martes, 16 de marzo de 2010

Salón del Cómic de Granada 2010


Llevo comprando cómics desde mi más tierna infancia. El primer recuerdo de uno en mis manos habiendo pagado por él fue el número 104 de The Spectacular Spiderman y algún número de la JLA cuya numeración exacta no recuerdo. El problema es que los acababa recortando y destrozando, haciéndome muñequitos de papel con los personajes y no me daba tiempo ni a leerlos.




A principios de los 90 hice la colección casi al completo que editó Marvel sobre Robocop, compré números sueltos de El Castigador (aún no se le decía Punisher en España) de Batman y algún otro superhéroe y a mediados de la misma me dio la fiebre arácnida. De manera curiosa empecé en el mundo de Spiderman, paradojicamente con las series limitadas protagonizadas por Veneno, con su segunda entrega por números, Pira Funeraria, que tenía por invitado a un personaje que por aquel entonces me decía poco, pero que actualmente como sabéis para mí es uno de los mejores de Marvel. Veneno me marcó y coleccioné muchas de sus aventuras, pero finalmente acabé hasta los huevos de él y a día de hoy casi no puedo verlo.




Luego me lancé por el Hombre Araña de cabeza, coleccionando, series limitadas, la regular de El Asombroso Spiderman (grande Mark Bagley) y aquella Matanza Máxima que lo petó en su momento y que a a día de hoy se me hace insoportable desde el primer número. Seguí con cierta regularidad sus colecciones, hasta el bestial desencanto de la saga del clon, uno de los arcos argumentales más caóticos, insulsos y estúpidos que he visto en mi vida como lector.



Con el excelente trabajo de Straczynski en Spiderman practicamente abandoné al personaje y no compré casi nada de 9º arte hasta que en el 2007 decidí hacerme con una colección de cómics decente, con obras maestras de toda la vida (Watchmen, Sin City, Predicador, Adolf). Por aquel entonces gracias al Frank Miller de El Regreso del caballero Oscuro y Año Uno descubrí a Batman y con Garth Ennis el Punisher para lectores adultos, de ahí a conocer la obra de gente como Grant Morrison, Jeph Loeb o Alan Moore sólo pasaron un par de meses. Me pasó como con el cine, lo había degustado siempre, pero nunca me preguntaba quién lo creaba, hasta que lo hice y todo cambió.




¿A qué viene toda esta morralla?. Pues para dejar constancia de que mi relación con los cómics viene de lejos, ha sido una affair amoroso inconstante e intermitente, pero intenso. A día de hoy me llenan tanto como una película, un disco o un libro, pero paradójicamente y por no tener la compañía adecuada (al menos que compartiera mis mismos gustos), nunca había ido a un Salón del Cómic y por fin este año ha tocado.




Sin más remedio fui el Domingo y me perdí el Viernes o Sábado (no lo sé exactamente) el poder ver a gente como el gran Joe Kubert a o David Mazzucchelli al que le hubiera llevado mi edición Absolute de Batman: Año Uno para que me la firmara, pero poco importó. Es una verdadera experiencia ver tantísimo cómic y merchandising junto, tantos autores, tanta gente interesada por lo mismo, sin nadie que te mire por encima del hombro por comprar y coleccionar "tebeos" (hay mucho gilipollas que ve esto y se cree que va sobre Super Ratón), Gente disfrazada por todos lados, buen rollo y la frustración de los precios altos y le economía ajustada.




Dentro de los cosplays había de todo. Desde trabajos bestialmente profesionales (tanto que tenían más pinta de comprados que de hechos a mano) como los de esa Alicia en el País de la Maravilla de Tim Burton que tan mal pinta en los trailers, Assassins Creed, Jack Sparrow, otros más económicos realizados por sus portadores pero con mucho tino y cariño (Bulma, Poison Ivy, Brutal Legend) o los mejores, como los de Los Cazafantasmas, que triunfaron indudablemente.




Material en cómics el que queráis y más, desde la colección completa de Darkhawk (personaje al que me enganché en la primera mitad de los 90) de la extinta Foum o los números de El Castigador dibujados por Jim Lee. Yo buscaba los dos últimos números de el coleccionable de El Caballero Oscuro que contienen la saga Silencio, pero estaba agotado, como es lógico. Mis únicas adquisicones, pero de alto nivel, el volumen uno de Los Invisibles de Grant Morrison y la primera entrega en tomo de lo nuevo de Punisher, Reinado Oscuro, pero en el sello Marvel, no el MAX para adultos.




Fue sólo una mañana, pero mereció la pena. Pienso repetir, con la misma compañía, pero con más gente y con más dinero, porque es una agonía ver tanto material que merece la pena y no poder hacerte con él. Me despido poniendo una imagen de mi persona con un cosplay, con el que más bien degrado, que homenajeo, al personaje del que voy disfrazado, seguro que desde ahora estoy en su lista negra.


5 comentarios:

  1. Que bien me lo pasé!!!!
    La primera vez que vas a un evento de este tipo,flipas y te sientes arropado porque ves a gente que comparte tus gustos y no te mira como si estuvieses loco por ir disfrazo del personaje de comic o anime(Bulma) que te gusta o sientes cariño,y que te hagan fotos es una sensacion de plenitud indescriptible,y a ti te hicieron muchas ^^ la verdad es que ibas genial,el año que viene volvemos!!!

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  2. Da usted una somanta de palos al Punisher de Thomas Jane y al de Ray Stevenson, pero aun está lejos del de Dolph Lundgren.

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  3. Oiga, es que el amigo Dolph es mucho Dolph.

    http://www.youtube.com/watch?v=jMDXLrTs6Lo

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  4. Nunca las habrá ante algo como eso.

    Elvis Presley ha encontrado por fin un digno heredero.

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