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jueves, 31 de marzo de 2022

Transgresión Continua Express 2022 - Febrero

El Padrino (Francis Ford Coppola, 1972) - A medio siglo de su estreno la obra maestra de Francis Ford Coppola mantiene toda su fuerza como tragedia shakesperiana y retrato definitivo de unos Estados Unidos edificados sobre violencia, corrupción y poder. Clásico incontestable.


El Callejón de las Almas Perdidas (Guillermo del Toro, 2022) - Guillermo del Toro apela a la esencia noir y american gothic de la novela de William Lindsay Gresham homenajeando a Todd Browning y Alfred Hitchcock. El apartado técnico y el cast engalanan una propuesta  interesante, pero no memorable


Belfast (Kenneth Branagh, 2022) - Biopic sobre la infancia de Kenneth Branagh en la capital norirlandesa donde convergen su brillante puesta en escena con costumbrismo y ternura no exentos de amargura. Todo el cast brilla, pero lo de Judi Dench y Ciarán Hinds está a otro nivel.


Muerte en el Nilo (Kenneth Branagh, 2022) - Segunda adaptación de las novelas de Agatha Christie por Kenneth Branagh incidiendo en las virtudes y carencias de la primera. Cierta tendencia efectista en lo visual no empaña la labor del reparto y el respeto por el material de partida.


Uncharted (Ruben Fleischer, 2022) - Mucho más artesanal de lo que pudiera parecer en un principio esta adaptación de la famosa saga de videojuegos funciona gracias a su deuda aventurera con Indiana Jones o Los Goonies y a la entrega de un carismático Tom Holland.


Moonfall (Roland Emmerich, 2022) - Roland Emmerich vuelve a su "cine plantilla de catástrofes" con una propuesta desangelada de CGI irregular, actores desaprovechados y recta final adentrándose en la comedia involuntaria. Casi un remake marca blanca de Independence Day


La Matanza de Texas (David Blue Garcia) - Más allá de su generosa violencia explícita nada hay de interés en esta rudimentaria y despersonalizada secuela de La Matanza de Texas que ni siquiera es funcional intentando cargar las tintas contra el mundo influencer.


La Abuela (Paco Plaza, 2022) - Los mundos de Carlos Vermut y Paco Plaza convergen en un cuento opresivo sobre dependencia emocional y vejez con una puesta en escena entregada al detallismo audiovisual y un tour de force titánico entre Almudena Amor y Vera Valdez.


Archivo 81 (Rebacca Sonnenshine, 2021) - Conceptos atractivos, una localización ideal y un interesante apartado técnico son desaprovechados en este híbrido entre found footage y relato sobre cultos ancestrales a lo Lovecraft que en pocas ocasiones llega a inquietar al espectador.


lunes, 31 de agosto de 2020

Transgresión Continua Express 2020 - Julio I

Apocalipsis Now: Final Cut (Francis Ford Coppola, 2019) - Al igual que Redux otro montaje innecesario para el viaje más infernal jamás rodado al corazón de las tinieblas. Vietnam como excusa para capturar con una mefistofélica cámara la oscuridad y la demencia del alma humana.


Onward (Dan Scanlon, 2020) - Pixar vuelve al camino de la excelencia con esta road movie que bascula entre el juego de rol, la aventura adolescente con aroma ochentero y la oda al amor fraternal. Divertida, emotiva, impecablemente  facturada y con un final memorable. Pura magia.


El Ascensor (Dick Maas, 1983) - Original reformulación del subgénero slasher que hibrida la asepsía arquitectónica, tecnológica y neocárnica del David Cronenberg primigenio con el trazo grueso y zafio indivisible a la filmografía del holandés Dick Maas.



Gretel y Hansel (Oz Perkins, 2020) - El cuento clásico de los hermanos Grimm, en clave de bellísimo folk horror, como excusa para que Oz Perkins plantee una alegoría rabiosamente actual en la que convergen, y a la vez chocan, distintas visiones del feminismo.



Ofrenda a la Tormenta (Fernando González Molina, 2020) - Más cercana al drama que al thriller sobre el que se ha construido la saga, la última entrega de la "Trilogía del Baztán" es consecuente con sus predecesoras al revelarse como un policíaco entretenido y previsible.



Altered Carbon: Temporada 2 (Laeta Kalogridis 2020) - Decepcionante segunda temporada acometida con desgana y no consiguiendo el equilibrio entre existencialismo y pulp de la primera. La sustitución de Joel Kinnaman por Anthony Mackie es un grave error de casting.



Altered Carbon: Reenfundados (Takeru Nakajima, Yoshiyuki Okada, 2020) - Sus 74 minutos repletos de cyberpunk, acción, yakuzas y gore merecen mucho más la pena que la segunda temporada de la serie en imagen real, ayudando a extender y enriquecer su microcosmos audiovisual.



Moebius Redux: A Life In Pictures (Hasko Baumann, 2007) - Jean Giraud "Moebius" narra las vivencias personales y profesionales que le llevaron a convirtirse en uno de los artistas más influyentes del cómic a nivel mundial. Indispensable documento sobre un mito del arte secuencial



Jodorowsky's Dune (Frank Pavich, 2013) - Más que un documental sobre la ambiciosa adaptación que Alejandro Jodorowsky quería realizar de Dune, una declaración de amor a la libertad creativa y a una revolución cinematografía que aun sin llevarse a cabo todavía hoy pervive.



martes, 16 de febrero de 2010

Drácula, el amor de los condenados



Director: Francis Ford Coppola (1992)
Guión: James V. Hart basado en la novela de Bram Stoker
Actores: Gary Oldman, Anthony Hopkins, Winona Ryder, Keanu Reeves, Cary Elwes, Monica Bellucci, Sadie Frost, Tom Waits, Bill Campbell





En 1992 el director italoamericano Francis Ford Coppola adaptó a imágenes la célebre novela Drácula, del escritor irlandés Bram Stoker. Esta cinta del realizador de La Conversación puede considerarse de alguna manera la película definitiva de cuantas han tratado de trasladar el conocido libro del conde transilvano al celuloide y posiblemente también sea la mejor de ellas.




El Drácula de Coppola rompió anquilosados esquemas cinematográficos en torno al género de terror y su capacidad como catalizador de emociones. La obra que nos ocupa fue un gran hallazgo en su estreno, un producto innovador visualmente, que en en pleno auge de los efectos digitales (Terminator 2, se estrenó un año antes) se reveló con presteza como una muestra de un tipo de cine artesanal y clasicista pocas veces visto en una suprproducción de Hollywood en los años 90.




Coppola da una visión distinta, atípica, arriesgada (y sí, en ocasiones sobrecargada esteticamente) de una novela mil veces adaptada. Moviéndose entre lo gótico y lo barroco, con influencias pictóricas de autores como Munch o Klimt, pero nunca dejando que la forma devore al fondo, ya que el guión de James V. Hart tiene la suficiente fuerza como para no perderse entre las impactantes y sugestivas imágenes del film.




La mano autoral de Coppola en el film también es extraña, poco del cine que nos regaló en su momento el creador de El Padrino o Cotton Club se puede ver en esta obra. Su mirada es más radical, vanguardista, nunca hasta ese momento se había visto cine de vampiros como el que se nos muestra en esta película, aunque también es cierto que sí hay algo de influencia del Ken Russell de la espantosa La Guarida del Gusano Blanco (otro film basado en un relato de Stoker) con su corte blasfemo y marcadamente sexual.




Para mí lo más controvertido de este Drácula es su fidelidad al escrito original. El film es pulcramente idéntico a el libro en la forma, pero el prólogo inventado (entre el mejor cine rodado por Coppola en toda su carrera) cambia radicalmente al personaje protagonista, que pasa de ser una criatura de la noche ávida de sangre y con afán por prosperar en una gran urbe como Londres a un príncipe que vendió su alma al diablo por amor. Romanticismo ausente en la novela que se torna como uno de los aciertos más grandes del film, sobre todo por la excelente química entre un inmenso y más camaleónico que nunca Gary Oldman en su primer papel importante y una virginal y bellísima Winona Ryder. Seguramente el hecho de que acabaran siendo amantes en la vida real tras el rodaje influyó también.




Drácula es la última obra maestra de uno de los más grandes genios que ha dado la historia del cine. Una producción que aún hoy sigue siendo fuente de inspiración para muchos films de terror gótico, como se puede ver en el insípido remake de El Hombre Lobo que ha realizado Joe Johnston protagonizado por Benicio del Toro o incluso en la música. La cinta que nos ocupa la veo anualmente desde que se estrenó y sigo sintiendo la misma fascinación que la primera vez con cada uno de sus hallazgos visuales y narrativos. El Drácula de Coppola es sin lugar a dudas una de mis películas favoritas de la década de los 90 y de las que más marcaron mi infancia cuando empecé a interesarme por el género de terror con mayúsculas