miércoles, 18 de noviembre de 2009

Los Muertos Vivientes



Cuando Robert Kirkman creó la colección Los Muertos Vivientes (The Walking Dead) tenía la sana intención de coger la mitología zombie desarrollada por el cineasta George A. Romero y tomada como referencia por gente como Zack Snyder, Danny Boyle o nuestros paisanos Jaume Balagueró y Paco Plaza y llevarla más allá, convertirla en un serial, en algo más profundo y realista a pesar de estar repleto de seres en descomposición física.




La colección tiene un punto de partida muy parecido al de 28 Días Después, la excelente cinta de Danny Boyle. Rick Grimes es un policía que despierta en un hospital tras haber formado parte en un tiroteo en el que fue herido. Su misión será buscar a su mujer e hijo en un mundo casi sin habitantes y plagado de muertos vivientes en el que deberá sobrevivir a duras penas.




En el primer tomo de la colección el guionista Robert Kirkman nos ofrece una introducción a su obra, una especie de esclarecedora declaración de principios que el buen hombre hasta ahora ha cumplido a rajatabla. En la misma nos dice que Los Muertos Vivientes no es (al menos de manera intencionada) un cómic de terror, es una obra de personajes, por eso el autor nos dice que su intención es que cuando ya estemos dentro de la colección y nos encontremos bastante adelantados en la trama miremos hacia atrás y el Rick Grames de los primeros números nos resulte irreconocible y a fe mía que tal propuesta la consiguío con creces.




Lo mejor de Los Muertos Vivientes, lo que la convierte en una de las mejores colecciones actuales, es que sus protagonistas son realistas hasta el extremo, Estas personas son tan cercanas que en ellos podemos ver a familiares, vecinos y amigos, sufren, padecen, tienen cambios de humor y se encuentran atrapados en una situación que no tienen manera de controlar




Por eso el devenir de la serie fluye con tanta naturalidad y por eso Kirkman está haciendo desde hace más de 5 años un excelente trabajo elaborando una historia que coge planteamientos esquemáticos del cine de zombies y les da una profundidad inusitada. Dando forma a un extenso relato de los más conseguidos y duros, durísimos que ha dado el cómic americano reciente, al que por su aparente sencillez y logrado acabado formal uno se queda inevitablemente enganchado.




El dibujo es una nota a parte dentro de la serie. Los primeros siete números están ilustrados por Tony Moore íntimo colaborador de Kirkman y buen amigo suyo, él creó el look de la colección e hizo un trabajo excelente. El problema es que abandonó su puesto y este fue tomado por el británico Charles Adlard cuyo estilo es diametralmente opuesto al detallista de Moore. Adlard, más tosco y oscuro, algo estático si se me apura, como dibujante siempre me ha parecido medicore (vease su trabajo en los cómics de Expediente X) y empezó con algo de torpeza en la colección. Pero desde hace bastante tiempo se ha hecho por completo con ella, nos ha regalado splash pages memorables y su lapiz ya es la seña de identidad visual de la serie.




A día de hoy la colección sigue su curso a muy buen nivel. El último tomo editado en España es el octavo, se titula Creados Para Sufrir y es una burrada de las que hacen época. Ha sido muy alabado, diciendo los entendidos que es la cumbre de esta obra, yo no diría tanto, algunos giros de guión son muy forzados y buscan el efectismo puro y duro, pero lo que sí es cierto es que al lector habitual lo deja con un mal cuerpo de cojones. Ahora sólo queda esperar a que Planeta se decida a editar el tomo número 9 titulado en Estados Unidos Here We Remain.




Los Muertos Vivientes es el mejor trabajo en ficción que se ha hecho jamás sobre zombies, pero ojo, los mismos son una excusa narrativa de Kirkman para mostrar el lado más oscuro y rastrero del ser humano, pero también su parte solidaria, amable y redentora. Una colección de lectura obligada no sólo para los amantes del género cinematográfico al que rinde homenaje, sino también para toda aquella persona que disfrute con una historia bien escrita repleta de personajes reales como la vida misma. Rick Grimes lo dice en un momento de la serie a sus amigos, Los Muertos Vivientes no son los zombies que los asedian, son ellos mismos como seres humanos condenados a vivir una existencia que poco tiene que ver con la vida que llevaban antes. Thomas Hobbes ya lo dijo una vez. El hombre es un lobo para el hombre y por suerte para el mundo del cómic, Robert Kirkman tal apreciación no la pasó por alto, la asimiló y la convirtió en arte.


2 comentarios:

  1. lo mejor y al mismo tiempo lo peor de la obra es la ausencia total de sentimientos hacia los personajes... Los matan, los torturan, los enloquecen y da igual si te caen bien o mal, si tienen una relación que te encante o no. Al mismo tiempo, tengo la sensacion de que en los últimos números esta perdiendo un poco el norte, y de que los nuevos que han entrado no son capaces de sustituir a los que hemos perdido. Pero eso es algo que ya veremos

    PD: mi número favorito es la venganza más salvaje que he visto nunca retratada

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  2. La de Michonne al gobernador fijo XD

    A este hombre (Kirkman) le pasa lo que a Lars Von Trier, Alejandro Iñárritu o Kentaro Miura, le importa una mierda el receptor de su obra, es capaz de coger al personaje más carismático de la colección y hacer una barbaridad con él, pasa totalmente de los sentimientos el muy cabrón.

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