sábado, 12 de junio de 2010

Sôber, concierto en Granada, 29 de Mayo 2010


Grupo: Sôber
Localización: Sala industrial Copera, Armilla (Granada)
Día: 29 de Mayo de 2010

En el año 2002 y con tres discos a sus espaldas la banda madrileña Sôber fichó por el sello Muxxic y consiguió un gran éxito con uno de sus mejores redondos, Paradysso. Dicho trabajo supuso el paso del ya por entonces veterano grupo a la radioformula, que nos machacó impunemente con, por otro lado excelentes, temas como Diez Años o Arrepentido.

En aquella época iniciaron una gira que fue un gran éxito. Sus horda de fans era cada vez más voluminosa. En directo eran cojonudos y verlos encima del escenario según decían era toda una experiencia. En el 2004 llegó Reddo, un disco bastante irregular pero con algunos temas potentes. Aquí emepezaron las primeras acusaciones de comerciales, vendidos y demás polladas por el simple hecho de que había más temas lentos o riffs algo menos potentes, vamos, lo de siempre y como en muchas otras ocasiones sin motivo

Durante la gira de ese trabajo los vi por primera vez, aquí en mi tierra, Linares. En ese directo se confirmó realmente lo de que son una excelente banda encima de un escenario. Supliendo entre los focos y los altavoces con potencia algunas carencias como letras no del todo trabajadas y riffs a veces algo reptitivos

En el 2005 la banda se separó. Carlos Escobedo, el cantante, montó Savia su propia banda, con el a día de hoy tristemente desaparecido batería de Sôber, Alberto Madrid. Jorge Escobedo reunió a amigos suyos como Dani Pérez (Saratoga, Stravaganzza) o Morti (El Fantástico Hombre Bala) y formó el conjunto Skizoo que editó tres trabajos. Ambos grupos sobrevivieron de buena manera (Savia con un poco más de dificultad) pero no era lo mismo, ni de lejos.

A principios de 2010 la noticia, que ya era un secreto a voces, salió a la luz. Sôber realizaban una gira de reunión, editarían un recopilatorio, incluyendo temas nuevos y saldrían a la carretera tanto en España como en Sudamérica. Por nostalgia y curiosidad me decidí a verlos y el pasado 29 de Mayo descargaron (esta expresión siempre me ha sonado a hacer aguas mayores) en Granada.

Mi acompañante y yo fuimos con muchos reparos al concierto, ya que guardabamos buen recuerdo de la vez previa (una yo, dos él) en que habiamos visto a los madrileños. Temíamos que se vieran viejos, que se sacaran de la manga un set list comercialoide que agradara más a los chavalines nuevos que ahora los escuchan, que a los veteranos que los concocimos hace más de 10 años.

Nada más alejado de la realidad. Sobre las 10 abrieron con Oxígeno del disco Synthesis, primer síntoma de que el repertorio no iba a estar nada mal. Los hermanos Escobedo y compañía se marcaron un concierto memorable en el que todo tipo de seguidor de la banda salió satisfecho de la Copera. Hubo tiempo para las canciones más antiguas, paras los singles que reventaron los 40 Principales y las baladas, pocos saldrían a disgusto del recinto aquella noche.

Temas de los primeros tiempos como Vacío, La Prisión del Placer o Loco. Una revisión extensa a Paradysso con el tema homónimo (de mis favoritos), Arrepentido, Diez Años, Eternidad. Reddo también tuvo su hueco con temas como Una Hora Más (perfecta para recordar a alguien especial) La Nube (esta para hacerlo con alguien no tan especial) El Hombre de Hielo o Cientos de Preguntas. También presentaron el corte Sombras, de la nueva hornada, buen riff, voces flojas y letra horrible, yo quiero pensar la misima no habla de Crepúsculo, porque si es así me corto las venas. Sólo eché de menos algunos temas como Cápsula o Hemoglobina, este último uno de los cortes que más me gustan del grupo.

Durante el proceso presentaron a Manu Reyes, el nuevo batería, con el que Carlos se marcó un solo a dúo con las baquetas espectacular. Tuvieron un momento para recordar a Alberto Madrid y se tocaron el riff de Heaven & Hell para homenajear al enano aquel que hace más o menos un mes se nos fue, se llevó un trozo de nuestra vida y dejó completamente mudo al heavy metal. Desde aquel 16 de Mayo hacer el gesto de los cuernos en un concierto de rock (tradición que inventó él) ha cobrado otra entidad. Como vacile final empezarón a tocar Master of Puppets de Metallica, pero cuando la gente empezó a alucinar con tal hecho pararon a mitad y se despidieron.

Sí, es otra reunión por la pela y para sacar unos cuartos al respetable. Pero en el escenario lo dan todo y yo salí muy contento del concierto. Espero que sigan juntos y que editen otro disco, sin importarme si es bueno o malo, lo grande es que harían gira y yo no dudaría en verlos una vez más.



4 comentarios:

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  2. "estareeee a tu lado,cuando sufras cuando llores..."

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  3. Yo los ví en el 2005 o así, no guardo un recuerdo especialmente bueno de ellos aunque su música me gusta bastante.

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  4. Puede que les pillara un mal día, recuerdo la decepción cuando vi en vivo a Slayer, una banda que me gusta mucho musicalmente y que tiene fama de cumplir siempre en directo y que me dejaron cun un palmo de narices.

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