miércoles, 16 de diciembre de 2009

X-Men Orígenes: Lobezno



Director: Gavin Hood (2009)
Guión: David Benioff
Actores: Hugh Jackman, Liev Schreiber, Ryan Reynolds, Dominic Monaghan, Christian Clark, Danny Huston, Lynn Collins, Taylor Kitsch, Daniel Henney, Kevin Durand




Bien, X-Men Orígenes: Lobezno es mala de cojones. Cuando una cinta empieza condensando en 5 minutos ese excelente tomo escrito por Paul Jenkins y dibujado por Andy Kubert llamado Lobezno, Origen, la cosa no pinta demasiado mal. Pero cuando en la introducción de los dos personajes se plagain, con un descaro vergonzoso, escenas exactas de Senderos de Gloria, Salvar el Soldado Ryan, La Chaqueta Metálica y Platoon, la cosa empieza a oler mal en Dinamarca.




La dirección hipertrófica, los diálogos sonrojantes, las habilidades de los mutantes que forman parte del equipo de Stryker ridículas por lo exageradas, la historia de amor tan tópica y típica que podría haberla firmado facilmente la recientemente fallecida Corín Tellado y toda la trama cogida con pinzas y sin consistencia ninguna. Los actores mal todos sin excepción, Hugh Jackman es y siempre será Lobezno es indudable, pero aquí accionó el piloto automático, puso la mano para recibir los dólares de la taquilla y poco más, de los demás ni hablo porque a mí Liev Schriber me cae de puta madre y aquí hace el polla de manera desconcertante.




Después de Dragon Ball Evolution esta es la cinta que más a desvirtuado los personajes en los que está basada. Hacen polladas impensables con Gambito, meten la presencia de Blob que es uno de los caracteres más insulsos que ha dado el universo mutante, pero bueno, la hecatombe es lo de Masacre, a eso hay que darle de comer a parte.




Wade Wilson era un mercenario que entró en el ejército canadiense y que curó su cáncer terminal ofreciéndose al programa Arma X, allí le implantaron el fáctor curativo de Lobezno y en el proceso quedó completamente desfigurado de cuerpo entero e inestable mentalmente. Pero ni le salen sables de los puños, ni echa putos lasérs por los ojos como Cíclope, ni le cierran la jodida boca, su encanto es que es un asesino especialista en artes marciales que nunca para de hablar y que molesta más con su verborrea que con sus golpes y lo que hacen con él en esta película no tiene nombre, matar a palos uno de los mejores personajes de Marvel. Si van a seguir por este camino ojalá que nunca se haga esa película sobre el personaje de la que ya se está hablando, pero después del taquillazo de esta cinta que nos ocupa, me parece que me van a dar por culo.




Una decepción, una cinta llena de escenas tan mal rodadas que algunas parecen salidas del Show de Benny Hill (Lobezno cortando en trozos la escalera de incendios con cámara acelerada), una cinta que sólo se ha hecho con el fin de que Hugh Jackman luzca palmito, cosa que no se le puede echar en cara y sacarnos las pelas con un producto que a parte de un rato entretenido no ofrece ni un ápice de calidad.


sábado, 12 de diciembre de 2009

Expediente X II, Creer es la Clave



Director: Chris Carter (2008)
Guión: Chris Carter y Frank Spotniz
Actores: David Duchovny, Gillian Anderson, Adam Godley, Amanda Peet, Billy Connolly, Callum Keith Rennie, Mitch Pileggi





Decepción en toda regla y más para un fan de la serie como yo. La primera imagen de una luna llena con el tema principal de la serie apuntaba muy bien y esa nostalgia y retorno a la infancia me animaba a pensar que iba a disfrutar mucho en esta cinta, pero no ha sido así ni de lejos. Esto es un episodio de los descafeinados con una duración de 106 minutos, pocos ecos de la serie original ni la mítica ufología, ni espíritus malignos o sectas destructivas. Solo un cura medium (cuyas revelaciones en sueños recuerdan mucho a las de Philip Michael Gerard el manco de Twin Peaks) y una trama policíaca más simple que el mecanismo de un chupete.





Chris Carter, creador de la serie se hace cargo de la escritura y la dirección. Este hombre demuestra que es mejor guionista (aunque en esta película no es que se luzca mucho con la trama) que realizador, si hubiera dejado las labores de detrás de la cámara a Rob Bowman, Kim Manners o David Nutter, directores habituales de la serie a los que se hace referencia en la película con carteles de tiendas o nombres de hospitales en bromas internas que no todos pillarán al vuelo, la cosa le hubiera ido mucho mejor, ya que esta cinta es muy inferior a la primera y encomiable entrega cinematográfica de los agentes Mulder y Scully, que estaba mejor construída, era más fiel a la mitologia de la serie, tenía escenas de acción soberbias y un breve y memorable papel de Terry O'Quinn pre Lost muy interesante.




Duchovny siempre ha sido criticado por ser un palo inexpresivo como actor, pero me está demostrando que es mejor interprete de lo que parece. Tenía yo miedo por si en vez de a Fox Mulder me iba a dar de bruces con el Hank Moody de Californication ya que han pasado muchos años desde que acabara Expediente X como serie y Duchovny se sale con su papel de escritor follador en el serial de la cadena Showtime, pero no. El tipo clava a Fox "Spookie" Mulder, en ningún momento hay duda de que está interpretando nuevamente y con convicción a el agente del FBI que le dio la fama. Gillian Anderson es una muy buena actriz y aquí cumple como siempre, de modo que también aprueba con buena nota, aunque le regala Carter algunas frases que no son propias del personaje sobre todo una en referencia a los curas pedófilos que es basta de cojones.




A destacar la aparición casi al final del film de un personaje que no podía faltar en todo producto de Expediente X, la innecesaria pero cómica pulla a George W Bush y el horripilante doblaje, con otra actriz que no es Laura Palacios poniendo voz a Dana Scully que le queda realmente como el culo, por eso amo la V.O.S, cojones




En resumidas cuentas, una película de acción infiel a el mundo creado por Chris Carter, más cerca de un policíaco con toques sobrenaturales que a la serie que revolucionó el medio televisivo allá por el año 1993. Sinceramente no sé si seguirán haciendo más películas sobre estos carismáticos personajes, pero si el resultado va a ser como esta Expediente X 2, Creer es la Clave, por mí que se la ahorren.


Babylon A.D, hijos nonatos de los hombres



Director: Mathieu Kassovitz (2008)
Guión: Eric Besnard, Mathieu Kassovitz y Joseph Simas basado en la novela de Maurice G. Dantec
Actores: Vin Diesel, Michelle Yeoh, Mélanie Thierry, Gérard Depardieu, Charlotte Rampling, Lambert Wilson, Mark Strong, Jérôme Le Banner, Chris Astoyan, Radek Bruna




Adoro a Mathieu Kassovitz, es un niño de papá izquierdoso tocapelotas y antisistema, además su segunda película El Odio es una de mis cintas francesas favoritas de todos los tiempos. El amigo gabacho llevaba años acariciando el proyecto de adaptar la novela Babylon Babies de su compatriota Maurice G. Dantec.




Por muchos es conocida la polémica que arrastra esta película, ya que el mismo Kassovitz ha renegado del montaje final de la cinta que ha sido, según él, vilmente mutilado por Twentieth Century Fox anulando por completo la profundidad del guión (que parece ser que era bastante fiel a la novela) sobre la inmigración y algunos temas sociales bastante comprometidos como la teología y los derechos humanos, y es cierto que se notan los tijeretazos durante toda la película, dejando entrever escenas unidas sin sentido alguno dando forma un cúmulo de secuencias muy mal enlazadas.




Pero hay otro problema. Si todo el metraje existente en la cinta está rodado por Kassovitz y no han añadido escenas rodadas por otro realizador, lo que se ve en la pantalla es un estúpido videoclip lleno de tiros y hostias sin sentido con estética de trasnochado cyberpunk y música hiphopera/metalera, es decir, puede que exista, como bien dice el director, mucho metraje desechado, pero es que si tiene la misma calidad que el visto en la pantalla puede metérselo alegremente por el recto que a mí no me llama lo más mínimo la atención.




Babylon A.D apesta como producto cinematográfico aunque al menos es espídica y no aburre, pero creo que ni con el control absoluto Kassovitz hubiera sacado algo en condiciones de este proyecto por culpa de su nula personalidad como auteur y su realización falsaria e impostada.




Ya que no va a volver a hacer cosas como La Haine por lo menos que se deje de hacer polladas con Vin Diesel y vuelva hacer gabachadas tan entretenidas como Los Ríos de Color Púrpura, más no se le pide. O encarrila su carrera americana o que vuelva a su Francia natal, allí al menos tendrás más libertad artística.


viernes, 11 de diciembre de 2009

Adiós Pequeña, Adiós, el dulce porvenir



Director: Ben Affleck (2007)
Guión: Ben Affleck y Aaron Stockard basado en la novela de Denis Lehane
Actores: Casey Affleck, Michelle Monaghan, Morgan Freeman, Ed Harris, Amy Ryan, Karen Ahern, Carla Antonino, John Ashton, Amy Madigan, Edi Gathegi




Ben Affleck muestra un pulso y un oficio en la utilización del lenguaje cinematrográfico fuera de serie en esta, su ópera prima como director. La cinta sobre secuestros que nos ocupa es en verdad mucho más compleja de lo que pueda parecer en su fondo, mostrando al espectador unos dilemas morales de una madurez inusual en el guión de un debut cinematográfico.




Gone Baby, Gone que está basada en una novela de Dennis Lehane autor a su vez de Mystic River, es más una radiografía sobre el comportamiento, los dilemas y las motivaciones de los seres humanos que un thriller de acción (que también lo es y de los mejores), poniendo en duda el comportamiento no sólo de la familia de la secuestrada y de las fuerzas de la ley. Va más allá y pone en entredicho las acciones de los protagonistas (detectives privados), que aún motivados por las mejores de las intenciones a veces cometen errores irreparables que perjudican a sus protegidos.




El reparto soberbio, sería una estupidez hablar de lo grandes actores que son Ed Harris o Morgan Freeman, eso es sabido por todos, Amy Madigan y Michelle Monaghan también cumplen de manera notable, pero el que está genial, el que dará a mucho que hablar a partir de ahora es el hermano pequeño de Ben, Casey Affleck da vida a un personaje lleno de aristas y dudas que viene a ser un mezcla entre el típico tipo duro y lacónico del cine negro más clásico y el nuevo antihéroe americano del siglo XXI, con más cuestiones internas que métodos expeditivos para llevar acabo su trabajo.




Ben Affleck con una dirección segura de si misma más clásica que rompedora o modernista y sin dejarse marcar el terreno por otros autores actuales (sólo se ha dejado influenciar por Van Sant e Eastwood en algunos planos, pero poco más, del estilo Kevin Smith gracias al cielo se ha olvidado por completo, que es muy gracioso pero horrible con la realización) también hace un trabajo bestial en la composición del guión. escrito a cuatro manos con Aaron Stockard, sin olvidarnos de la soberbia dirección de fotografía de uno de los grandes como es John Toll (La Delgada Línea Roja) el apartado técnico es irreprochable, lo miremos por donde lo miremos.




Un final soberbiamente realizado tan agrio como esperanzador y algunas tomas que están entre las mejores secuencias del 2007 (sobre todo ese plano final tan sencillo como rotundo a la par que emocionante) ponen el broche de oro a esta obra que nos hace replantearnos temas como al utilización de la violencia y sus consecuencias, los valores familiares o la avaricia.




Yo he sido el primero que se ha reído de Affleck al verlo hacer el chorra con su cara de palo en Armaggedon o las películas de Kevin Smith, pero ha demostrado que un tío muy listo, que sabe lo que hace, que tiene talento y que nos dará muchas sorpresas detrás de la cámara, no me cabe la menor duda y esta Adiós Pequeña, Adiós es sólo el principio, a ver qué tal esa The Town que nos traerá este hombre el año entrante.


Appaloosa, raíces profundas



Director: Ed Harris (2008)
Guión: Ed Harris y Robert Knott basado en la novela de Robert B. Parker
Actores: Viggo Mortensen, Ed Harris, Renée Zellweger, Jeremy Irons, Timothy Spall, Ariadna Gil, James Gammon, Cerris Morgan-Moyer, Tom Bower





No he visto la ópera prima de Ed Harris como director en la que se narraba la vida del pintor Jackson Pollock, pero esta Appaloosa es una buena muestra de otro actor que detrás de las cámaras rinde tributo al nunca bien ponderado cine clásico.




Mirándose más en John Ford o Sam Peckinpah que en Sergio Leone, pero rindiendo tributo a los tres, Harris dirige de manera ejemplar un western de corte elegante, austero, seco y hasta cierto punto chulesco. Harris y Mortensen están memorables, ambos personajes acertados y la relación de amistad, lealtad y comprensión que hay entre los dos es creíble, incluso con algunos momentos cómicos a destacar en las escenas que comparten.




De los secundarios destacar a un buen Jeremy Irons que parece que poco a poco va saliendo del pozo de mierda interpretativa en el que se había metido y también resaltar pero para mal a Renne Zellweger, una de las tipas más insufribles que ha dado el cine en toda su historia (con lo encantadora que estaba en Jerry Maguire y Yo, Yo Mismo e Irene) dando vida a un personaje hostibale hasta la Extremaunción que a duras penas sirve para potenciar la relación entre los dos protagonistas masculinos de la cinta. Lo de Ariadna Gil me alegra y como se vio en Alatriste tiene química (desde mi punto de vista) con Mortensen, pero no es que se salga la mujer, poca cancha le da Harris.




Correctísima película, un interesante western, no tan bueno como la soberbia El Asesinato de Jesse James por el Cobarde Robert Ford pero más adherido a los cánones clásicos del género que la ya mencionada cinta del australiano Andrew Dominik.


jueves, 10 de diciembre de 2009

The Reader (El Lector), secretos del corazón



Director: Stephen Daldry (2008)
Guión: David Hare basado en la novela basado en la novela de Bernhard Schlink
Actores: Kate Winslet, David Kross, Ralph Fiennes, Bruno Ganz, Lena Olin, Alexandra Maria Lara, Linda Bassett, Susanne Lothar, Matthias Habich, Ludwig Blochberger





No he visto las dos obras previas del inglés Stephen Daldry (Billy Elliot y Las Horas) de modo que con The Reader me he metido impoluto por primera vez dentro de su cine, su discurso y su mundo como narrador de historias. El inicio de El Lector y su austera puesta en escena son realmente comunes, es más, podría jurar que hasta casi la mitad del metraje el film sería una película erótica con pretensiones históricas, recordando en parte al cine que Paul Verhoeven realizaba en su Holanda natal en sus primera etapa.




Sobre la segunda mitad, el film da el necesario giro y la trama se potencia, entonces nos damos cuenta que las múltiples escenas de sexo con las que Daldry nos ha bombardeado la primera mitad del film tenían como misión dar un poso a la relación de los protagonistas para mostrar como es debido la implicación emocional de los mismos en esta parte de la película que cierra el film.




Pero The Reader casi nunca consigue transmitir la fuerza dramática de la historia tan trágica que está contando, es más, si la historia llega en algún momento al espectador es por la esforzada y entregadísima interpretación de una gran Kate Winslet, que si bien ha estado mejor en otras ocasiones, aquí da cosistencia a un personaje complejo, muy personalizado y lleno de matices tan humanos como aterradores, pero que pierde algo de fuerza hacia el final por culpa del penoso maquillaje, aunque el Oscar este año no se lo quitaba ni dios, más porque la academia debía saldar una cuenta pendiente con ella que por lo encomiable de su interpretación en esta obra.




El Lector es una buena película, pero que sufre la debilidad de hacer reposar todo su exosesqueleto argumental en una sola actriz (que aguanta estoicamente el tipo como ya he mencionado) ya que ni los secundarios, destacando un apático Ralph Fiennes, ni un excesivamente alargado metraje, ayudan a que la cinta quede grabada en la retina del espectador. Con todo, recomiendo su visionado, una buena película que aboga por el perdón, la lealtad y sobre todo la cultura como antídoto a los totalitarismos y la deshumanización.


Millennium I: Los Hombres que no Amaban a las Mujeres



Director: Niels Arden Oplev (2009)
Guión: Nikolaj Arcel y Rasmus Heistesberg basado en la novela de Stieg Larsson
Actores: Michael Nyqvist, Noomi Rapace, Sven-Bertil Taube, Peter Andersson, Peter Haber, Marika Lagercrantz, Lena Endre, Ingvar Hirdwall




Los Hombres que no Amaban a las Mujeres es la primera parte de trilogía literaria Millennium, creada por el malogrado escritor sueco Stieg Larsson y que consta de esta entrega y otras dos tituladas La Chica que Soñaba con una Cerilla y un Bidón de Gasolina y por último La Reina en el Palacio de las Corrientes de Aire.




No he leído ninguno de los libros, pero la adaptación a imágenes he visto de la primera de las novelas a despertado minimamente mi interés por leer la triología completa. Como no conozco el escrito voy inmaculado en cuanto a la fidelidad hacia la novela, los personajes, las múltiples subtramas y evaluo solo el producto cinematográfico que he visionado.




Un muy buen thriller europeo, dos tramas detectivescas que se desarrollan paralelas y que se unen hacia la mitad del metraje, este recurso narrativo me ha recordado mucho a Los Ríos de Color Púrpura de Mathieu Kassovitz, unos personajes que si bien no están perfectamente perfilados al menos transmiten un mínimo de realismo para que el espectador puede seguir con interés sus correrías y un reparto de actores entre muy correctos (Noomi Rapace,) y algo insípidos (Michael Nyqvist).




La trama de investigación en la que se sustenta el film es tan tópica como acertada, la dirección de Niels Arden Oplev, correcta pero impersonal y el metraje realmente ligero y entretenido a pesar de sus 145 minutos de duración. Fallos, el montaje bastante torpe, el final que tira por lo lacrimógeno y que muchos quinceañeros goticoemos creerán que Lisbeth es tan lista y valiente por el simple hecho de llevar las mismas pintas que ellos.




Una buena cinta, que puede plantarle cara con facilidad a cualquier acartonado producto americano que comparta taquilla con ella y que no se acobarda a la hora de ser cruel y marcar distancias con el espectador (la subtrama de Lisbeth y su tutor está muy lograda y es bastante dura) lo dicho, es lo suficientemente buena como para ver las dos siguientes entregas cuando se estrenen y de incluso leerme los libros, que como es lógico serán bastante más interesantes que las películas que los adaptan o no.