sábado, 16 de enero de 2010

Atrapado en el Tiempo, el día más largo



Título Original
Groundhog Day (1993)
Director:
Harold Ramis
Guionista: Danny Rubin y Harold Ramis
Actores: Bill Murray, Andie MacDowell, Chris Elliott, Stephen Tobolowsky, Brian Doyle-Murray, Marita Geraghty, Angela Paton, Rick Ducommun, Rick Overton




Tras muchas recomendaciones enfervorecidas y bastantes años posponiendo su visionado por fin degusté hace unos días Atrapado en el Tiempo (Groundhog Day) la más célebre y alabada cinta del actor Harold Ramis (entrañable Egon Spengler) detrás de las cámaras y puede que la única de todas ellas que haya recibido un reconocimiento total por parte de público y crítica especializada, porque sus Analyze This y Analyze That estaban bien, pero ni de lejos son tan redondas como la cinta que nos ocupa, hablando con ella algunos de clásico moderno dentro de la comedia americana.





¿Es para tanto esta Groundhog Day? desde mi punto de vista sí. Este es uno de sus casos, que generalmente se suele dar en el género de la comedia, en el que se dan la mano una conjunción perfecta de dirección soberbia, reparto en estado de gracia y guión de acero. Dando forma a un proyecto de una perfección en fondo y forma del todo intachable.





Atrapado en el Tiempo es sin lugar a dudas un relato Capriano. Un actualización del microcosmos del autor de ¡Qué Bello es Vivir! y Caballero Sin Espada, lleno de buenas gentes de una noble América no demasiado profunda y con un carácter deliciosamente naïf que sirve como marco para una historia rabiosamente original y bien estructurada que depara muchos momentos de indudable genialidad.






Bill Murray con su sempiterna cara de no transmitir nada está glorioso, carismático, entrañablemente canalla, torpe en los inicios y más avispado tras el devenir de la trama. Andie McDowell en cambio está sólo correcta, como siempre y para mi sorpresa me ha encantado el rol secundario de Chris Elliot como el cámara Larry. Unos mejor y otros peor, pero el reparto soporta en sus espaldas gran parte del peso de film.





Pero lo mejor de Atrapado en el Tiempo es su ingeniosísimo guión. Harold Ramis dirige con pericia, pero el argumento que escribe junto a Danny Rubin es magistral. Una historia con potencial y dobles lecturas que es exprimida al máximo con miles de autoreferencias y juegos narrativos soberbios que se alimentan de literatos como Jorge Luis Borges, o cineastas como el ya mencionado Frank Capra e incluso el mentor del mismo Ramis, el canadiense Ivan Reitman.





Una deliciosa joya, cine en estado puro para disfrutar en familia y repetidas veces. Transmite humor (ácido y a veces incluso negro, pero nunca de mal gusto), simpatía y deja con una sonrisa en la boca tras sus 101 minutos de metraje. La han llegado a tildar como uno de los pocos clásicos del cine cómico reciente que puede compartir podio con obras de gente como Billy Wilder, George Cukor oHoward  Hawks, seguramente tengan razón, porque la película merece mucho la pena y el tiempo en vez de castigarla, ha acentuado sus no pocas virtudes.


Che, Guerrilla, el revolucionario tras el hombre



Director: Steven Soderbergh (2008)
Guión: Peter Buchman & Steven Soderbergh basado en la autobiografía de Ernesto Guevara
Actores: Benicio del Toro, Franka Potente, Benjamin Bratt, Lou Diamond Phillips, Édgar Ramírez, Catalina Sandino Moreno, Demián Bichir, Óscar Jaenada, Rodrigo Santoro, Douglas J. Aguirre





Segunda y última entrega sobre el biopic que el director norteamericano Steven Soderbergh realizó sobre la figura de Ernesto Che Guevara. Esta segunda parte posee las mismas virtudes y fallos que su precuela Che, el Argentino. Ambas cintas se rodaron como una sola pero fueron estrenadas independientemente debido a su larga duración, buena idea viendo el resultado de los dos films.



Si Che, El Argentino narraba el momento de auge de Ernesto Guevara, su época de mayor gloria, Che, Guerrilla nos muestra su ocaso, su caída en la jungla boliviana y su posterior ejecución. Soderbergh hace un trabajo intachable desde el punto de vista histórico, por muy sesgada que sea su visión al ser la base del film las memorias del mismo Che. Pero al igual que sucede con toda su filmografía, su mirada es tan analítica y distanciada que no transmite absolutamente ninguna sensación en los 140 minutos de metraje, causando una alarmante indiferencia en el espectador.




Esa imposibilidad de empatizar con el protagonista, que sigue estando muy bien interpretado por Benicio del Toro, pero que al igual que en su primera parte, no nos es mostrado en toda su complejidad, quedándose su análisis psicológico e ideológio sólo en la superficie, impide al espectador introducirse en la historia plenamente y no consigue conexión emocional alguna con una historia de un grandísimo potencial que el director de Traffic no explota lo más mínimo.



Ni siquiera ese final, ese climax, transmite algo que no sea vergüenza ajena. Porque si bien muchas veces es un acierto no recrearse con una escena como esa, la ejecución técnica y formal por parte de Soderbergh para llevarla acabo no proyecta en el espectador otra cosa que no sea risa o ridículo, por equívoca y manipuladoramente simple. Sirviendo tal final como broche a un proyecto del todo hipertrófico.




Proyecto meritorio este biopic en dos partes del revolucionario argentino, pero con demasiados fallos como para erigirse como la visión definitiva sobre la vida un personaje tan polémico e interesante como fue Ernesto Guevara. Se muestran demasiadas luces y poca sombras, Soderbergh apela poco a la implicación política y emocional y sí al didactismo anodino y repetitivo. Como ya dije en su momento, es una verdadera pena que Terrence Malick no cogiera por las riendas este proyecto, hubiera resultado una obra diametralmente opuesta a la que nos ocupa, por el simple hecho de que en manos del director de Malas Tierras o La Delgada Línea Roja, Che el Argentino y Che Guerrilla a día de hoy tendrían algo de lo que adolecen, alma y corazón.



martes, 12 de enero de 2010

Atonement (Expiación), sin novedad en el frente



Director:
Joe Wright 2007
Guión: Christopher Hampton basado en la novela de Ian McEwan
Actores: Keira Knightley, James McAvoy, Romola Garai, Saoirse Ronan, Brenda Blethyn, Vanessa Redgrave, Juno Temple, Gina McKee, Michelle Duncan





Cuando un director se dispone ha realizar un film de época debe como mínimo entregarse al más puro de los naturalismos y hacer un uso de la iluminación la dirección artística y los encuadres tan mesurado que los mismos pasen desapercibidos al espectador. Joe Wright no consigue esto en Atonement, su estilo es demasiado artificioso y rebuscadamante teatral, no digo que el film esté mal realizado paro peca de algunos excesos en la puesta en escena.




La historia está escrita con un pulso de acero, no obstante el libreto que se basa en la novela de Ian McEwan está escrito por Christopher Hampton. Uno de esos virtuosos con la narrativa que cuando se ponen detrás de la cámara inexplicablemente ruedan mierda como los casos de David Webb Peoples o Brian Helgeland, pero que realizan guiones soberbios para otros directores.




En el casting hay otro fallo. James McAvoy está genial (ya en El Último Rey de Escocia llamó mi atención) pera la historia de amor que comparte con Keira Knightley no es creíble por culpa de ella porque aparte de que al verla en pantalla me dan ganas de abrirle la boca con un gato hidráulico para hacerle tragar una olla express de cocido madrileño por su extrema delgadez, cada vez que dice una palabra lo jode todo y me empalaga destrozando el tour de force que debería de tener con su pareja en la pantalla. Imcluso la chica que hace el papel de Brioney (Romola Garai) en su madurez es mucho mejor actriz que la protagonista de Domino y lleva mejor el peso de la trama que ella. Pero luego está la maravillosa Vanessa Redgrave esa marxista inglesa que en 5 minutos al final del metraje se lleva la película entera a su casa.




Ahora hablemos del celebrado plano secuencia, 8 minutos más o menos, Sería el más elaborado de la historia del cine si no fuera porque hay al menos tres partes durante el proceso y varios más hacia el final que nos indican que hay cortes. Cuando algo, lo que sea, pasa por una milésima de segundo tan solo, delante de la pantalla (una hoja de papel, la explosión de un cañón), el director nos la está dando con queso. Ojo, aún en tres partes el plano es la mejor escena cinematográficamente hablando del reciente cine inglés y Wright puede estar orgulloso de él, es más que no nominaran su labor como director en los Oscar de 2008 y sí la correcta pero impersonal de Jason Reitman en Juno, me parece motivo más que suficiente para matar a algún académico. Pero bueno que el trofeo al mejor y más complejo plano secuencia de la historia lo sigue teniendo, siempre desde mi punto de vista, Orson Welles por el inicio de Sed de Mal.




Una relativamente decepecionante experiencia ver Atonement. Me parece un film con grandes momentos (el ya mencionado plano secuencia o la soberbia y llena de fuerza escena de Briony con el soldado francés en la enfermería) pero otros detalles la hacen en algunos apartados pecar de falsaria. Ya si nos ponemos terrenales y pedantes, el vestido de la Knightley que ha sido nombrado el mejor de la historia del cine es una mierda y la banda sonora con el soniquete continuo de unas teclas de máquina de escribir me parece una estupidez para enfatizar que el film está basado en una gran novela capital de la literatura contemporanea. Joe Wrigth es un genio en potencia y en un futuro lo será, pero aún le quedan un par hervores para desmotrarlo plenamente.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Generation Kill, let the bodies hit the floor



"Esto no se acaba Ray, ni siquiera sabemos a lo que acabamos de dar inicio"
Sgt Brad"Iceman" Colbert





Ed Burns y David Simon son los creadores de The Wire, la mejor serie de esta década que se nos va de las manos en dos días. A ambos les llamó la atención la lectura del libro Generation Kill del periodista Evan Wright, corresponsal de la revista musical Rolling Stone durante los primeros días de la toma de Iraq. El escrito les interesó lo suficiente como para hablar con la cadena HBO y producir una miniserie de 7 episodios con los que adaptarlo a imágenes, recibiendo el total respaldo del autor.




HBO, salvo contadas ocasiones (True Blood) es siempre sinónimo de calidad, Generation Kill no es una excepción. Escrita con absoluta soltura por Burns y Simon, rodada por sólo dos directores, Susanna White y Simon Cellan Jones y protagonizada por un grupo de actores desconocidos, la miniserie que nos ocupa es posiblemente uno de los trabajos más logrados de la cadena por cable americana y una de las visiones más esclarecedoras que se han creado sobre la invasión estadounidense del país iraquí.




Generation Kill no es ni una recalcitrante glorificación de las fuerzas armadas americanas, ni una simplista visión pacifista o antibelicista de los militares yankis. Simon y Burns no son así, les apasiona lo complejo y los claroscuros, como pudimos ver en muchos de los personajes de The Wire. Por eso esta obra no es otra cosa que un duro golpe al gobierno y los altos mandos del ejército estadounidense, por mandar a un grupo de chavales totalmente desorientados, que no conocían bien el terreno y que tenían que acatar órdenes suicidas a una guerra que no tenía ningún sentido que no fuera el económico.




Durante 7 episodios vemos el día a día de un pelotón de marines (no esperéis muchas escenas bélicas porque hay más bien pocas) y con él podemos ver claramante un microcosmos reducido pero claro de la juventud americana de principios del SXXI. Dentro de este grupo de hombres, críos más bien, se dan cita, distintos tipos de personalidades. El aguerrido soldado que quiere derramar sangre lo antes posible, el alto mando novato preocupado por sus hombres, el típico cachondo de barracón, el apocado que no quiere llamar la atención. Pero el más realista de todos ellos, es sin lugar a dudas el del pobre chaval que está acojonado de miedo por estar alejado de su hogar y expuesto a una muerte casi segura.




Ed Burns y David Simon quieren que veamos que detrás de sus fusiles y sus humvees estos soldados son seres humanos que sienten y padecen, que por muy preparados que estén no son perfectos y que detrás de ellos hay unos putos viejos con los culos pegados a las sillas de sus oficinas que los mandan a una guerra innecesaria e inhumana, respaldada por una sarta de mentiras que más tarde costaría la vida de muchos militares y civiles.




Los autores se hacen fuertes al mostrar la camaradería entre soldados con un aire muy a lo Sam Peckinpah, cantando todos juntos cuando van en misiones de reconocimiento, intentando levantar la moral cuando la misma está por lo suelos, pero también sus rencillas y graves errores, cuando mataban, por error o no, a civiles o exponían a sus compañeros a peligros innecesarios porque estaban totalmente perdidos por culpa de unos altos mandos que ni siquiera sabían lo que querían en muchas ocasiones. Por eso Burns, Simon y Wright se guardan en la manga ese memorable final con toques a lo Senderos de Gloría que nos hace ver lo jodida que estaba y está la situación para todo el mundo en aquel país.




Al final y gracias al testimonio gráfico y escrito de Evan Wright sabemos que tras las ordenes de un presidente del gobierno lo suficientemente inepto como para ser usado de hombre de paja por su administración siempre queda lo mismo. Un grupo de niños que van a morir y a matar po una causa de mierda que sólo beneficia a los más acomodados. Pero lo peor no es eso, lo más jodido es que el aguerrido soldado que quiere derramar sangre lo antes posible, el alto mando novato preocupado por sus hombres, el típico cachondo de barracón, el apocado que no quiere llamar la atención y el pobre chaval que está acojonado, todos ellos, siguen allí, desde hace más de 5 años, sembrando inintencionadamente el caos en un país que está a día de hoy en unas condiciones más deplorables que en la época en laque Saddam Hussein lo regía con mano de hierro, eso lo dice todo o más bien poco.



viernes, 25 de diciembre de 2009

Where the Wild Things Are, my kingdom for a monster



Director: Spike Jonze (2009)
Guión: Spike Jonze & David Eggers basado en el libro de Maurice Sendak
Actores: Max Records, Catherine Keener, Pepita Emmerichs, Mark Ruffalo, Max Pfeifer, Madeleine Greaves, Joshua Jay, Ryan Corr, Steve Mouzakis




Posiblemente deposité demasiadas espereanzas en la última cinta del americano Spike Jonze, pero es que sus dos films previos, una genialidad titulada Cómo Ser John Malkovich y aquella obra maestra que responde al nombre de Adaptation: El Ladrón de Orquideas, no ayudaban a tener unas expectativas bajas y qué queréis que os diga, el trailer que tenéis un poco más arriba me pone la cane de gallina aún hoy (pero gran culpa de eso la tienen los Arcade Fire) después de ver el film y no haber resultado ser todo lo que yo me esperaba.




Where the Wild Things Are es un buen film. Regala al espectador un buen rato de cine entretenido, con cierta magia y sabor nostálgico al cine ochentero de gente Jim Henson o los Pythonescos Terry Jones y Terry Gilliam. El apartado técnico está muy logrado, con una ambientación austera a la par que cálida y una utlización del vestuario y el maquillaje entrañable por implicar un encomiable rechazo al diseño digital de personajes.




No he leído el relato corto de Maurice Sendak, pero el guión de Jonze y Egger es lo que realmente hace flaquear al film que nos ocupa. Es lógico que al encontrarnos en la mente de un niño, todos los personajes actúen como lo hacen y que la trama se encarrile en un caótico devenir en el que Max y sus amigos monstruosos sólo deseen jugar, pelear, saltar y divertirse, ya que son algunas de estas acciones las que el protagonista echa de menos en esa fría realidad en la que le ha tocado habitar.




Pero claro, que un autor se entregue a la anarquía narrativa, por estar esta pasada por el filtro de la visión de un niño no siempre da buen resultado, a Terry Gilliam en Tideland le salió bien la jugada, a Jonze aquí y siempre desde mi punto de vista, no. Algunas cosas fallan, como la antipatía que en ocasiones transmite el hecho de que Max siempre esté cabreado y gritando, lo rutinarias y repetitivas que se vuelven las acciones de los personajes y la trama, que parece no avanzar practicamente nada perdiéndose por derroteros un tanto insulsos.




Pero también es cierto que el film tiene grandes momentos. Como los dos relacionados con la maqueta, las divertidas discuisones entre los monstruos, el personaje de Alexander, ese precioso lamento en forma de aullido por parte de Carol hacia el final o el trabajo de algunos de los actores que dan voz a las criaturas. Como Paul Dano o James Gandolfini, que a pesar de tener el mismo acento que cuando interpretaba a Tony Soprano, hace un trabajo bastante meritorio.



El golpe ha sido duro por no encontrar el emocionante relato sobre la infancia, la soledad y la perdida de la inocencia que me esperaba, pero eso no significa ni que la última cinta del co creador de Jackass sea un mal film, ni que no quepa la posibilidad de que cambie mi opinión cuando decida revisionarlo, ya más calmado y con distintas expectativas. Un trabajo arriesgado y a contracorriente, puede que no del todo acertado, pero tampoco desechable por completo.



Top Cine 2009



Entrada 200, Feliz Navidad, ... pollas en vinagre y tal, bien. Mi top cinematográfico del 2009, exceptuando los cuatro primeros puestos los demás no siguen un orden estricto, incluso algunas de las que he puesto a parte pueden ser más buenas que las 20 destacadas, pero el daño ya está hecho.




Aronofsky retrata la decadencia de un luchador de wrestling interpretado con dolorosa veracidad por un Mickey Rourke en el mejor papel de su vda. El director de Requiem por un Sueño no hace pleno (demasiada contención) pero moldea cine sincero, crudo y esperanzador dentro del pesimismo.



Gus Van Sant realiza una excelente hagiografía del político americano Harvey Milk. Gay militante, luchador por los derechos de los homosexuales caído en combate por culpa de una sociedad hipócrita, gran reparto, pero lo de Sean Penn es de otro mundo.




Ciencia ficción neozelandesa, crítica, cómica, dura, ácida, desde Paul Verhoeven a The Office, un protagonista entrañable a la par que patético y como resultado el sleeper del año. Excelente dirección, guión y efectos digitales al servicio de la historia.



Cameron cumple expectativas y regala una excelente cinta de ciencia ficción y aventuras, pero se pasa con los CGI. Transmite sensaciones agradables pero como si fuera un autómata. Eso sí, el espectáculo es un hecho y los 160 minutos se pasan en un suspiro.




Cine social patrio, furioso, triste, pesimista. Una historia de superación que deja un amargo sabor de boca y el descubrimiento de dos actores y un director a los que seguir muy de cerca. Tan real que duele saber que puede haber sucedido a la vuelta de la esquina de nuestra propia casa.




Secuela de la exitosa cinta de Jauma Balgueró y Paco Plaza. Los directores rizan el rizo, llevan al límite su puesta en escena y dan forma a secuencias de terror y humor negro memorables. Esa tercera entrega que se avecina ya me interesa bastante menos.




El infructuoso intento de Lars Von Trier por ser un chico malote y subersivo no deja de ser una interesantisima cinta que se mueve entre lo gloriso y lo ridículo. El danés nos habla de la locura, el sexo, el matrimonio y el mal nacido del vientre materno y que habita en la naturaleza, el caos reina.




La Shaun of the Dead americana. Posiblemente la mejor comedia del año y desde ya una cinta de culto sobre temática zombie, sus primeros 5 minutos gloriosos y Woody Harrelson pletórico.




Wes Craven sigue acertando a la hora de producir remakes de sus cintas más celebradas. La revisión de La Última Casa a la Izquierda dirigida por Dennis Iliadis es una excelente actualización de la ópera prima del director de Shocker. Un retrato oscuro de los diferentes estratos de la sociedad americana en una historia sobre los estragos de la violencia y la venganza.


11 Punisher: Zona de Guerra


Posiblemente esta no debiera estar aquí, pero por una vez uno de mis personajes de cómic favorito ha sido retratado con fidelidad en una cinta bestial, cruda, estúpida, que respira Garth Ennis por sus cuatro costados. Ray Stevenson es el mejor Punisher de la historia y encima esta salvajada la ha dirigido una tía, que para colmo está buena. La he visto 4 veces y cada vez me gusta más, con dos cojones Frank.




Otra joya de Miyazaki, puede que más dirigida al público infantil pero a mí a los 5 minutos me tenía ganado del todo. La pequeña Ponyo es la polla en vinagre y el final me puso un nudo en la garganta. La película de animación del año, más que la de Pixar incluso.


9 Déjame Entrar


Algo más que Crepúsculo para listos. La cinta de Thomas Alfredson es una profunda visión de la infancia y el vampirismo desde la mirada de un Bergam del SXXI, obra genial y a reivindicar


8 A Ciegas

Valiente y acertadísima adaptación de mi novela favorita de todos los tiempos. El carioca Fernando Meirelles traslada la esencia y la fuerza de Ensayo Sobre la Ceguera del portugués José Saramago y crea con Blindness un distópico y cruel cuento moral que encoge el corazón.




Ron Howard llama un primo suyo para que le dirija este soberbio ejercicio de celuloide político y periodístico. Un dúo actoral de acero, un guión magistral y una ajustadísima dirección del pelirrojo, casi con toda seguridad su mejor película desde la maravillosa Willow.




Posiblemente la mejor cinta española del año hablada en nuestro idioma. Luis Tosar da lecciones de vida con su Malamadre y Monzón borda un relato crítico con nuestro sistema penitenciario y policial, dejando en evidencia a los gobernantes del país. Imperfecta sí, pero destinada a ser recordada dentro del mejor cine patrio de todos los tiempos.



Obra maestra de Campanella, cinta capital del cine argentino. El director de El Hijo de la Novia auna clasicismo con modernidad en un fresco del país porteño durante la dictadura militar de los años 70. Amor, odio, venganza, amistad, escenas memorables y dos de las secuencias más grandes del año. La sobrehumana del campo de fútbol y la del final en la celda. Joya de visión obligada.




Tarantino se caga con gracia y domesticada fiereza en los libros de historia. Un homenaje al cine de serie B europeo, con actores en estado de gracia y escenas que están entre las mejores de su carrera. Para un servidor una de sus mejores películas, después de sus dos primeras obras.


3 Gran Torino


Eastwood se despide de la interpretación por la puerta grande dirgiéndose en esta genialidad con ároma clásico sobre la vejez, la intolerancia y el sacrifico. Un film que desde la más humilde de las modestias se erige como una de sus obras más logradas y remarcables.




El cómic crepuscular de superhéroes por antonomasia creado por Alan Moore y Dave Gibbons en los años 80 es llevado a imágenes con enfermiza fidelidad por un entregadísimo Zack Snyder que con sus virtudes y excesos logra transmitir gran parte del potencial narrativo con el que esta obra maestra del noveno arte enamoró a millones de lectores. Junto a El Caballero Oscuro de Christopher Nolan la cinta que inicia la madurez del género cinematográfico sobre cómics de vigilantes enmascarados.



El mejor film del 2009 con diferencia. Alejandro Amenábar construye una obra que va más allá del medio al que se adscribe con Ágora. Una maravillosa oda al conocimiento, a la pasión por descubrir y enseñar. El retrato de una época convulsa en la que la iglesia a golpe de vara y cayado sepultó el progreso y la vida. Una de las mejores y más importantes obras de nuestro cine y de la década.


Se han quedado fuera pero me siguen pareciendo (unas más y otras menos) buenas películas: Los Mundos de Coraline, RAF Facción del Ejército Rojo, Valkiria, El Curiso Caso de Benjamin Button, Slumdog Millionaire, The Reader, Monstruos Contra Alienígenas, Millenium: Los Hombres que no Amaban a las Mujeres, ¿Hacemos Una Porno?, Pagafantas, Brüno, Up, Arrástrame al Infierno, Si la Cosa Funciona, Donde Viven los Monstruos. Estas ya directamente reguleras, malas o infectas: Mentiras y Gordas, Viernes 13, Dragon Ball Evolution, X-Men Origenes Lobezno, Star Trek, Terminator Salvation, La Huérfana, 2012, Paranormal Activity.