sábado, 15 de agosto de 2009

Berserk, carne, sangre, acero y brujería


En el año 1990, el japonés Kentaro Miura lanzó el primer tomo de Berserk en su país natal. Fue un considerable éxito, tanto que a día de hoy, casi 20 años después, se sigue editando. En Japón va por el tomo 34 y en España el 30. Berserk se adscribe al género de espada y brujería. La historia que narra tiene lugar en alguna zona de la Europa medieval y está protagonizada por un mercenario llamado Gatsu, un joven que porta una enorme espada para matar dragones. Durante su viaje sin rumbo entrará a formar parte de La Cuadrilla del Halcón, batallón de soldados de fortuna comandados por el misterioso, carismático y ambicioso Griffith y su segunda al mando, Kiaska, la única mujer dentro de la cuadrilla.



Miura es un amante del bestialismo, el ultragore, la violencia, la hemoglobina. Los japoneses son conocidos porque detrás de esas sempiternas sonrisas y esos buenos modales, se esconden unos entrañables dementes a la hora de crear ficción de género, pero lo de Miura es exagerado. En mi vida he visto en un manga (he leído bastantes, no como un Otaku fanático, pero no han sido pocos) y los nieveles de brutaliad a los que ha llegado este hombre a la hora de mostrar salvajismo gráfico y explícito en sus viñetas (muchas veces de manera gratuita) es alarmante, pero no tanto como la afición que sus seguidores tenemos por su obra, Si él no está bien de la cabeza, los que seguimos su trabajo estamos decididamente peor.



Nota a parte para el sexo, clave en la historia. Ya desde la primera viñeta (el volumen 1 se abre con Gatsu tirándose a una especie de bruja). Durante los primeros pasos de la colección , el mismo es pudoroso, a veces tierno, pero al avanzar la trama y sobre todo en la saga con la Inquisición, las escenas sexuales bordean lo pornográfico. Si Miura se recrea con la violencia, con la carnalidad y el erotismo no se queda corto.



Berserk está repleto de influencias, más cinematográficas que literarias. La base principal del argumento del manga está inspirado muy de cerca en el film medieval Los Señores del Acero, la célebre cinta que el gran Paul Verhoeven dirigió en 1985, no ya homenajeándola en numerosas ocasiones, sino copiando en viñetas muchos planos de la película. La subtrama fantástica, llena de monstruos deformes con formas fálicas y aspecto aberrante, hace clara referencia a la literatura de H.P.Lovecraft, por otro lado el Beherit y los personajes de La Mano de Dios están influenciados notoriamente por los Cenobitas, los seres del averno, salidos de la mente de Clive Barker y que protagonizan su obra de culto Hellraiser: Los que Traen el Infierno.



Berserk destaca principalmente porque detrás de tanta extremidad sesgada, intestino desparramado y cuerpo al desnudo, hay un guión muy sólido y un desarrollo excelente de personajes inolvidables y carismáticos. Desde el apático y bestial Gatsu, el ambiguo y presuntuoso Griffith, hasta la aguerrida Kiaska. La primera saga del manga, La Edad Dorada, nos sirve para empatizar con estos personajes y todos los secundarios que dan forma a La Cuadrilla del Halcón. Pero como hemos comentado anteriormente, Miura está enfermo y en la saga de El Eclipse, la cumbre del manga que nos ocupa y una de las cotas de genialidad más grandes que ha alcanzado el cómic japonés, en toda su historia, nos destroza emocionalmente con un climax virtuoso, un elogio al sadismo, al sufrimiento, a la impotencia y al sacrificio, una obra maestra a todas luces soberbia.




Si bien es cierto que Miura perdió el norte en los guiones tras El Eclipse, que sigue haciendo historias entretenidas y llenas de imaginación, pero la trama ya no está tan cohesionada como en los primeros 13 volúmenes del manga y parece dar muestras de no saber hacia donde quiere ir, el dibujo mejora gradualmente en cada nueva entrega, del titubeante trazo de los tres primeros tomos, a la exquisitez y el detallismo barroco durante el ecuador de la obra, con unos lápices que recuerdan tanto a las pinturas negras de Goya, como al realismo de Millet, Miura (con la inestimable ayuda de su equipo artístico) se muestra como un dibujante fuera de lo común, muy superior a la media de autores gráficos japoneses.




Entre 1997 y 1998 se emitió en Japón el anime de Berserk. El mismo posee muchas virtudes y algún fallo. Entre los aciertos están no sólo la fidelidad a la obra de Miura y la respetuosa transición de los personajes al cambiar de medio, también el hecho de que se suavizara la violencia extrema y el sexo del cómic, con esto no quiero decir que esté bien que se reduzca la crudeza de la historia, pero con ello ciertamente se consigue que sea más accesible a todo tipo de espectadores. También son magníficas la animación, la banda sonora y sobre todo que los 25 capítulos que componen la serie animada, abarquen la mejor etapa del manga, inciandó con La Edad Dorada y finalizando con El Eclipse. Los defectos, que el anime está inacabado, dejando al espectador con tres palmos de narices y un cliffhanger de cojones, al que desconoce el manga, por supuesto.





Berserk no es un manga para todo tipo de lector, es una obra muy dura y no apta para cualquier estómago, destila tanta calidad como violencia, sexualidad y crueldad desatada, pero es una lectura muy amena, una gran historia sobre el honor, los estragos de la guerra, el amor, el odio, la venganza, la redención, la traición, el sacrificio y la eterna lucha entre el bien y el mal. Veremos qué final le da Miura a las aventuras de Gatsu, el Guerrero Negro, marcado por el estigma del condenado.


4 comentarios:

  1. Ahora mismo ando algo escaso de fondo para mangas con Pluto, Monster y Fullmetal Alchemist, que debe usted leer o morirá, así que no estoy por empezar con Berserk.
    Aun así, vi parte del anime hace algún tiempo y me pareció bastante conseguida.

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  2. El anime es una delicia y perfecto para inciarse en el mundo Berserk, es más, conozco gente que no soporta lo bárbaro que es el manga pero que adora el anime, también hay casos que piensan lo contrario, pero véalo cuando se desahogue de tanta animación japonesa.

    Pd: Pluto, y Full Metal Alchemist no me llaman mucho, pero a Monster le tengo ganas

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  3. Disfrute como un enano el anime...pero, por desgracia, la pesima, para mi, edicion en castellano del manga me han obligado a tirar del yanqui.
    Realmente, me fascino desde el principio.
    Y si, Monster es delicioso...FMA, para mi, evitable. Pluto, aun es pronto.

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  4. Bienvenido al blog Divadelro estés de paso o si pensas quedarte, te recuerdo de los foros de la gran ciberanika.

    La verdad es que la edición de Mangaline deja que desear, pero hacerme con el manga yanki no me hubiera beneficiado mucho, con el inglés bien, pero no tanto como para entender los 30 y pico tomos en ese idioma.

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