de cárcel.




La dirección de Aja es poco acertada, en lugar de alimentarse de gente como John Carpenter o Sam Peckinpah lo hace innecesariamente de Luis Buñuel o Roberto Rosselini, influencias intachables por otro lado, si no fuera porque aquí no pintan absolutamente nada. El guión avanza dando bandazos, haciendo un uso desacertado de la voz en off, aburriendo sin contar apenas nada en la primera hora de metraje y saturando con una crudeza innecesaria torpemente planteada y resuelta (la misma que por suerte sus autores depurarían más tarde convirtiéndola en uno de sus puntos más fuertes como narradores cinematográficos) en el último tercio del film.




Furia es sin lugar a dudas la obra más endeble y titubeante de Alexandre Aja, todo esto en parte es lógico por ser su primera incursión en el difícil camino del largometraje. Un realizador que hasta dentro del manistream más in de Hollywood, como se puedo ver en Reflejos, su última obra hasta la fecha, muestra su personalidad como autor de género. El discurso de un animal salvaje que a día de hoy muestra una seguridad detrás de la cámara que en su primera película se vislumbraba a duras penas en un par de escenas aisladas.



Lo próximo, su tercer remake, uno de Piraña, la cinta de culto dirigida por Joe Dante y por extraño que parezca, escrita por John Sayles, en el ya cansino formato 3D, que sabemos que no va a ser un paso adelante ni de lejos, pero que seguro hará brotar su vena más bestia y gamberra, el tiempo nos lo dirá. Por ahora yo me quedo con la violencia extrema de Alta Tensión y Las Colinas Tienen Ojos en su totalidad, la mejor película de terror de la pasada década para el que firma.


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