Mostrando entradas con la etiqueta El Hombre Lobo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Hombre Lobo. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de marzo de 2010

La Noche de Walpurgis, la herencia Valdemar



Director: León Klimovsky (1971)
Guión: Paul Naschy y Hans Munkel
Actores: Paul Naschy, Gaby Fuchs, Barbara Capell, Andrés Resino, Yelena Samarina, José Marco, Betsabé Ruiz, Barta Barri, Luis Gaspar, Ruperto Ares




El 30 de Noviembre del pasado año 2009 fallecía Jacinto Molina, conocido internacionalmente como Paul Naschy. Este actor, guionista, productor, director y escritor fue uno de los iconos más reconocidos del fantaterror español de la década de los 70, una especie de hombre del Renacimiento, un Fernando Fernán Gómez del cine de género que es mucho más famoso fuera de nuestras fronteras que en España.




La Noche de Walpurgis supuso la cuarta entrega protagonizada por Valdemar Daninsky el licántropo personaje creado por el mismo Naschy. El fim posiblemente sea una de las obras de género terrorífico más internacionales de nuestro país, con una legión de fans en lugares como Japón o Alemania (donde Naschy es todo un mito). La cinta está dirigida por ese artesano nacido en Argentina y afincado desde los años 50 en España, llamado León Klimovsky, un señor tan versatil como para rodar El Dr Jekyll y el Hombre Lobo, Escala en Tenerife o Muerte de un Quinqui con la misma eficacia y soltura.




La Noche de Walpurgis es un amalgama de monstruos clásicos del cine. Vampiros, licántropos, satanistas, muertos vivientes, aunque también es un homenaje a las producciones exquisitamente góticas de Roger Corman en el cine de terror (sobre todo a sus adaptaciones de cuentos de Edgar Allan Poe) y a la etapa de decadencia de la productora Hammer, que en sus últimos coletazos se volvió profundamente pop y descaradamente camp con producciones inolvidables como Drácula 73.




Pero lo más destacable del film es que a día de hoy se ve como una cinta mediocre, tirando a mala, con un guión escrito con una considerable simplicidad y personajes que dan más risa que otra cosa. De manera curiosa es precisamente eso lo que hace que el film con el paso de los años gane adeptos, su entrañable escasez de medios y sus limitaciones conceptuales son superadas por la ilusión y la imaginación de Klimovsky y Naschy como autores.




Lo que sí es cierto es que el film tiene momentos excelentes, como todos los relacionados con las apariciones de Wandesa Dárvula de Nadasdy, excelentemente rodados, dándole Klimovsky una atmósfera a las secuencias que recuerda directamente a las mejores obras del italiano Mario Bava, así como las escenas del ataque del licántropo siempre genialmente recreado por Molina o esos maravillosos desnudos insultantemente gratuitos, como el primero de ellos, con un primer plano de más de 30 segundos, de unos senos ensangrentados.




La Noche de Walpurgis, retitulada internacionalmente como Werewolf vs. Vampire Women o Shadow of the Werewolf, es una obra de culto dentro de nuestro cine. Una entrañable y humilde película, realizada con más cariño que eficacia. Muestra fehaciente de como Naschy vivía por y para el cine y que sin su influencia gente como Jaume Balagueró, Paco Plaza o Eli Roth tendrían poco que decir.


viernes, 19 de febrero de 2010

El Hombre Lobo



Director: Joe Johnston (2009)
Guión: Andrew Kevin Walker y David Self basado en el guión de Curt Siodmak
Actores: Benicio del Toro, Anthony Hopkins, Emily Blunt, Hugo Weaving


En el año 1941 el director George Waggner y el guionista Curt Siodmak crearon un clásico llamado The Wolf Man. Protagonizada por un inspirado Lon Chaney Jr, el film supuso una de las más celebradas muestras del mítico cine de terror de la Universal surgido en la primera mitad del SXX. Un producto realizado con pericia y un excelente pulso que a día de hoy aún guarda gran parte de su fuerza cinematográfica.




Entre los espectadores que quedaron prendados por el film de 1941 se encontraba un joven Benicio del Toro que quedó fascinado por la trágica historia de Lawrence Talbot y su maldición. El mismo actor puertorriqueño es el impulsor de este remake que sufrió distintos problemas durante su gestación, el más destacado, el abandono del realizador Mark Romanek (director de la interesante Retratos de Una Obsesión) en beneficio de Joe Johnston, resuelto artesano que nos ha regalado films como Jumanji o Rocketeer.




El mérito más destacable de la película es su atmósfera, cercana al film de Waggner, pero aún más a Sleepy Hollow de Burton o al Drácula de Coppola, y su afán por ser fiel al clasicismo de la producción original. Pero inevitablemente y mostrándose una vez más como una cinta hija de su tiempo, el uso y abuso de efectos digitales que de manera totalmente erronea se centran casi en su totalidad en el personaje protagonista cuando está transformado en licántropo, lastra el guión del film, que tampoco es de una solidez consistente.




No sé si por los cambios en la dirección, porque Joe Johnston cumple como realizador pero no es un autor o porque simplemente estamos ante otra más de esas producciones de Hollywood construidas en cadena de montaje, El Hombre Lobo es una obra formalmente despersonalizada y con una carencia total de originalidad.




Pero tampoco es totalmente fiel a la cinta en la que se inspira, ya que el hallazgo más grande de aquella, que era la edípica relación entre Lawrence Talbot y su padre (enorme Claude Rains en la cinta de Waggner, un estático Anthony Hopkins en la obra que nos ocupa) queda reducida aquí a una plana interacción que desemboca en un estúpido combate final digno de la terrible saga Underworld




Otro fallo es que en la actualidad para hacer buen cine gótico lo mejor y más acertado es mirar al pasado y dejarse influenciar por la británica Hammer Films y la producción de la que hablo de manera equívoca no lo hace. Curiosamente esta productora rodó la que es para mí la mejor cinta de licantropía clásica de la historia del cine, The Curse of the Werewolf , dirigida por un inmenso Terence Fisher de pulso magistral e in crescendo narrativo rompedor para la época y el género de terror e interpretada con acerada fisicidad por un enorme Oliver Reed.




Fallida y desperdiciada en cualquiera de los casos. Plantel de actores planos, personajes que son sólo un esbozo, guión lineal en el peor sentido de la palabra y nula química entre los personajes de Benicio del Toro y Emily Blunt, que nunca llegan a hacer creíble el romance en el que los dos se ven involucrados. Nada más allá de una cinta para pasar una tarde, con una lograda dirección artística y unos ramalazos gore tan innecesarios como estéticamente atractivos. Una oportunidad desaprovechada a la hora de haber hecho un remake digno o un homenaje contemporaneo a un clásico del terror, otra vez será.