jueves, 20 de enero de 2011

Clownhouse, aquel circo al lado del manicomio



Título Original: Clownhouse (1989)
Director: Victor Salva
Guión: Victor Salva
Actores: Nathan Forrest Winters, Brian McHugh, Sam Rockwell, Michael Jerome West, Byron Weible, David C. Reinecker, Timothy Enos, Frank Diamanti






Clownhouse se estrenó en 1989 y supuso el debut en la dirección del realizador norteamericano Víctor Salva. Señor que llamaría la atención en 2001 con esa simpática cinta de terror llamada Jeepers Creepers (que tuvo una secuela y otra que está en camino) pero que para mí tocó el cielo como cineasta con Powder. Drama con toques fantásticos protagonizado por un Sean Patrick Flannery pintado de blanco y con poderes sobrenaturales. Excelente film sobre la soledad y la intolerancia con sello de la Disney pero en su vertiente más adulta.




Detrás de una película como Clownhouse se esconde una historia bastante turbia. El director, Victor Salva, fue condenado a 3 años de cárcel (cumpliendo poco más de uno) por abusar sexualmente del actor protagonista del film, Nathan Forrest Winters, de unos 12 años de edad grabando el acto en vídeo. El chico, un conocido del cineasta que ya había trabajado anteriormente con él en el cortometraje Something in the Basement, lo demandaría por tal hecho. El director se declaró culpable y pagó su, merecida, deuda con la sociedad.




Incluso años después, durante el estreno de Powder, el actor, ya adulto y alejado del mundo del séptimo arte, trató de volver a meterse en pleitos con el director. Esto dio pié a que el realizador estuviera bastantes años alejados de los estudios de rodaje sin nadie que lo llamara hasta que Francis Ford Coppola le dio una oportunidad produciéndole algunos de sus films. El delito, execrable y uno de los más detestables que se puedan cometer con un ser humano lo pongo como anécdota, ya que mi misión es comentar la película y las virtudes de su creador, no la rocambolesca vida que haya llevado en años pretéritos.




Clownhouse o El Misterio de los Payasos (horrible título que se le dio al largometraje en España) es una película del montón que poco tiene que aportar al subgénero de payasos terroríficos. Tres hermanos están sólos en casa y deciden ir al circo del pueblo. Alllí Casey, el pequeño tendrá un ataque de pánico por padecer una aversión enfermiza a los payasos, coulrofobia lo llaman, y volverán a casa. Más tarde unos locos del manicomio local que se han fugado matan a los clowns usurpando sus identidades después, para finalmente asediar a los hermanos en su propio hogar.




Lo único que se puede destacar de la ópera prima de Victor Salva es precisamente su trabajo detrás de las cámaras. Algunos apuntes que nos dejan ver la interesante mirada que el realizador de Peaceful Warrior arroja sobre un género como el de terror. Destellos de talento en la planificación de tomas, en el uso tenebrista de la iluminación o en planos fetichistas de los payasos maquillándose como si de un ritual de caza se tratase. Una sabia contención en cuanto a las escenas de violencia y un uso muy adecuado de la inquietante y engañosamente candorosa banda sonora.




A pesar de que se enfrentan sin duda alguna a estereotipos de personajes habituales en el género de terror de los 80, los chicos hacen un trabajo bastante decente como protagonistas. En ese sentido Salva realiza una labor interesante con la dirección de actores ya que los tres cumplen y transmiten bastante credibilidad. El mayor de ellos, un por aquel entonces jovencísimo Sam Rockwell, despuntaba de manera notable y le robaba el plano a sus compañeros de rodaje con un personaje bastante desagradable y antipático, vamos, hecho a su medida.




Dejando a parte su turbia vida personal es de recibo reconocerle a Victor Salva cierto talento en el plano profesional. Clownhouse es un film simplemente correcto, pero en él late el corazón de un tipo de cine de género interesante y hasta con cierta inventiva, como se pudo ver en las obras posteriores de su director que seguirían estilísticamente su estela. Quedémonos con esta simpática ópera prima, con genuino aroma a serie B ochentera y a miedos infantiles. Esos que se pueden esconder tanto en una habitación devorada por la oscuridad como en la enorme carpa de un circo a la vista de cientos de personas.



2 comentarios:

  1. No sabía que Victor Salva había abusado del actor, Nathan. Sabes qué es de la vida de ese actor actualmente? No entiendo por qué Nathan se prestó a hacer la pelicula, cuando pasó lo que pasó. Que acaso no le dio pudor o aberración para con el director al trabajar en la pelicula?

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  2. Pues según IMDB después de Clownhouse no volvió a hacer nada más, de modo que la pista se la perdimos completamente al menos en el plano cinematográfico. Sólo ha vuelto a la palestra por sus líos judiciales o legales con Salva.

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