lunes, 16 de enero de 2012

Adiós, Muchachos, mon ami, mon frère




Título Original Au Revoir les Enfants (1987)
Director Louis Malle
Guión Louis Malle
Actores Gaspard Manesse, Raphaël Fetjo, Francine Racette, Stanislas Carré de Malberg, Phillipe Morier-Genoud, François Berléand, François Négret, Peter Fitz, Pascal Rivet, Bendit Henriet, Xavier Legrand, Irène Jacob




Tras su etapa americana formada por proyectos como La Pequeña, Atlantic City, Mi Cena con André, Crakers y La Bahía del Odio, el afamado realizador frances Louis Malle (autor de films del país vecino como Ascensor Para el Cadalso, El Soplo al Corazón o Lacombe Lucien) volvía en 1987 a casa. Allí sacó adelante la que sería su película más famosa y reverenciada, un largometraje de corte autobiográfico sobre una etapa determinada de su infancia durante los convulsos años 40. Hablo como no podía ser menos de Au Revoir les Enfants.




Durante el invierno de 1944 y con la ocupación nazi de Francia como telón de fondo, conoceremos la vida dentro de un internado católico carmelita por medio de Julien, un niño de trece años que pasa el curso escolar en dicho emplazamiento. La llegada de Jean, un extraño nuevo niño y el secreto que se esconde detrás de él dará pie a una relación de amistad entre los dos chicos en la que la lectura, la música y la complicidad los convertirá en inseparables almas gemelas.




Pulida joya de elegante naturalismo y poderoso poso dramático, siempre contenida pero veraz y con inquebrantable corazón, realista retrato de la adolescencia, con Adiós, Muchachos Louis Malle se sirve de sus recuerdos de infancia para dirigir una de las más bellas y sutiles piezas sobre la amistad, la perdida de la inocencia y los estragos de la guerra jamás rodadas. El director de Herida utiliza esta obra como homenaje en honor personas de vital importancia para él en aquella época pero también como expiación de diablos interiores que le acompañaron desde aquella difícil etapa de se vida.




Malle no idealiza la infancia ni a los jóvenes que la experimentan. Los internos se pelean, son crueles los unos con los otros, fuman, practican el onanismo y llevan a cabo entre las sombras un mercado negro a espaldas de los sufridos y comprensivos sacerdotes (visión más amable de la iglesia la que aquí hace Malle, nada que ver con aquel cura al que daba vida un Michael Londsdale al que se le iba la mano con los niños en Un Soplo en el Corazón) que sólo tratan de educar y proteger a los alumnos.




La llegada del Jean como nuevo alumno trastoca en cierta medida la vida de los internos. La mayoría de ellos abusan de él, en principio incluso el mismo Julien, pero poco a poco ambos descubrirán que tienen cosas en común (su pasión por la lectura o la música) y eso los acabará uniendo. La relación entre ambos da pie a escenas de sutil belleza y profundo calado como la sencilla a la par que esclarecedora de los dos chicos tocando juntos el piano entre risas durante un aviso de bombardeo. Una de las secuencias más bellas que que un servidor ha visto en su vida a la hora de retratar en pantalla ese impagable sentimiento llamado amistad.




Por el camino Malle reflexiona sobre el colaboracionismo de sus compatriotas con el ejército alemán (que para colmo los desacreditaban en público, como se ve en la escena del restaurante) durante la ocupación de su país, la vacuidad de muchas de las costumbres ancladas en una sociedad burguesa que parecía vivir entre la indiferencia y el desconocimiento durante aquella época y sobre como unos pocos clérigos se levantaron en contra del holocausto y el adocenamiento imperante en las clases altas y la institución eclesisastica durante la segunda guerra mundial.




Pieza clave en la carrera de Louis Malle, largometraje de dirección medida y guión impecable (con qué sutilidad y elegancia se percibe poco a poco la evolución psicológica del "delator", casi sin darnos cuenta) con un dúo de actores adolescentes dirigidos con mano maestra y pasajes de una fría y contenida belleza que emocionan sin llegar nunca a la sensiblería. Como muestra ese último primer plano de Julien con la voz en off del mismo Louis Malle de fondo con el que finalmente nos retuerce el corazón al vislumbrar esa lágrima furtiva que no necesita recorrer la mejilla del niño para demostrarnos que en aquella mañana de Enero le habían arrebatado no sólo parte importante de su vida, sino también la inocencia.


domingo, 15 de enero de 2012

Millennium: Los Hombres que No Amaban a las Mujeres (2011)




Título Original The Girl With the Dragon Tattoo (2011)
Director David Fincher
Guión Steven Zaillian basado en la novela de Siteg Larsson
Actores Daniel Craig, Rooney Mara, Christopher Plummer, Stellan Skasgard, Robin Wirght, Steven Berkoff, Yorick Van Wageningen, Goran Visnjic, Geraldine James, Joely Richardson, Embeth Davidtz, Alan Dale, Inga Landgré, Mats Andersson, Eva Fritjofson, Donald Sumter, Elodie Yung, Ulf Friberg, Julian Sands




Remake del film sueco que adaptó la primera novela de la trilogía Millennium, ideada por el tristemente desaparecido escritor Stieg Larsson o revisión de ese mismo libro desde un punto de vista cinematográficamante norteamericano. Con esta versión estadounidense de Millennium: Los Hombres que No Amaban a las Mujeres, pocos se esperaban que el proyecto fuera a caer en manos del cineasta David Fincher, finalmente fue así y vistos los resultados del producto, se agradece bastante.




Un acaudalado empresario de Suecia contrata los servicios del prestigioso y polémico periodista Miqael Blomqvist (Daniel Craig) para investigar en secreto el asesinato de su sobrina, 40 años atrás. Durante el proceso el reportero contratará la ayuda de la atípica y genial fotógrafa y hacker informático Lisbeth Salander (Rooney Mara) que le ayudará con un proceso que les llevará demasiado lejos en su investogación, llegando a mundo del nazismo y el antisemitismo arraigado durante la segunda guerra mundial.




Huelga mencionar que si bien la versión dirigida por Niels Arden Oplev en 2009 era un thriller de tono europeo bien resuelto pero con un aroma a cierta tv movie de gran presupuesto, la versión de Fincher es considerablemnte superior en la mayoría de los aspectos y no sólo por tener más medios para llevarla a acabo, es que la profesionalidad y personalidad autoral que tiene el director de Seven a estas alturas es una de las más sólidas del panorama cinematográfico actual y hasta en un producto decididamente comercial como este puede verse su sello como narrador.




Tras el prólogo Fincher nos regala uno de esos títulos de crédito (los de Seven, The Game o El Club de la Lucha crearon escuela) que se quedan grabados a fuego en la retina. Con una versión de rock industrial de la inmensa Immigrant Song de Led Zeppelin a manos de Trent Reznor, Atticus Ross y Kate O y unas imágenes y montaje que recuerdan al Fincher más visual (el deudor del mundo del videoclip) todo parece apuntar que vamos a ver un film que volverá a poner en la palestra la potente y frenética realización de sus inicios como director. Nada más alejado de la realidad, por suerte.




La realización de The Girl With the Dragon Tattoo nos muestra al Fincher de sus últimos trabajos, el autor que ha depurado su visión e impronta, dejando que los encuadres tomen vida propia sin necesidad de movimientos de cámara innecesarios que depende qué historias no requieren. Todo conducido con un pulso intachable y una estética adecuada que sabe captar la oscura gelidez de los nevados parajes de Suecia, aderezada la misma con un tono de thriller que auna clasicismo y vanguardia remitiendo en distintos pasajes tanto a Seven como Zodiac.




Steven Zaillian, guionista de La Lista de Schlinder o American Gangster y que se permite introducir un casi imperceptible autoguiño a su ópera prima como director En Busca de Bobby Fischer, se ocupa de la escritura del largometraje y a pesar de que obvia algunos pasajes (la paliza a Lisbeth en el metro por la pandilla de ladrones) y acentúa otros (la investigación por parte de los protagonistas es más cruda, la violencia más gráfica y las escenas de sexo sorprendentemente más traviesas y explícitas que en la versión de 2009) cae en el mismo fallo que la versión sueca. La trama es tan enrevesada y tiene tantos giros a lo largo del, un tanto excesivo, metraje que en las escenas post climax final pierde algo de interés.




El reparto de intérpretes es tan extenso como ecléctico y en él podemos ver a secundarios de renombre como Christopher Plummer, Stellan Skasgard (dando el toque verdaderamente sueco e internacional al producto), Robin Wirght, Goran Visnjic o Julian Sands (este último sin una sola línea de diálogo el pobre hombre, a Warlock el brujo no se le hacen estas cosas) realizando una buena labor. Pero el dúo protagonista es logicamente el que merece toda nuestra atención por motivos puramente lógicos y por cargar todo el peso de la historia, primero individualmente y luego como compañeros.




Daniel Craig cumple sobradamante a la hora de dar vida a Miqael Blomqvist, pero no hace sombra en demasía a la buena labor de Michael Nyqvist. En cambio entre las dos Lisbeth Salander interpretadas por la sueca Noomi Rapace y la norteamericana Rooney Mara sí hay algunas diferencias. La primera transmitía mejor esa sensación de aparente fragilidad que más tarde rompía en fuerza e incluso violencia física a la hora de defenderse de sus atacantes, podríamos decir que era la que lo hacía mejor de las dos. Pero también es cierto que la intérprete de la versión de Fincher, Rooney Mara, lo hace muy bien y si es verdad que más que debilidad física exhala cierto aspecto que bordea la enfermedad también es mucho más visceral y sensual en su composición de la avispada informática.




En resumidas cuentas, el innecesario remake de una película que no pasaba de correcta (basada en la primera entrega de una trilogía literaria que aún no he leído por la pereza que me da su excesiva e incontrolable fama a nivel internacional) se ha convertido finalmente en una más de las interesantes piezas (no de las más logradas y elaboradas, cierto es) que dan forma a la filmografía de una de las voces más interesantes del panorama cinematográfico actual. Dúo protagonista creíble y con química, guión cumplidor (con incluso algún apunte de humor bastante inesperado y bien insertado), dirección intachable y una historia que se sigue con interés ofreciendo 158 minutos de buen cine comercial de calidad.


martes, 10 de enero de 2012

Un Cuento de Navidad, silent night, holy night




Título Original 'R Xmas (2001)
Director Abel Ferrara
Guión Cassandra de Jesus, Scott Pardo y Abel Ferrara
Actores Drea de Matteo, Lillo Brancato Jr, Ice-T, Lisa Valens, Victor Argo, Denia Brache, Gloria Irizarry, Naomi Morales, Nelson Vasquez




Producción del cineasta italoamericano Abel Ferrara que data del año 2001. El director de Teniente Corrupto o El Funeral hace bastante tiempo que no estrena uno de sus productos en las carteleras españolas (aunque muchos de sus trabajos sí son proyectados en festivales celebrados en la península). Si mal no recuerdo esta Un Cuento de Navidad sería el último de ellos que viera una pantalla grande de manera oficial en nuestro país.




'R Xmas (título original del film) narra un día (el de Nochebuena, concretamente) en la vida de un matrimonio acomodado que se dedica al narcotráfico de estupefacientes. Algo tan sencillo y supuestamente inocente como ir a comprar una muñeca para la hija pequeña de la pareja desembocará en el secuestro del marido y la posterior extorsión a la mujer por parte de los captores que le exigirán una enorme cantidad de dinero que no podrá reunir en vísperas de la fiesta navideña.




Cierta indiferencia es lo que me ha transmitido este proyecto del director de El Rey de New York o Ángel de Venganza. Ciertamente poco se puede achacar al proyecto, que no falla en ningún aspecto, pero su historia es tan mínima que pocas sensaciones me ha conseguido transmitir a parte de experimentar un visionado entretenido con algunas de sus señas identidad en un tono menos derrotista y radical al que nos suele tener habituado en sus largometrajes.




Hay ideas interesantes y aciertos en Un Cuento de Navidad como esa normalización con la que Ferrara nos enseña el mundo del narcotráfico dentro de la vida diaría de la pareja protagonista, mostrándolo como un hábito o trabajo dentro de sus existencias. Todo un acierto exponer en pantalla cierta delectación cuando estos y sus colaboradores elavoran con sumo cuidado las papelinas con dosis personalizadas que luego pondrán a la venta en la calle, retratando a dichos personajes en pantalla como otro tipo de "Reyes Magos" o "Santa Claus" que van a repartir otra clase de "regalos para los niños" en los barrios de New York.




El mayor pleno de Ferrara es que a pesar del tema central tan peculiar que desarrolla, la historia nunca deja de ser justamente eso, un cuento de Navidad. Un relato de tono oscuro que mantiene tono y referencias (la más directa es la que abre la cinta) a Charles Dickens. La atmósfera envuelta con canciones típicas navideñas en versiones más oscuras da un matiz interesante al conjunto. También habría que mencionar para bien el competente trabajo de una Drea de Matteo (inolvidable Adriana la Cierva de Los Soprano) que lleva todo el peso dramático del producto o secundarios como Lillo Brancato Jr (actor colombiano que debutara con la magnífica Una Historia del Bronx de Robert de Niro y Chazz Palmintieri y que en 2005 se viera implicado en la muerte de un agente de policía tras atracar una tienda) o un poco aprovechado Ice -T.




El problema llega cuando no veo aliciente alguno en la historia para ser recordada con el paso del tiempo. El nudo de la historia llega demasiado tarde, se deshace demasiado pronto y el final es algo anticlimático (echo de menos esos cierres desgarradores de Ferrara en otras de sus cintas). Por el camino el cineasta pasa de puntillas por planteamientos que podían haber sido harto interesantes. Como la relación de la mujer con el personaje intérpretado por el famoso rapero o el martirio por el que pasa el marido con el grupo de captores que lo tienen retenido. Cuando todo acaba Ferrara cierra con sensatez la trama, pero a mí me queda la insatisfactoria sensación de que me han contado una historia bien hecha que realmente no me ofrecia nada verdaderamente interesante.




Lo cierto es que antes que una obra como esta, que me deja bastante frío, no sólo prefiero al Ferrara grande, el de Teniente Corrupto, El Funeral o The Addiction, sino también al petulante, fallido, pero más ruidoso y molesto de Blackout, Body Snatchers o Juego Peligroso que al menos me ofrece más sensaciones, ya sean buenas o malas. Con 'R Xmas me ha pasado como cuando vi Mary, que al terminar su visionado me encontré con que Ferrara había desperdiciado una oportunidad para contar algo bastante interesante, regalando finalmente una nadería que no convence del todo, pero tampoco molesta.


lunes, 9 de enero de 2012

Top 2011, Cine




Ahí me tenéis, contratando los servicios sexuales (bastante caros por cierto) de un Digimon con anemia. Bueno, como todos los años mi Top de cine. Por suerte el pasado 2011 estuvo bastante más animado que el 2010, aquel año el Top me quedó algo raquítico. Exceptuando la primera película, las demás no siguen un orden de preferencia muy estricto y no he incluido muchos films vistos ya (The Ides of March, Red State, Small Town Murder Songs, Trust, The Ward, Tropa de Élite 2, Enter the Void, I Spit On Your Grave) pero no estrenados en España en 2011. También me arrepiento profundamente de no haber podido ver de ninguna manera The Artist de Michel Hazanavicius porque conociéndome como me conozco se pondría en lo más alto de la lista o cómo mínimo entre las tres primeras, pero bueno, así ha quedado la cosa. Pasen y vean.




No sé si realmente es mi película favorita del año (seguramente sí) pero sin duda es la que más sensaciones ha despertado en mí como espectador. Terrence Malick se abre el pecho de par en par y nos ofrece su obra más pura y personal. Teología, metafísica, filosofía y evolución se dan la mano para que el director de La Delgada Línea Roja nos hable de que la vida de una familia del sur de Estados Unidos puede ser tan fascinante como la creación del universo mismo. ¿En el futuro se la recordará como una obra maestra o un panfleto para culturetas?. Poco me importa, a mí me ganó y dejó fascinado desde la primera vez que me enfrenté a ella.





Darren Aronofsky ofrece una compleja y retorcida visión de la ambición, la creación de arte y la perfección personal por medio de una bailarina a la que devora su propia vida, las dudas con su identidad sexual, su ambición y su pasión por el ballet. De camino viajamos y volvemos de una pesadilla infernal y Natalie Portman nos corta la respiración con el mejor papel de su carrera.





El aclamado cineasta danés Nicolas Winding Refn debuta en Hollywood con este acerado y violento thriller con apuntes de romance que recupera una manera de entender el cine puramente ochentera. Magnífico reparto encabezado por un inquebrantable Ryan Gosling y una vulnerable Carey Mulligan. No inventa nada, pero ofrece buen cine en grandes cantidades y su banda sonora es magnífica.





Roman Polanski ofrece un proyecto más ínitmo y en apariencia ligero, pero su verdadera cara como autor vuelve a mostrarse al 100% tras la lograda aunque más impersonal The Ghost Writer. Retrato de la hipocresía social y la falsa máscara de educación que enseñamos a los demás. Los cuatro actores impagables.





David Cronenberg sigue evolucionando su impronta (y volviéndola algo impersonal y academicista, para qué negarlo) en esta cinta de época que muestra la lucha psicológica e intelectual entre Karl Jung y Sigmund Freud debido a la aparición en escena de la primero paciente y luego doctora Sabina Spielrein. Cinta ejemplar, analítica e inteligente pero no tan portentosa como los dos anteriores trabajos de su director, Una Historia de Violencia y Promesas del Este.





Woody Alen ofrece su mejor trabajo desde Match Point con esta deliciosa comedia que puede verse como un poema de amor hacia la Ciudad de la Luz o una declaración de principios sobre el arte, la literatura, el cine y la vida nocturna. Deliciosa muestra de cine vivo, romántico, inteligente y sobre todo, clásico.





Los Coen reinterpretan la célebre novela de Charles Portis (que ya adaptara con éxito Henry Hathaway en 1969 con un inolvidable John Wayne como protagonista) en este western seco que bebe de los clásicos manteniendo una estética contemporánea (imposible no pensar en el Clint Eastwood director dentro del cine del oeste o la memorable serie Deadwood). El reparto magnífico, pero a Jeff Bridges no se le puede hacer justicia con las palabras.





Brutal thriller sobre un sádico asesino en serie y su posterior búsqueda por parte de un policía dirigido por el realizador coreano Kim Ji-Woon. Rodada con virtuosismo y con un acabado impresionante (la escena del asesinato doble en el taxi es una de las mejores secuencias del año) su guión lleva hasta extremos nunca antes vistos la manida historia sobre venganza. Gran muestra de como el cine coreano está a otro nivel.





Que se dejen de comedias, guerra civil, compromiso social y demás temáticas de nuestro cine. La película española del año está rodada en 12 planos secuencia que quitan el aliento. Secuestrados es la conjunción entre perfección técnica y artística más potente que ha dado España en muchos años y como es lógico nuestra academia de cine hará la vista gorda con ella.





Este improvable nazi de origen danés ofrece con su última cinta una maravillosa y atípica cinta de catástrofes con personajes reales y un clímax tan aterrador como bellísimo. Muy buen reparto en el que destaca Kristen Dunst, sorprende Kiefer Sutherland y arrasa Charlotte Gainsbourg.





Última entrega de la saga cinematoráfica que adapta las novelas del personaje creado por J.K Rowling. Gran cierre para una franquicia inolvidable compuesta por ocho entregas que atesoraban fantasía, amor, humor, acción, luz, oscuridad y buen cine. Larga vida al mago miope.





Iciar Bollaín se confirma como una de nuestras mejores cineastas con este proyecto de cine dentro del cine lleno de capas y lecturas que sirve tanto para hacer una crítica hacia el colonialismo sudamericano por parte de los españoles, como al supuesto carácter comprometido del celuolide de nuestro país. Impresionante reparto en el que destaca un Karra Elejalde intratable y robaplanos.





Daniel Sánchez Arévalo nos ofrece una comedia costumbrista con verdadera alma y yo me emociono al verme reflejado totalmente en esos primos que vuelven al pueblo en el que pasaban sus veranos buscando al primer amor de uno de ellos. Por eso escenas tan simples como la de los Back Street Primos cantando o la de El Barco Pirata me llegan hondo, por eso ese reparto enamora desde el primer minuto y por eso Sánchez Arévalo es el mejor cronista de la pequeña España que tiene nuestro cine.





Competente cinta histórica de Robert Redford sobre los hechos acontecidos después del magnicidio del presidente Abraham Lincoln. Buena dirección, sólido guión y reparto destacable (sobre todo una Robin Wright en el papel de su carrera). Su mensaje es tan válido como actual en los tiempos que corren.





Este reinicio o precuela de la saga cinematográfica basada en los personajes creados por Stan Lee y Jack Kirby es la película pijamera del año. Historia que narra como nació la amistad y posterior rivalidad entre Charles Xavier (el Profesor X o Profesor Xavier) y Erik Lensher (Magneto). Matthew Vaughn se hace con las riendas de la franquicia y ofrece un poderoso film localizado en un contexto realista y politizado (la Guerra Fría) y nos regala el mejor personaje de cómic visto en pantalla durante el 2011. Ese Magneto al que borda Michael Fassbender.





El director de la única cinta de la saga Saw que merece la pena (la primera) toma todos los conceptos mil veces vistos sobre el cine de casas encantadas y los mezcla con estilo ofreciendo la película de terror del año. Con una atmósfera impresionante y sustos logrados que mantienen al espectador considerablemente inquieto a lo largo del metraje. Que vengan muchas como esta.





La cinta que adapta las aventuras del personaje ideado por Jack Kirby y Joe Simon es un homenaje al cine pulp sobre el nazismo, al bélico clásico americano, está rodada con oficio, es fiel al universo Marvel y aprovecha todos los tópicos de los films de aventuras en su favor. Cine entretenido y comercial a la máxima potencia.





Obra de madurez del catalán Jaume Balagueró que con su último film vampiriza su propio discurso de manera que ya no necesita recurrir a sus contantes visuales para que su impronta sea reconocida como tal. Polanskiano ejercicio mórbido y demasiado cercano con el posiblemente mejor actor español actual haciendo lo que mejor sabe, dar lecciones de interpretación.





Otra lograda adaptación de un personaje de la Marvel. Con Kenneth Branagh en la dirección, un aroma shakesperiano en la trama de Asgard (grande el triángulo Odin/Thor/Loki, este último lo mejor del film) y otro más rutinario en la que tiene lugar en la tierra. Escenas de acción poderosas, efectos especiales muy conseguidos y Chris Hensworth ofreciendo un Thor bastante creíble.





El sleeper del año es esta revitalización de la saga que tuvo su genesis con el clásico de Franklin J. Schaffner. Un blockbuster ejemplar que auna calidad con comercialidad, efectos digitales logrados e historia interesante con mensaje. César el simio posiblemente sea el personaje más memorable de este 2011.





Paco Cabezas decide pasar al largo su cortometraje homónimo y se marca un homenaje ibérico al cine de Guy Ritchie. Divertido thriller cirminal lleno de acción, humor y unos actores nacidos para interpretar sus papeles, sobre todo una Ángela Molina casi divina.





Tras la impostada Los Abrazos Rotos Almodóvar se desata con este thriller sobre un mad doctor y mucha ambigüedad sexual que acierta a distintos niveles. Atrevida y multireferencial pieza de género en la que funciona casi todo. Su dúo actoral merece más de un elogio.





La demostración de que Disney gracias a la influencia de Pixar está recuperando el norte incluso cuando sus obras no tienen el sello de la casa de John Lasseter. Divertida, agradable, luminosa, personajes memorables, secundarios entrañables y números musicales acertados.





Adaptación de la clásica novela negra de Jim Thompson por un Michael Winterbottom inspirado que saca gran partido a sus actores (Casey Affleck, enorme y odioso) y que muestra algunos pasajes de violencia brutal, pero nunca gratuita. A redescubrir y valorar como es debido.





Alexandre Aja y su amigo Grégory Levasseur se marcan un burrísimo homenaje al cine de terror de los 70 y 80 riéndose del actual por medio de este remake de la cinta de culto de Joe Dante y John Sayles. Sangre, vísceras y muchas tetas hasta el infinito y más allá.





Sin llegar a explotar todas sus posibilidades como falso documental (aunque retrata con acierto la hipocresía de Hollywood) este proyecto con el que Casey Affleck y Joaquin Phoenix se quedaron con todo el mundo del cine sólo por la mastodóntica interpretación del hermano del malogrado River Phoenix ya merece la pena tener su pequeño hueco en la historia del celuloide reciente.





David O'Russell se marca una cinta pugilística que no ofrece nada original pero que contiene verdadero corazón. Lo mejor el reparto, Mark Whalberg poniendo la cara de siempre (más no se le pide, ni sabe darlo), Amy Adams sensual desde su sencillez, Melissa Leo para el recuerdo y un Christian Bale intachable ganando el combate por K.O y desde el primer golpe.





J.J Abrams por primera vez me convence al 100% de que sabe hacer buen cine. Super 8 es un entrañable homenaje al cine comercial de los 80 en general y a las producciones made in Steven Spielberg en particular. Disfrutable, nostálgica y competente, que no es poco





Drama con espíritu de western contemporáneo protagonizado por unos magníficos Jennifer Lawrence y John Hawkes. Una chica busca a su padre ex convicto desaparecido y se da de bruces con la América más profunda, desarraigada y violenta. Interesante pieza, de gélida belleza y poderosa contención.





Fallida, infantil, impersonal, pero entretenida, bien acabada (en general) en el plano técnico y además consigue hacer que se vislumbre algo del complicado universo del personaje de DC. Lo mejor el villano (su nacimiento paralelo al del héroe está muy logrado, enorme Peter Sasgaard) y que si hay secuela ese Sinestro apunta maneras, obra y gracia del gran Mark Strong. La pongo en el ranking gratis y por un capricho personal más que por otra cosa, pero ahí la dejo.




La Otra Hija - Cinta dirigida por el español Luis Bermejo y portagonizada por Kevin Costner y nuestra Ivana Baquero que se estrenó directamente en el mercado doméstico. Contra todo pronóstico un film que mantuvo inusualmente inquieto gracias a su atmósfera y al saber hacer de su realizador.

Monsters - Interesante, atípica, arriesgada e inteligente no para todo tipo de público pero sí para aquellos que huyan de las monsters movies tópicas.

127 Horas - Danny Boyle devora una buena historia con todos sus tics visuales que una vez más no vienen a cuento con el tipo de film que está narrando. Con todo una buena película, epidérmica y minimalista con un gran recital de James Franco.

Más Allá de la Vida - Bien rodada, entretenida, con poso y aciertos, pero noto a Eastwood desubicado, este no es su terreno.

No Controles - La segunda de Borja Cobeaga es simpática, agradable y tiene personajes cercanos, apunta maneras este hombre y Juancarlitros inolvidable, pero más aún el mismo Julián López como actor.

La Deuda - Entretenida, rutinaria, maniquea.

No Habra Paz Para los Malvados - Bien intérpretada, mejor dirigida, escrita con corrección pero sobra una subtrama.

Intruders - Juan Carlos Fresnadillo pincha haciendo una de fantasmas del montón, ni siquiera el interesante giro en la recta final o el último y lírico pasaje que cierra la cinta salvan de la quema el producto.

Conan: El Bárbaro - Divertida, impersonal, efectista y rutinaria cinta de bárbaros que poco o nada tiene que ver con el personaje creado por Robert E. Howard.

La Cosa - Remake disfrazado de precuela que copia mal todos los conceptos acertados de la cinta original de John Carpenter. Innecesaria a demasiados niveles.

Amanecer Parte I: La Saga Crepúsculo - Cuánto más decentes tratan de hacer las cintas de esta horrible saga, más aburren al respetable. ¡Que vuelva el disparate!

Mision imposible: Protocolo Fantasma - Entretenidísima, frenética y agradable secuela de la saga de Ethan Hunt que no desentona nada con el resto de secuelas

Perros de Paja (2011) - Mamarrachada innecesaria, mala copia de una obra maestra, para echarla... a los perros

Bad Teacher - De las peores películas del año, si no la peor.

Transformers 3: La Cara Oscura de la Luna - Michael Bay al 200% y la verdad es que cansa y satura

Sucker Punch - A Zack Snyder se le acaba la fórmula, o la renueva y modera o nos espera otro Superman para olvidar o peor aún, una mamarrachada como esta Sucker Punch

Encontrarás Dragones - Aceptable cinta cuya simple existencia despierta curiosidad. Paradójicamente como hagiografía es penosa y fracasa estrepitósamente, en cambio la historia del Nacional traidor se sigue con considerable interés.

La Legión del Águila - Insípido peplum a medio gas dirigido por un director que ha tenido momentos mucho más inspirados

El Último Exorcismo - Interesante retrato de la América profunda que en sus 10 minutos finales se va a tomar por culo de tal manera que anula sus logros y duro mensaje.

Torrente 4: Lethal Crisis - Desfile de famosos y famosetes al servicio de una historia que ni lo es, eso sí, el humor cafre te hace pasar un buen rato si no eres muy exigente.

Almas Condenadas - Wes Craven está muerto, pero él no lo sabe.