Título Original 3 Metros Sobre el Cielo (2010)
Director Fernando González Molina
Guión Ramón Salazar basado en la novela de Federico Moccia
Actores Mario Casas, María Valverde, Álvaro Cervantes, Marina Salas, Nerea Camacho, Cristina Plazas, Jordi Bosch, Diego Martín, Clara Segura, Luis Fernández, Andrea Duro, Pablo Rivero, Marcel Borrás, Joan Crosas
Lo cierto es que tenía ganas de ver la adaptación española de la célebre novela del escritor italiano Federico Moccia. Principalmente por ese enfrentamiento entre gente que decía que era la historia de amor más bonita jamás rodada (o por ahí le andaba) y los que proclamaban que se trataba de una película terriblemente mala, empalagosa y estúpida. En su momento y siempre antes de ver la cinta, por haber sido el típico fenómeno romántico por el que babeaban quinceañeros de todo el país, pensé hacerle una crítica como las que le hago a las pelis de Crepúsculo, en plan broma, pero lo que mis ojos han experimentado viendo esta cinta me ha hecho cambiar de opinión con respecto a tomarme la cosa con humor.
Por desgracia la segunda película en labores de dirección de Fernando González Molina (que debutara con la exitosa comedia Fuga de Cerebros) no es ni una ñoñería, ni una mala película, es algo distinto y lo digo en un plano extracinematográfico. Desde mi punto de vista 3 Metros Sobre el Cielo (o 3MSC como es conocida por sus "fans") es una de las experiencias fílmicas más terriblemente deleznables y aberrantes que un servidor ha vivido a lo largo de su modesto pero no escueto trayecto como cinéfilo.

Hugo (apodado H por "Héroe") es un chico conflictivo que vive en completa "rebelión" contra el mundo y que dedica su vida a hacer carreras ilegales de motos. Un día saliendo de un juicio en el que es acusado por agresión conoce a Babi una chica bien de la que se "enamorará perdidamente". Ella al principio se negará a mantener relaciones con un "bruto" pero el muchacho no cejará en su empeño y conseguirá que la chica caiga en sus brazos, descubriendo así un "mundo diferente" y "experiencias nuevas" de mano de H, su caballero andante.
3 Metros Sobre el Cielo es una brutal, directa y descarada apología del machismo más recalcitrante, de la humillación psicológica y física de la mujer, una oda a la violencia gratuita y a una rebeldía pueril y carente de valores, de utilizar a las adolescentes como trofeos o floreros y reírse de ellas o someterlas, a poner en peligro por diversión a la gente, a agredir a todo tipo de personas, entre las que se incluyen amigos y familiares. Añadamos unas gotitas de amenaza al profesorado (eso, como no es un problema bastante grave en la actualidad, lo mejor que podemos hacer es justificarlo) conducción temeraria y demonización infantil de las figuras paternas.
H (no le gusta al chaval que le llamen Hugo, quiere renegar de su nombre) es un garrulo poligonero, un niñato que sólo encuentra placer en montar su moto y dar de hostias a todo persona que lo mira mal. Su comportamiento es vomitivo, violento, irascible, machista, encontrándose por su carácter a pocos pasos de convertirse en todo un psicópata. Pero claro, el guión debe poner una justificación a este comportamiento de "chico malo" y como no puede ser menos el tópico de un trauma del pasado aparece en escena.
Viendo que el mozo es capaz de tratar como a una perra a la chica que ama, ponerla en peligro un par de veces sin importarle lo que le pueda pasar, que le da una paliza a un niño pijo y le revienta el tabique nasal a un pobre hombre que intenta pararlo en pleno ataque de violencia, ese apunte oscuro de su vida deberá ser que sufrió abusos sexuales cuando era menor de edad, que vio ser asesinado a uno de sus familiares de la manera más brutal posible o que estuvo como soldado en Iraq y allí vio morir a cientos de civiles. Pero no, el reparto indiscriminado de puñetazos lo inició el chaval cuando le partió la cara al amante de su madre cuando pilló in fraganti a ambos en pleno adulterio. Con dos cojones y un palito.
Babi (es que hasta el nombre empalaga) es una niña pija que saca buenas notas y gracias a ello ayuda a su amiga díscola a aprobar latín. Es una chica que obedece a sus padres y siempre se porta de manera correcta. Pero al conocer a H se desmelena y como el amor todo lo puedo no le importa ser insultada, vejada, humillada (maravilloso el pasaje en el que está manchada por estiercol y su amado le dice que ni se le ocurra subirse a la moto así) contesta a sus padres y se convierte en una "puta genia" para su hermana menor, una niña de 15 años que se enorgullece de que el novio de su hermana le pueda "romper todos los huesos del cuerpo" a aquellos que se acerquen a ella.
Aquellas personas que ven esta cinta como una película romántica parece que no se paran a pensar que un tío que le da una paliza a un rival hasta destrozarle completamente la cara puede un día agredir a su novia (como ya he dicho en un par de ocasiones pone en peligro la integridad física de la muchacha) que un individuo de este pelaje entiende como amor someter a su pareja, pisotearla y abofetear a todo aquel (¿a qué viene la hostia que le da al personaje de Pablo Rivero?) que se interponga entre ellos. La chica en vez de indignarse por tal comportamiento sólo patalea un poco y acepta de buena gana lo que venga.
Pero luego tenemos el clímax final, el súmmum de la indecencia y lo bochornoso. Después de que el mejor amigo de H se mate con la moto tenemos dos escenas inolvidables. Una es que tras ver a su colega muerto el personaje de Mario Casas no tiene otra idea más feliz que pegarle una paliza... a la moto del chaval (es que lo de hostiar lo lleva en la sangre, no puede evitarlo, hasta la jaca recibe) y la otra es la que ya me hizo casi vomitar, la que me incitó a tirarme por la ventana de mi salón (y tiene rejas, cuidado). Babi le echa en cara a H que su amigo ha muerto por su culpa por ser como es y no importarle nada y el tío le cruza la cara a la chica de un bofetón y ojo, hay quien al ver la escena, la justifica porque él en verdad "la ama".
En el plano cinematográfico no me voy a meter mucho. La película está decentemente rodada aunque su estética no deja de ser un plagio, venido a menos, de algunas de las cintas que rodó Tony Scott a finales de los 80 y principios de los 90 como Días de Trueno o Revenge. En el reparto hay de todo rostros televisivos y otros cinematográficos más veteranos, unos lo hacen mejor y otros peor, pero los protagonistas en concreto están para ponerles bozal y lo dejo aquí para no hace sangre con ellos, que en algunas películas me ha gustado como trabajan.
3 Metros Sobre el Cielo lo deja claro. Según su guión las niñas de hoy en día quieren compartir su vida con tíos que les den caña, que las pongan en su sitio y que les digan qué hacer si es necesario a base de hostias. Y que los tíos deben ser violentos, partirse la cara con cualquier persona que se tope con ellos, proteger a sus desvalidas novias y enseñarles lo que es la vida (hacer competiciones de flexiones, robar y montar en moto, por supuesto) si de verdad las aman y si es necesario de vez en cuando callarles la boca "como dios manda".

Cuando terminé de ver la película mi asco era tal que pensé ¿me estaré haciendo viejo? ¿será que me estoy convirtiendo en ese conservador que nunca quise ser? ¿seré un carca?. Pero luego me meto en páginas como Filmaffinity y veo que no estoy solo, que no somos ni uno, ni dos los que pensamos que el subtexto de esta película (sepultado en almíbar pero claro y conciso) es reaccionario, primitivo, vulgar y terrible, Si los adolescentes se sienten identificacos con esta película, si esta obra define una generación, si ellos quieren ser H y ellas Babi, si estos son los valores que promulga la sociedad actual, yo aquí no tengo nada que hacer. Voy a arrancarme las venas a bocados y luego si eso vuelvo.