domingo, 27 de mayo de 2012

Horror of Dracula, cuando la Hammer dominaba el mundo




Título Original Horror of Dracula (1958)
Director Terence Fisher
Guión Jimmy Sangster basado en la novela de Bram Stoker
Actores Christopher Lee, Peter Cushing, Michael Gough, Melissa Stribling, Valerie Gaunt, Carol Marsh


Hoy que el gran actor británico Christopher Lee cumple 90 años quiero hablar de una obra muy especial para mí y otros cuantos millones de seguidores, Horror of Dracula, (Drácula a secas en su título para España) adaptación (muy libre) que la productora inglesa Hammer Films hizo del personaje histórico que Bram Stoker convirtió en un vampiro ávido de sangre. El director de la cinta fue Terence Fisher, uno de los más grandes realizadores de la historia del cine de terror y el autor más destacado de la productora, en sus hombros recayeron las más conocidas, celebradas y logradas cintas de la productora impulsada por Michael Carreras.




La Hammer Films, cuya misión era modernizar aquellos personajes literarios utilizados en las míticas películas de la Universal en los años 30 (Drácula, Frankenstein, El Hombre Lobo, El Fantasma de la Ópera, El Doctor Jekyll y Mr Hide), en sus inicios fue acusada de ser una fábrica de películas grotescas, explícitas, pornográfiicas (no en el sentido sexual) y aterradoras, pero sus producciones en la taquilla rendían considerablemente. Desde mediados de los 50 hasta la primera mitad de los 70 los Bray Studios eran los amos de la cinematografía inglesa, su reinado fue absoluto, pero no ha sido hasta bastantes años después que los críticos se han rendido ante la elegancia, la artesanía y la magistral fuerza narrativa de estas pequeñas y modestas piezas de oro pulido.




Horror of Dracula en cierta manera se aleja del libro del irlandés Bram Stoker, es decir, se basa en él pero mezcla tramas, se salta episodios, cambia personajes (Johnathan Harker no es un procurador, es un supuesto bibliotecario que quiere eliminar al Conde) y sitúa el castillo de Drácula en Londres (saltándose a la torera Jimmy Sangster el guionista de la cinta el tramo del viaje del Demeter desde Transilvania a Inglaterra). Este sería el fallo más destacable de la cinta de Fisher al menos en un plano conceptual o estructural.




Por otro lado la película es un deleite para los sentidos, un tétrico cuento gótico que marcó época sobre todo por su explicitud estilística. A finales de los 50 el público no estaba acostumbrado a ver a un vampiro con un desencajado y bestial rostro (como si de un animal salvaje se tratase) con unos prominentes y amenazantes incisivos bañados con sangre en glorioso technicolor, una violencia descontrolada y durísima en el año de su estreno y el solapado y elegantísimo erotismo que Terence Fihser controlaba y dosificaba como un maestro. La película causó un gran impacto allí donde se estrenó y con motivo.




Técnica y artísticamente sobresalen tanto el trabajo del director (mezclando clasicismo y vanguardia con todo tipo de tomas estáticas alternadas con travellings y picados que a día de hoy aún sorprenden al más excéptico), la exquisita dirección artística de Bernard Robinson, sabiamente reciclada a lo largo de la historia de la productora para reducir costes y dar a todas su películas una estética semejante reconocible al primer vistazo de sus imágenes, la música de James Bernard y el trabajo glorisoso de Jack Asher con la fotografía y la iluminación (expresionista en algunos momentos, gótica en otros). La perfección formal de la película está fuera de toda duda y junto a la anterior y no menos brillante La Maldición de Frankenstein (también con el trío Fisher/Lee/Cushing) supuso la carta de presentación de la productora en su edad de oro.




Es cierto que sin el maestro Fisher la Hammer hubiera quedado en una productora más de cine de terror, su talento, adaptabilidad y eclecticismo autoral fueron clave para la evolución del grueso de sus producciones. Pero si esta casa de ideas está en lo más alto es también por la presencia de dos de los más elegantes, carismáticos y exquisitos gentlemen que ha dado el cine inglés, Peter Cushing y Christopher Lee. Ellos dieron fuerza y mitología a sus personajes. El primero insufló credibilidad, sabiduria y elegancia a Abraham Van Helsing (un tipo plano y con pinta de nazi en la versión de Tod Browning rodada en 1931) y el segundo añadiendo una presencia magnética, erótica y aterradora a su conde Drácula, para un servidor el mejor de la historia del cine y eso que no han sido pocos los que le han dado no vida.




Casi 10 años tardó la Hammer en crear una secuela de Horror of Dracula, otra obra maestra que supondría la tercera (la segunda fue la excelente Las Novias de Drácula, en la que el Conde no daba la cara, pero su presencia era ubícua en el mítico film) y última incursión de Terence Fisher en el mundo del conde transilvano ) , Drácula: Príncipe de las Tinieblas. Esta vez sin Cushing, importante detalle que se nota, pero que no resta demasiado al conjunto de la cinta que gana en visceralidad y puesta en escena. Tras esta llegaría Drácula: Vuelve de la Tumba de Freddie Francis, la más notable después de las de Fisher.




Pero a continuación tomaría forma gradualmente la decadencia, con El Poder de la Sangre de Drácula (Taste the Blood of Dracula), Las Cicatrices de Drácula, Drácula 73 (especialmente entrañable por estar influenciada por la psicodelia hippie y la magia negra tan de moda en los setenta) y Los Ritos Satánicos de Drácula. Todas inferiores (algunas incluso mediocres) a las primeras entregas pero cada una de ellas poseedora de algún punto de interés que las vuelve, memorables y revisionables, más que nada por su fallido pero encomiable intento de aunar clasicismo y modernidad new age.




Hoy cumple 90 años el protagonista de Horror of Dracula, la posiblemente mejor película de terror clásico de todos los tiempos. Una obra maestra incotestable que vista hoy por depende que tipo de público puede parecer anticuada o de poco interés, pero por todos es sabido que no está la hecha la miel para la boca del asno. Si Hollywood fue la fábrica de sueños, la Hammer fue la de las más deliciosas pesadillas. Vida eterna al martillo del terror y al gran Christopher Lee.



6 comentarios:

  1. ARMIN, lo que tú llamas fallo del guionista yo lo llamo juego, un what if como una casa. Porque no sólo se producen esos cambios de lugar, sino que como recordarás Harker ya es consciente de a dónde va y su intención es el asesinato de Drácula, su amada ya no es Mina sino su cuñada Lucy, el vampiro al no ser la bella Mina la que aparece en las fotos de Harker no sufre ese enamoramiento repentino y la motivación de Drácula es en todo momento la venganza:

    Harker mata vampira
    Drácula vampiriza a Lucy
    Van Helsing y Arthur matan a Lucy
    Drácula vampiriza a Mina

    Y repito, lo entiendo como juego porque es una historia que todos conocían ya, especialmente en el mercado inglés. Es un fanservice en toda regla, que yo disfruté como tal, jugando a detectar los cambios, como en todo buen what if.

    Todo esto venía a la defensa de los cambios del guionista, que en mi opinión son señal de inteligencia y buen hacer a la hora de plantear una historia tan "manida", nada de un error.

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  2. Lo llamo fallo con respecto a la fidelidad a la hora de adaptar la novela, no de la película en sí, fallos en esta película cinematográficamente hablando para mí ninguno, me corto la lengua yo antes de decir eso, faltaría más.

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  3. No si es que lo que yo quería destacar es que precisamente por la fidelidad a la novela es por la que se pueden construir estos juegos. Como el caso de ORGULLO Y PREJUICIO Y ZOMBIES, que aparecerán zombies, ninjas y las hermanas Bennet serán unas expertas luchadoras, pero la novela suda amor a la novela de Austen por todos sus poros.

    Entiendo que el guión de esta película es un homenaje y un festival a los que somos lectores de la novela. Aunque igual es cosa de que tendría que estar ya metido en la cama... Ya me arrepentiré mañana (o no).

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  4. Jajajaja si estoy de acuerdo contigo vamos, no te preocupes. Es una de mis pelis favoritas de todos los tiempos, no lo dudes.

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  5. Siempre he sido un seguidor de las peliculas de DRACULA protagonizadas por Cristopher lee,para mi el DRACULA genuino,el DRACULA de Francis ford coppola me pareció un bodrio infumable,pero claro como firmaba el maestro COPPOLA pues habia que ponerla por las nubes,hay un DRACULA sin embargo hoy olvidado pero que a mi me dejó un grato recuerdo que es que hizo Frank langella en 1979 a las ordenes de John Badham,era aquel un Dracula seductor,mucho mas cerca de la figura de Don Juan o Casanova que el recreado por Cristopher lee,recuerdo escenas bastante impresionantes de dicha pelicula-que vi en majestuoso Panavisión en el hoy desaparecido URGEL CINEMA de la calle del mismo nombre,uno de los mejores cines que ha habido en BARCELONA-y conozco bastantes-una cena romantica a la luz de las velas entre el siniestro vampiro y la mujer a la que pretende-KATE NELLIGAN-a la luz de innumerables velas,el incio del film,con la imagen de un barco donde ha sido asesinada toda la tripulación...lastima que ya nadie se acuerde de esta pelicula,en cuanto al DRACULA encarnado por Cristopher lee en tantas peliculas de TERENCE FISHER,PETER SASDY o JESUS FRANCO entre otros,no tengo palabras para definir la grandeza de Cristopher Lee,le basta tan solo una mirada o su magnetica figura erguida para meterte el miedo y la inquietud en el cuerpo,si DRACULA es el mal en estado puro,nadie ha sabido representarlo como Cristopher lee,un autentico mito de la historia del cine de terror....que cumpla muchos mas años

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  6. Christopher Lee es un grande y fue un Drácula inmenso, seguramente el mejor. El de Badhman es mi asignatura pendiente, aún no lo he visto y yo lo cierto es que soy muy fan del de Coppola a pesar de lo infiel que es en cierto aspectos al libro de Bram Stoker, me parece su última gran obra.

    Un saludo y gracias por pasarte!

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