martes, 23 de agosto de 2016

Mucho Ruido y Pocas Nueces, crazy little thing called love



Título Original Much Ado About Nothing (2012)
Director Joss Whedon
Guión Joss Whedon, basado en la obra de William Shakespeare
Actores Amy Acker, Alexis Denisof, Nathan Fillion, Clark Gregg, Reed Diamond, Fran Kranz, Jillian Morgese, Sean Maher, Spencer Treat Clark, Riki Lindhome, Ashley Johnson, Emma Bates, Tom Lenk, Brian McElhaney, Joshua Zar, Paul M. Meston, Romy Rosemont







Los que conocemos con un mínimo de profundidad la carrera del guionista, productor, cineasta y actor ocasional Joss Whedon sabemos de su predilección por rodearse de amigos cercanos a la hora de realizar no pocos de sus proyectos de ficción. A lo largo de los rodajes de series como Buffy Cazavampiros, Ángel, Firefly o Dollhouse el director de Serenity fue estrechando lazos con, sobre todo, actores como Alexis Denisof, Amy Acker, Nathan Fillion, Alan Tudyk, Sean Maher, Tom Lenk o Frank Krantz, varios de ellos presentes en el largometraje del que vamos a hablar a continuación que se rodó justo después de que su autor finalizara la producción de Los Vengadores revelándose como el lado opuesto de aquella superproducción auspiciada por Marvel Studios que se convirtió en una de las películas más taquilleras de la historia del cine.




El origen de Mucho Ruído y Pocas Nueces viene del año 2002, en aquella época Joss Whedon y su esposa Kai Cole invitaban a sus mejores amigos actores a casa para allí recitar algunas de las obras más famosas escritas por William Shakespeare por simple diversión. Esta fue la semilla de esta nueva adaptación de Much Ado About Nothing que es abordada por su autor de manera totalmente opuesta a como Kenneth Brannagh lo hizo con la suya en 1993. Durante aquellas sesiones el director de Los Vengadores: La Era de Ultrón percibió que los dos actores que mejor se desenvolvían con la prosa del bardo eran Alexis Denisof y Amy Acker, intérperetes que habían colaborado con él, principalmente, en la serie Ángel, el spin off de Buffy Cazavampiros protagonizado por David Boreanaz (Bones), de modo que ellos fueron los elegidos para dar vida a los Beatriz y Benedicto de esta revisión de la obra teatral al celuloide.




Don Pedro (Reed Diamond), su más destacado soldado Claudio (Frank Krantz) y su mejor amigo Benedicto (Alexis Denisof) vuelven a la ciudad de Mesina tras librar encarnizadas batallas, a ellos les acompaña Don Juan, el vil hermano de Don Pedro (Sean Maher) recientemente reconciliado con este. Allí son recibidos por Leonato (Clark Gregg) el gobernador de la ciudad, que vive con su hija Hero (Jillian Morgese) y su sobrina Beatriz (Amy Acker). Al poco de llegar al lugar Claudio comenzará a sentir un irrefrenable amor por Hero, a la que intentará conquistar, con modos más bien poco ortodoxos, para contraer matrimonio con ella y Benedicto comenzará a intercambiar hostilidades verbales con Beatriz con la que en apariencia no parece llevarse nada bien, pero de la que está locamente enamorado, sentimiento que ella comparte con él en silencio ya que previamente habían sido amantes de una noche. Mientras los allegados a los cuatro jóvenes tratarán de hacer lo posible para que las dos parejas tomen forma el malvado Don Juan ideará otros planes no tan altruistas para intentar abocar al fracasa tan felices gestas sentimentales.




Mucho Ruido y Pocas Nueces se adscribe a esas adaptaciones de escritos de William Shakespeare que se trasladan temporalmente a la actualidad. Ricardo III, Romeo + Julieta, Hamlet o más recientemente Coriolanus llevan la prosa del escritor inglés a la contemporaneidad y no siempre aciertan con ello, mismamente un servidor no soporta la cinta de Baz Luhrmann portagonizada por Leonardo DiCaprio y Claire Daines, pero en su momento se enamoró del Hamlet de Michael Almereyda interpretado por Ethan Hawke. Por suerte el tercer film como director de Joss Whedon elude la pompa y los grandes presupuestos para revelarse como una modesta cinta rodada en blanco y negro, en sólo doce días y utilizando la casa del director y su esposa como única localización. El resultado es una deliciosa adaptación de la obra teatral del autor de Macbeth u Othelo cuya sencillez en la puesta en escena y guión ágil permite que el elenco de intérpretes dé lo mejor de sí mismo para convertir la obra en una verdadera historia de personajes.




Este largometraje de 2012 nadie diría que fue realizado como un producto entre colegas rodado en pocos días y con medios más bien escasos. La Much Ado About Nothing de Joss Whedon es una cinta elegante, un producto exquisito con unos actores en estado de gracia que consiguen sacar todo el partido a uno de los libretos más ágiles, divertidos y cómicos de Shakespeare.El reparto al completo se mimetiza al máximo con la elocuencia del guión y en ningún momento chirría el uso del tipo de lenguaje shakespiriano en pleno siglo XXI gracias a la naturalidad que todos saben imprimir a sus roles. En este sentido Joss Whedon puede explotar la que, junto a su timing para la comedia, es su mayor virtud como narrador, su excelente control de la dirección de actores. El guionista de Astonishing X-Men ama a sus intérpretes y ellos se sienten totalmente implicados con su visión, por eso esta pequeña pieza supuso un bálsamo para él después de realizar Los Vengadores una cinta en la que primaba la acción y los efectos especiales.




Pero no sólo a la hora de guiar a su equipo artístico por la senda más adecuada hace competentemente su trabajo Joss Whedon, ya que su puesta en escena, su manera de encuadrar y colocar la cámara en el lugar más adecuado (algo que en este caso nadie podía hacer mejor que él, si tenemos en cuenta que el rodaje tuvo lugar en su preciosa casa) se unen a otras labores ejercidas por él como el montaje, la composición de una sencilla pero efectiva banda sonora y por supuesto la escritura de un libreto terriblemente fiel no sólo al texto que toma como base sino al espíritu y la idiosincrasia del mismo. El cometido del co guionista de Toy Story en todos estos apartados de la obra es el que inyecta en la misma una exquisitez formal y conceptual que en todo momento se dejan notar en pantalla y que en última instancia el reparto lleva a niveles más altos gracias a su labor conjunta delante de las cámaras y a fe del que aquí suscribe que lo consigue.




Todos los actores de Mucho Ruido y Pocas Nueces están a la altura de las circunstancias, se nota que conocen la obra de Shakespeare y transmiten con verismo lo que este escribió en papel. Esto se deja notar en la excelente labor de Nathan Fillion y Tom Lenk como los descacharrantes Dogberry y Verges, la entrega de Reed Diamond o Frank Krantz como Don Pedro y Claudio, la malicia de Sean Maher como Don Juan, la dignidad de Clark Gregg como Leonato o la etérea belleza de la debutante Jillian Morgese dando vida a Hero, pero son los protagonistas los que hacen una labor mayúscula con sus roles. De Alexis Denisof un servidor poco puede decir más, sus trabajos como Wesley Wyndam-Pryce en Ángel o sus decacharrantes apariciones como Sandy Rivers en Cómo Conocí a Vuestra Madre nos muestran a uno de los actores más infravalorados y desaprovechados del Hollywood actual, pero lo de Amy Acker es toda una sorpresa, no sólo por el talento desatado que muestra recitando unos diálogos que en malas manos podrían ser el colmo de la impostura sino porque su desparpajo, bellaza natural y encanto dejan entrever una potencial actriz cómica y teatral que todavía no ha sido explotada.




Mucho Ruido y Pocas Nueces es una muestra más de la versatilidad de este hombre renacentista en pleno siglo XXI llamado Joss Whedon. Un autor que tan pronto caza vampiros, como surca la galaxia con un western al más puro estilo space opera o se codea con los héroes más poderosos del planeta nacidos en el seno de Marvel. La presente cinta nos confirma que también puede ser un excelente adaptador de la obra de Shakespeare amalgamando el estilo de este con la ligereza para la comedia de enredo propia de Woody Allen (no sé qué hace este hombre que todavía no ha llamado a Amy Acker para que protagonice una de sus cintas) pero marcando a fuego su impronta como uno de los creadores de ficción que más aman su trabajo en la actualidad. No hay más que ver cómo afirma en el audiocomentario del bluray de la obra que aquí comentamos que eligió a los dos actores protagonistas, entre otros motivos, porque quería darle a Wesley y Fred (los roles que ambos interpretaron en la serie Ángel) el final feliz que no tuvieron en aquel spin off de Buffy Cazavampiros. Joss siempre será uno de los nuestros y por suerte nada cambiará eso.



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