martes, 11 de abril de 2017

From Beyond: Re-Sonator, ladrones de mentes



Título Original From Beyond (1986)
Director Stuart Gordon
Guión Dennis Paoli, Brian Yuzna, Stuart Gordon
Actores Jeffrey Combs, Barbara Crampton, Ken Foree, Ted Sorel, Carolyn Purdy-Gordon, Bunny Summers, Bruce McGuire, Del Russel, Dale Wyatt, Karen Christenfeld





En el año 1985 el director Stuart Gordon, el productor Brian Yuzna y el guionista Dennis Paoli aunaron sus fuerzas para dar forma a Re-Animator una adaptación bastante apócrifa de Herbert West Reanimador, una serie de relatos cortos nacidos de la pluma del escritor norteamericano originario de Providence H.P. Lovecraft. El proyecto, auspiciado por la productora Empire Pictures, fue todo un éxito a pesar de su escueto presupuesto y humildes pretensiones, convirtiéndose en una de las películas adscritas al subgénero gore más exitosas de la década de los 80 y con el paso del tiempo llegando a ser considerada una obra de culto dentro del cine del cine de terror dando lugar a un par de secuelas (La Novia de Re-Animator y Beyond Re-Animator) que ayudaron a transformar la saga de este atípico "mad doctor" en una de las más queridas por el fandom aficionado a este estilo de celuloide.




Tras el éxito de Re-Animator, no exento de cierta controversia por su naturaleza extremadamente violenta y vitriólica, el mismo equipo técnico y varios de los actores principales del largometraje (Jeffrey Combs, que dio vida al inefable Doctor West y Barbara Crampton que interpretó a la atractiva universitaria Megan Halsey) volvieron a colaborar con Empire Pictures para adaptar otro texto de H.P. Lovecraft, posiblemente con la intención de conseguir una repercusión parecida a la del film de 1985. El resultado fue una traslación a imágenes del relato From Beyond también del autor de La Sobra Sobre Insmouth o En las Montañas de la Locura, una vez más con diferencias con respecto a la palabra escrita y con una carrera crítica y comercial mucho más discreta que la de su predecesora espiritual, pero con los suficientes hallazgos visuales y narrativos como para que hoy dediquemos esta entrada a reivindicar su valía como producto cinematográfico arriesgado y brutal.




From Beyond, que se conoció en España como Re-Sonator para aprovechar el tirón de Re-Animator, narra la investigación científica llevada a cabo por el Doctor Pretorius (Ted Sorel) y su colaborador, el Doctor Tillinghast (Jeffrey Combs) centrada en utilizar, por medio de una máquina llamada "The Resonator", la estimulación de la glandula pineal humana para abrir la mente a nuevas dimensiones paralelas a la nuestra. El experimento trae a nuestra realidad unas monstruosidades que asesinan a Pretorius, de modo que Tillinghast es acusado del crimen y posteriormente trasladado a un hospital psiquiátrico. Una vez allí la psiquiatra Katherine McMichaels (Barbara Crampton) creerá en la inocencia de su paciente y se unirá a este último y al agente de policía Buford 'Bubba' Brownleea (Ken Foree) para formar un equipo con el que volver a la casa donde los dos doctores realizaron su trabajo con el único fin de saber qué pasó alli y de dónde provienen las criaturas que ambos trajeron a nuestra realidad por medio de sus investigaciones.




Aunque la repercusión de From Beyond quedó lejos de la obtenida por Re-Animator  (algo que no evitó que ganará en el Festival de Sitges de 1986 los premios a mejores efectos especiales y banda sonora original) como obra cinematográfica debe ser destacada y recuperada por distintos motivos tanto estéticos como conceptuales. El primero y más importante es por ser un delirio de látex, efectos animatrónicos y maquillaje sólo comparable al llevado a cabo por el mismo Brian Yuzna, productor del film, en Society, su viscoso y lúbrico debut como director de largometrajes. Pero el trabajo de Stuart Gordon va mucho más allá, ya que la creación de las monstruosidades que pueblan la cinta que nos ocupa posiblemente sean las más retorcidas, excesivas y deliciosamente desagradables que dio el cine de género durante la década de los 80, llegando a superar al alienígena multiforme y adaptativo que Rob Botin creó para el remake de La Cosa que rodó en 1982 un John Carpenter al 100% de sus capacidades como narrador.




Las aberraciones inhumanas comandadas por el Doctor Petrorius e ideadas por unos enormes equipos de maquillaje y efectos especiales formado por técnicos tanto americanos como italianos (el film se rodó en el país europeo como sucedió con otras producciones de Empire Pictures de los 80) y entre los que comenzaban a despuntar unos jóvenes Robert Kurzman y Greg Nicotero parecen una hiperbolización grandguiñolesca y excesiva hasta lo prohibitivo de la "Nueva Carne" cronenbergiana y ya sólo por la presencia de esos monstruos deformes hasta lo delirante, inconcebibles en el actual cine del siglo XXI tan conservador y aséptico, y el uso casi cómico de colores pastel (el rosa y el azul) para exponerlos en pantalla deberián copar un puesto de  honor dentro del cine gore clásico y recibir el reconocimiento que merecen por la osadía formal y moral de aquellos que los concibieron sin pararse a pensar en sensibilidades, censuras o limitaciones presupuestarias a manos de los productores que se atrevieron a financiar su locura.




Pero no sólo de una interminable orgía gore vive From Beyond, tras su apariencia de delirio pulp y exploit anida la esencia gótica y mórbida de H.P. Lovecraft, aunque Gordon, Paoli y Yuzna convierten en explicitud y lascivia todo lo que en la palabra escrita del novelista de Providence era contención perversa y represión sexual. Uno de los mayores logros del director de Dagon: La Secta del Mar o Fortaleza Infernal es conseguir transmitir no sólo la atmósfera desasosegante relacionada con las bestias interdimensionales que aparecen en la nuestra gracias a la máquina "The Resonator" sino también las mutaciones físicas graduales que el Doctor Tillinghast experimenta en su físico tras convertirse en uno de los conejillos de indias del ya mencionado aparato consiguiendo extrapolar a la platea esa sensación de dolor agudo y punzante que sufre el protagonista y que se extiende de forma vírica al resto de personajes que pueblan la historia.




Aunque Jeffrey Combs y Barbara Crampton ya aparecían como actores principales en Re-Animator los roles que ejercieron en From Beyond poco tienen que ver con los que allí interpretaron. El Doctor Herbert West del film de 1985 es el polo opuesto del Thillinghast del film que nos ocupa, el primero fue abordado por el actor de Faust: La Vanganza Está en la Sangre desde la contención y la total ausencia de humor, lo que paradójicamente volvía mucho más cómica su labor, en cambio el segundo exige una entrega mucho más física, exagerada y sobreactuada y en ese sentido Combs, como pudimos ver en obras como Agárrame a Esos Fantasmas (The Frighteners), también es un maestro. Bárbara Crampton deja de lado el perfil de universitaria cándida pero sexy para dar vida a la segura y obsesiva Doctora McMichaels que revelará también su lado más lascivo en una ya mítica escena tomando el papel de dominatrix embutida en látex que ayudó a confirmar su fama de scream queen durante la segunda mitad de los años 80.




A la presencia de Jeffrey Combs y Barbara Crampton debemos sumar la de dos personajes clave en la trama de From Beyond aunque ambos se encuentren entre los secundarios del proyecto. Por un lado tenemos a un sádico y pervertido Ted Sorel que por desgracia no tiene los suficientes minutos como ser humano en pantalla para que el guión pueda desarrollar adecuadamente su personalidad cargada de brutalidad y parafilias sexuales enfermizas, pero que tras su "transformación" ofrece momentos para la estantería del recuerdo. Por otro lado contamos con la presencia de Ken Foree, un icono de la Serie B que ha intervenido en clásicos como Zombi (Dawn of the Dead), The Lords of Salem o La Matanza de Texas III y cuya fisicidad rotunda da solidez a su papel de rudo policía superado por los hechos sobrenaturales a los que se enfrenta junto a sus compañeros de fatigas.




From Beyond triunfa gracias a su mixtura de géneros (ecos que van desde las producciones de Roger Corman hasta las de la Hammer Films) naturaleza lacerante, afán por revolver el estómago del espectador (ese "alumbramiento" es una secuencia mítica que no se olvida fácilmente) e intención de seguir extendiendo en celuloide la palabra de H.P. Lovecraft aunque sea contradiciendo algunas de las señas de identidad del autor, algo que en un futuro volvería a hacer, pero en el mundo del arte secuencial, el guionista británico Alan Moore con obras como Neonomicon o Providence. Como bien hemos dicho el segundo largometraje en labores de dirección de Stuart Gordon no consiguió la fama que sí se labró, por méritos propios, el primero, pero poco a poco "Re-Sonator" va consiguiendo el título de obra de culto que lleva mereciendo desde hace años como ejemplo impecable de cine extremo, políticamente incorrecto y casi ofensivo.


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