martes, 4 de agosto de 2009

Grandes Discos: Vulgar Display of Power de Pantera



Título: Vulgar Display of Power
Año: 1992
Intérprete: Pantera
Productor: Terry Date


Groove, thrash metal, post thrash metal, cuando alguien quiere etiquetar una banda y no puede es porque algo pasa, o es una mierda infecta o es única y por ello original, como más tarde lo fueron System of a Down (otros músicos inclasificables de los que hablaré proximamente), Pantera eran cuatro tejanos con pinta de borrachos e indigentes que cogieron el heavy metal americano y lo llevaron un paso más allá, en crudeza, composición y nivel vocal.

Pantera nació a principios de los 80 y antes a de la llegada del cantante Phil Anselmo era una banda de glam metal especializada en versiones de la banda Kiss (la favorita de los hermanos Abbott) en 1990 con la incorporación al grupo del que sería su frontman hasta la disolución de la banda en 2003, el conjunto daría un giro radical a su estilo con la publicación de su primer redondo, Cowboys From Hell, la voces rasgadas, solos de guitarra imposibles y una batería como una apisonadora servían de carta de presentación para una banda que rompía moldes en su debut de estudio, con su segundo disco quisieron ir más allá, lo consiguieron y de qué manera.

Vulgar Display of Power es uno de los discos de metal más influyentes de los años 90, si el cuarteto sureño había cogido el thrash metal de gente como Slayer, los primeros Metallica y Megadeth o Anthrax y lo había radicalizado con Cowboys Fron Hell, en este disco que nos ocupa su estilo se depura, el sonido se recrudece y consilida, las guitarras toman más cuerpo, se pierden los pocos agudos por parte del cantante (últimos coletazos del glam de los inicios del conjunto) que se dejaban notar en el trabajo previo y los cuatro músicos forman un todo enérgico y brutal.En Vulgar Display of Power la voz de Anselmo suena con toda su fuerza, a día de hoy el amigo Philip está más quemado que el palo de un churrero, pero en su época de más potencia vocal era capaz de cantar cualquier género, desde rap, hasta black metal, pasando por blues.

Su voz llena de matices suena mejor que nunca en temas como la bestial Fucking Hostile o Rise y sorprendiendo con la cadencia y delicadeza de la primera parte del tema Hollow, un medio tiempo que supone uno de los cortes más lentos (casi una balada) del grupo. Las guitarras del malogrado Dimebag Darell bordean el virtuosismo en This Love o la pesada (en el buen sentido de la palabra) Walk. El doble bombo de Vinne Paul en la percusión no parece real, es casi imposible creer que un hombre de esa corpulencia pueda meter tanta caña a los pedales como él lo hace y por último no olvidar la labor a las cuatro cuerdas de Rex Brown, uno de los bajistas más dotados del panorama metalico de los 90, que fue cogiendo experiencia y garra en los posteriores discos de Pantera.

Todos los temas son clásicos de la banda, muestran fiereza y cohesión, pero para mí, si hay uno que sirve como carta de presentación, como catarsis y cumbre de la carrera de estos señores, ese es sin lugar dudas el que abre el disco, Mouth for War, uno de las mejores composiciones de la historia, no ya de metal extremo, sino del rock de todos los tiempos.




Vulgar Display of Power supuso la obra cumbre de una banda que más tarde llegaría a cotas aún más bestiales de fuerza y velocidad en sus trabajos, pero nunca de tanta calidad. Pasemos por alto que algunas de las letras son una declaración de principios cuasi fascista (joder, son tejanos, ¿a quién le sorprende?) centrémonos en que estos cuatro garrulos de pueblo eran unos músicos geniales que sonaban de manera tan compacta que parecián dar forma a un único y perfecto instrumento de mastodóntico tamaño, unos jodidos virtuosos que no se comportaban como tales teniendo derecho a hacerlo. Una separación grupal en la que Anselmo quedó muy mal con los hermanos Abbott y un puto pirado que le metío cuatro tiros en la cabeza a Dimebag Darrell durante un concierto de su conjunto Damageplant enterraron prematuramente a una de las bandas más grandes de la historia del rock, que nunca volverá (cualquier guitarrista haría el ridículo en el lugar del amigo Diamond) pero que nos dejó un legado de grandes temas e inolvidables discos, que nunca envejecerán y que jamás serán igualados. Ni groove, ni thrash, ni mierdas, eran Pantera, un jodido género en sí mismo dentro del heavy metal.


No hay comentarios:

Publicar un comentario