domingo, 4 de marzo de 2012

El Crack 2, la ley del silencio





Título Original El Crack 2 (1983)
Director José Luis Garci
Guión Horacio Valcárcel y José Luis Garci
Actores Alfredo Landa, María Casanova, Miguel Rellán, Arturo Fernández, José Bódalo, Rafael de Penagos, Agustín González, Manuel Lorenzo




Tras el éxito internacional de su anterior film, aquella blandita y en ciertos momentos memorable Volver a Empezar protagonizada por el gran Antonio Ferrandis que ganó el Oscar a la película de habla no inglesa en 1982 y que ni era un truño sentimentaloide como decían unos ni una obra maestra como proclamaban otros, José Luis Garci decidió volver a dar vida en imágenes a German Areta el protagonista de su obra El Crack, estrenada en 1981 al que dio cuerpo y voz un inmenso Alfredo Landa alejado de sus papeles de comedia.




El Crack era un homenaje a la literatura negra por parte de José Luis Garci, es más, el film se abría con una dedicatoria al escritor norteamericano Dashiell Hammett. El director de You're the One demostró con aquel trabajo (posiblemente el mejor de su carrera) un pulso magnífico para el cine noir que ya se dejaba notar con el magnífico inicio de la película, que sabiendo de su pasión por cierto cine español de género no sería descabellado pensar que pudiera haber servido de referente para que Quentin Tarantino ideara el pasaje de la cafetería en la inolvidable Pulp Fiction.




La película tenía un tono clásico y melancólico que sobrevolaba todo el metraje. Garci sabía controlar los resortes del género y ofrecía un producto sólido, atípico para el cine español de la transición (más centrado en temas sociales por aquel entonces) y conseguía una cinta remarcable. Aunque es cierto que el punto fuerte del producto era un enorme Alfredo Landa que empezaba a dar muestras de sus innegables dotes para papeles dramáticos alejados de la comedia "landista". German Areta era el pilar en el que se sustentaba todo el film y lo convertía en un vehículo para su propio lucimiento.




El Crack 2 recupera al personaje del detective Germán Areta que esta vez se ve sumergido en un caso de celos entre una pareja de homosexuales. Uno de ellos trabaja en una importante empresa farmacéutica y al poco tiempo los dos hombres parecen muertos por un supuesto crimen pasional. Germán cree que detrás de este asesinato hay algo mucho más grande y con la ayuda de su compañero Moro llevará la investigación demasiado lejos con resultados trágicos.




El Crack 2 es tanto una secuela como una revisión de su antecesora. Desde la dedicatoria a Raymond Chandler que abre el film hasta ese inicio deudor del de la primera entrega y que de nuevo perfila con pocos gestos y acciones al personaje de Alfredo Landa como un hombre duro, íntegro y melancólico. De nuevo está acompañado por su compañero Moro (Miguel Rellán dando el toque cómico al film) y María Casanova como Carmen, la mujer de Germán pero esta vez con menos peso en la historia. También tenemos otra vez a uno de los grandes de nuestro cine, José Bódalo, dándole excelentemente la réplica a Alfredo Landa.




La historia es más compleja que en la primera parte y tiene un toque más comprometido socialmente hablando, con todo lo referente a el tráfico comercial de medicamentos defectuosos. Al ser la trama más elaborada el ritmo del film es más pausado, pero en ningún momento aburre o se muestra distante. En ese sentido interesante es la breve aparición del personaje de un Arturo Fernández con el que Garci juega magistralmente a la descaracterización, ya que al principio nos lo retrata como hombre afable y atento con sus hijos (igual que en sus roles habituales en el cine español de la época), para después mostrarlo como un desalmado burgués al que poco le importa que su tráfico de medicamentos en mal estado pueda cobrarse vidas de personas inocentes.




Garci está acertado con la dirección, sabe sacar partido a las grúas y a la profundidad de campo y su tono por aquel entonces era más clásico que acartonado, al contrario que en sus últimas obras. Al igual que en la primera parte el madrileño sabe medir la tensión, como se puede ver en pasajes como el del cine con la nada gratuita proyección de La Jungla del Asfalto de John Huston, la última del personaje de Miguel Rellán o la ya mencionada que abre el film y que implica al coche de Areta y un grupo de delincuentes. El guión es inteligente y sólido, tiene momentos remarcables y el director y su compañero Horacio Valcárcel se marcan algunos diálogos bastante buenos en los que destacan algunas de las frases lapidarias que suelta el bueno de Germán.




Una pena que José Luis Garci (señor que tiene bastante cine que me gusta, no voy a negarlo) no haya vuelto a este género que tan bien controla y entiende. El Crack 2 es una interesante pieza de nuestro cine, una rareza para su época (las secuelas no han sido algo habitual del celuloide patrio hasta la llegada de las sagas de Torrente o [REC·]) que estaba a la altura de su predecesora y ofrecía buen cine negro sin concesiones. Por desgracia el director de El Abuelo nunca llevó a imágenes esa tercera parte con el terrorismo de E.T.A como trasfondo, podría haber salido algo muy interesante de ahí.


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