martes, 2 de marzo de 2010

Kid Eternity, fe en el caos



Kid Eternity
(1991)
Guión: Grant Morrison
Dibujo: Duncan Fegredo


Sólo un genio como el escocés Grant Morrison podía coger a principios de los 90 un personaje denostado como Kid Eternity y regalarle un trabajo de culto, con una concepción narrativa de una complejidad abrumadora. En 1991 el autor de All Star Superman y New X-Men junto al ilustrador inglés Duncan Fegredo, resucitó a lo grande al Chico Eternidad.




Kid Eternity nació en el sello Quality en el número 25 de la colección Hit Cómics en 1942. Se trataba de un adolescente que en un viaje en barco con su abuelo moría por culpa de una explosión 75 años antes de lo previsto. La culpa de tal agravio era de Mr Keeper una especie de San Pedro que se encontraba en las puertas del cielo. En compensación por tal fallo al chico se le devolvió a la tierra pero con unos poderes, que le permitan mediante la previa pronunciación de la palabra Eternity tres veces seguidas, viajar en el tiempo por medio de la mente de seres humanos, así como invocar a personajes célebres de la historia de la humanidad para su propio beneficio.



En esta etapa Morrison sitúa a Kid Eternity en Estados Unidos. Allí se introducirá en la mente y vida de Jerry Sullivan, un humorista de monólogos venido a menos. Éste último le ayudará a buscar los Mapas del Infierno para cumplir una misión que no desgrano aquí para no desentrañar la excelente trama del cómic y porque resumirla en palabras sería un ejercicio de futilidad por mi parte.




Es curioso que una obra ajena a su persona, más o menos dentro del mainstream y en principio tan poco indentificable con Morrison, sirva como síntesis o concentración homogenea de todas su inquietudes como narrador. Todos los temas y características que el escocés ha convertido en sus señas de identidad están en Kid Eternity. Ensoñaciones, onirismo lisérgico, morbidez, cultismo chamánico, interacción entre orden y caos, trasnmigración del alma, referencias a la cultura pop (desde escritores como William Burroughs a cineastas como Terry Gilliam) o teología desde un punto de vista radical.




Todos estos temas sirven para que el autor de El Asco hable sobre lo divino y lo humano, el infierno terrenal y el religioso, la anarquía existencial y lo establecido y se marque un ambicioso juego de espejos y triples subtramas tan complejo como desafiante para el lector. Para entender (o al menos interpretar) Kid Eternity, la persona que se enfrente a su lectura debe estar completamente libre de prejuicios e implicado al 100% con los nada simplistas recovecos narrativos del cómic.




Los que conocemos a Grant Morrison sabemos de su (casi siempre) plena implicación con los ilustradores que llevan a imágenes sus complicadas ideas, con Duncan Fegredo en Kid Eternity fue total. Para empezar el trazo del dibujante inglés es muy similar al de Dave McKean para otra de las grandes obras de Morrison, Arkham Asylum la mítica novela gráfica protagonizada por Batman. Pero también hay claras influencias del surrealismo daliniano, leves pinceladas del impresionismo de Monet (pasado por un filtro de considerable toxicidad) así como de las pinturas negras de Goya. Lo que no sabemos a ciencia cierta es si estas referencias pictóricas vienen del mismo Fegredo o si ya estaban implícitas en el guión de Morrison antes de crearse el dibujo del relato, aunque yo me inclino por lo segundo conociendo al guionista de Los Invisibles.



Kid Eternity no es un cómic de fácil asimilación, se debe releer en más de una y dos ocasiones y a la hora de hacerlo sin lugar a dudas del tirón. Pero es un trabajo enriquecedor, adulto, ambicioso, la muestra de que a principios de los 90 Grant Morrison era un joven guionista fuera de lo común y que tenía un lugar privilegiado dentro de esa ola de escritores británicos formada por gente como Alan Moore, Mark Millar, Neil Gaiman o Garth Ennis, que en la segunda mitad de la década de los 80 y en la primera de los 90, dieron nueva vida en Estados Unidos al mundo el cómic convirtiendo este medio en ese noveno arte que hoy día es considerado.


4 comentarios:

  1. Otro de los guionistas que tengo pendientes de leer, después de Moore leeré a Frank Miller y después a este escocés incorregible.

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  2. Aunque no me lo hayas pedido y no venga a cuento te recomiendo mis indispensables de Frank Miller, que haya leído al menos.

    - Batman Año Uno
    - Batman El Regreso del Caballero Oscuro
    - 300
    - Sin City: El Duro Adiós, Mataría Por Ella, La Gran Matanza, Ese Cobarde Bastardo

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  3. Como si te lo hubiera pedido, muchas gracias por la recomendación. He leído todos los que dices, ahora lo que quiero es adquirirlos y releer.

    ¿Qué tal está The Spirit? La película es un gran truño pero del cómic se muy poquito.

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  4. Soy profano en la obra de The Spirit, sólo sé que con él, su autor Will Eisner sentó las bases del cómic americano actual y que las colecciones que se hicieron posteriormente sobre el personaje sin guiones suyos son flojas, según los entendidos.

    La película duele al alma y el corazón, Frank Miller debería dejar de intentar reinventar lo que no ha nacido de su pluma.

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