sábado, 27 de marzo de 2010

Batman R.I.P (Epílogo), los restos del naufragio



El número inmediatamente posterior a la macrosaga del 2009, Batman R.I.P, la que más ríos de tinta hizo correr el año pasado ideada por el guionista escocés Grant Morrison es un jodido lío. El número 28 del volumen 2 de la colección regular de Batman está escrito por el mismo Morrison y dibujado por Lee Garbett, pero si no se han leído previamente los números de Crisis Final que complementan esta historia, el lector se encuentra ciertamente desubicado. Sin tener ni puñetera idea de cuando han apresado a Batman y de qué cojones pinta Darkseid en toda esta historia. Eso sí, en los dos números el autor de Nuevos X-Men se marca un emotivo homenaje al protagonista, por medio del personaje de Alfred.




Este número 29 es especial por varios motivos. Por ser el primero oficialmente después de que Batman salga de escena y por estar escrito por Dennis O'Neill. Maestro de maestros y autor de muchos de los más memorables arcos argumentales de Batman en los años 70, siempre con la indispensable ayuda de su buen colega Neal Adams a los dibujos. Parece mentira como un hombre como O'Niell, que está practicamente desaparecido del mundo del cómic, puede seguir siendo tan bueno con la escritura y como puede después de tanto tiempo seguir conociendo la psicología de personajes como James Gordon o Dick Grayson. El dibujo recae en un excelente Guillem March que sabe llevar perfectamente a las viñetas las ideas argumentales del veterano guionista.




En este volumen 30, Paul Dini (que como guionista no le llega ni a la suela de los zapatos a Morrison, pero que escribe sobre Batman 20 veces mejor que él) nos ofrece dos números de la colección Detective Comics en los que nos narra una historia (Las Caras del Mal) que sirve de epílogo a su excelente miniserie Corazón de Silencio en la que desarrolló y dio hondura a la personalidad de Thomas Elliot alias Silencio. Personaje creado por Jeph Loeb y Jim Lee en la infravaloradísima saga Hush y que para mí es uno de los mejores villanos que ha dado el universo del Caballero Oscuro en mucho tiempo. En estas dos entregas protagonizadas por Catwoman Selina Kyle se cobra una deuda con el antiguo Doctor Elliot que tenía pendiente desde la ya mencionada saga Heart of Hush. El guión de Dini, como siempre genial y el dibujo de Dustin Nguyen me sigue pareciendo tan extraño y deforme, como efectivo al fin y al cabo.




Acierto por parte de Planeta editar en España los "Archivos Negros" que se supone, dieron forma al acontecimiento de Batman R.I.P. En este tomo, con una introducción de Grant Morrison en la que deja patente su cariño por la etapa más camp y estrafalaria de Batman en el 9º arte, se recopilan números del personaje de finales de la década de los 50 y principios de los 60 en los que a parte de un delicioso aire exagerado y colorista se desvelan muchas de las claves de la etapa ideada por el guionista escocés. Batmito, el experimento militar al que se somete Batman y que deja mermada su mente, el planeta Zur-En-Arrh, el Club de Héroes, Thomas Wayne como el primer Batman. Ideas y conceptos que una vez descubiertas ayudan en mucho comprender no sólo la saga R.I.P sino también la pasión que el escritor de JLA siente por el Guardián de Gotham. Proximamente comentaré La Batalla Por la Capucha, la miniserie escrita y dibujada por Tony Daniel que sirve de puente entre R.I.P y las que serán las nuevas aventuras de Batman & Robin en nuestro país. Pero eso en otro momento.


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