jueves, 9 de julio de 2009

Superman, según Alan Moore y Grant Morrison



No soy un gran fan de Superman.

El Hombre de Acero es lo opuesto al anti/héroe oscuro, lacónico y torturado (Batman, Punisher) que suele atraerme. Sus colorines, su bondad, su inocencia, sus superperros y extraterrestres venidos del planeta Krypton y su fe en la humanidad no me resultan demasiado atractivos, el tono que busco en un cómic siempre es más crepuscular que todo eso, pero he de admitir que hay buenas historias sobre el personaje, que he visto todas las películas basadas en su figura, que he seguido las series animadas y de imagen real que se han realizado sobre él y que he disfrutado con muchos de los episodios de la unas veces excelente, otras blasfema, Smallville, antes de que perdieran el norte en la últimas temporadas alargando innecesariamente un producto que ya no da más de sí.

Sólo hay un motivo por el que compré estos dos tomos recopilatorios sobre Superman, el hecho de que ambos están escritos por los que son para mí los mejores guionistas de cómics que ha dado occidente, el inglés Alan Moore y el escocés Grant Morrison. Ambos dos dan en sus respectivos trabajos su visión del hijo predilecto de la casa de El, rinden homenaje a su figura, pero por desgracia uno triunfa rotundamente y el otro se queda corto a la hora de dar vida al Hombre del Mañana.



Superman: Las Historias de Alan Moore (1985, 1986)
Guión: Alan Moore
Dibujo: David Gibbons, Curt Swuan, Rick Veitch, George Perez, Kurt Schaffenberg


Alan Moore es mi guionista favorito de todos los tiempos, su sola presencia en un trabajo es sinónimo de una indudable calidad, poco se le puede echar en cara al hombre que creo el mejor cómic de ¿héroes?, Watchmen, que dio una visión compleja de la anarquía, el terrorismo y los totalitarimos en una obra maestra como V de Vendetta y que recuperó el sabor añejo de los antiguos seriales británicos de aventuras con La Liga de los Hombres Extraordinarios. El inglés nunca me ha decepcionado, siempre ha cumplido mis expectativas nunca he leído algo escrito por él sin que en algún momento me haya recorrido un escalofrio por la espalda por una página, una frase, un episodio o una cita ideada por él, por eso me duele hablar de la decepción que me ha supuesto leer estas historias sobre Superman que escribió a mediados de la década de los 80.

Superman, Las Historias de Alan Moore, son tres relatos sobre el personaje creado por Joe Shuster y Jerry Siegel alabados por una legión de fans, el guionista de From Hell da una visión existencial del personaje alejándolo de la tierra o la realidad para paradójicamente humanizarlo, pero por desgracia ninguno de ellos supera la barrera de lo aceptable.

- Para el Hombre que lo Tiene Todo: En esta historia, dibujada por Dave Gibbons, realizando su primer trabajo junto a Moore antes de Watchmen, desde el principio la cosa falla cuando se da una especial relevancia al cumpleaños del personaje protagonista, reuniendo a sus mejores amigos (Wonder Woman, Batman, Robin) en una especie de estúpida fiesta con absurdos regalos interplanetarios en la Fortaleza de la Soledad, no sé si este recurso narrativo se usó en el pasado de Superman o si fue una idea original de Moore, pero me parece una excusa argumental digna de los Muppet Babies. Aunque Alan es Alan y algún acierto como mínimo debe haber en cualquiera de sus relatos, la visión de un futuro alternativo de Kal-El en su planeta natal, con familia e hijos tiene potencial, pero el barbudo escritor no lo explota debidamente y el resultado es una historia entre el presente y un artificial futuro no mucho mejor que los guiones de Ron Marz para la saga Poderes Cósmicos de Thanos de Titán en la Marvel. En resumidas cuentas un relato más de Superman, con algo más de relevancia que el resto de sus historias ideadas por otros guionistas, pero indigno del autor que lo escribe.

- ¿Qué le Pasó al Hombre del Mañana?: Con esta entrega dividida en dos partes, publicadas en distintas colecciones, se da forma el despropósito, lo impensable sale por primera vez de la pluma de Moore. El inglés es hombre de inquietudes y no quiere hacer una historia más sobre el álter ego de Clark Kent, quiere ir más allá hablándonos esta vez de la supuesta muerte de Superman en un fúturo próximo mostrando un planeta Tierra sin su presencia. Pero la historia no se sostiene por su propio peso, todo hace aguas en un guión insulso con unos diálogos del tipo ¡¡Te añoraremos Superman!! o ¡¡Qué poderoso es el Hombre de Acero!! sonrojantes hasta la vergüenza ajena, hay veces que uno cree estar leyendo a energúmenos como David Micheline o J.M. DeMatties en vez de al creador de La Broma Asesina. No sé si ese aire simplista es un homenaje al Hombre de Acero de los años 40 o si realmente Moore se creyó que esa era una buena visión sobre el hijo de Krypton en los años 80, pero parece mentira que un año después diera forma a su magna obra, si hay algo salvable en esta historia es el dibujo a seis manos, magistral en todos los sentidos.

- Superman y La Cosa del Pantano: Paradójicamente este crossover sin pretensiones dibujado por Rick Veitch que une a nuestro protagonista con La Cosa del Pantano, el personaje que el mismo Moore llevó a cotas inimaginables de calidad en los 80 cuando fue designado guionista de sus relatos, es la mejor historia de este recopialtorio y lo más destacado que ha realizado el inglés sobre Superman. En esta obra sí se dejan ver, al menos de una manera más o menos notoria, las virtudes del guionista que todos conocemos y admiramos, un pulso uniforme, unos diálogos magistrales y unos personajes definidos, con un final memorable.

Moore no es infalible y los relatos que nos ocupan están brutalmente sobrevalorados, el guionista falla a la hora de retratar a Superman por mirarlo por encima del hombro, por estar más pendiente de narrar historias ambiciosas y complejas, que de por dejarse imbuir por la esencia del personaje. Para retratar con entereza al hijo de Krypton hay que admirarlo a él y a todo lo que le rodea, lo que representa, lo que lo fortalece y lo que lo debilita, Moore no supo encotrar el camino para mostrarnos al verdadero Superman, al icono, por suerte para el mundo del noveno arte años después Grant Morrison si lo conseguiría.



All Star Superman (2006,2007,2008)
Guión: Grant Morrison
Dibujo: Frank Quitely

¿Se puede dar un soplo de aire fresco en pleno SXXI a la iconografía de un personaje con más 70 años del que se ha contado su pasado, su presente, su futuro, su muerte, su resurrección, su legado? ¿Se puede dar una visión respetuosa, novedosa y arrolladoramente ambiciosa desde la más rotunda de las humildades sobre un héroe que en principio ya no tiene nada inédito que contarnos? ¿ Se puede crear una obra maestra que trascienda de la viñeta, que guste hasta a aquellos como yo, a los que el personaje principal de la historia les causa cierta indiferencia? la respuesta es un rotundo y enorme sí.

Todas las maravillas que habéis oido sobre All Star Superman son ciertas. Grant Morrison coge el microcosmos del personaje lo condensa en 12 capítulos, reune en ellos sus virtudes, sus defectos, las cosas que lo hacen único, las que lo vuelven un tipo en ocasiones ridículo, su pasado, su porvenir, lo terrenal, lo cósmico, su lado humano, su lado semidivino y crea el homenaje, el canto de cisne más hermoso que se ha hecho al superhéroe por antonomasia.

Lo primero que me ha venido a la cabeza al terminar de leer este tomo recopilatorio ha sido Watchmen, si la obra de Moore y Gibbons era una visión oscura y desmitificadora del superhéroe, en All Star Superman Morrison hace el mismo análisis que sus compatriotas pero en el sentido inverso, en esta revisión del universo del Hombre del Mañana que es una mirada crepuscular sobre el ocaso de su vida, todo es luz, belleza, magnificencia, pureza, pasión por todos y cada uno de los personajes que pueblan estas viñetas, una maravillosa aventura que auna el aire naïf de lo inicios del protagonista y el retrato existencial que dieron de él gente como Dan Jurgens en los 90.

Nunca Superman fue tan humano y Clark Kent tan enternecedor y patoso, ni Lex Luthor tan carismático, aterrador e inteligente ni las hordas de ridículos extraterrestres kryptonianos (guerreros, criminales, perros) fueron tan creíbles, jamás Lois Lane ha transmitido tanta juventud y veracidad, ni los componentes del equipo del Daily Planet se habían mostrado tan entrañables.

Decir que el trazo de Frank Quitely es soberbio, que la última página del inolvidable capítulo Eternamente o el inicio del titulado Día de Sol Rojo son lo mejor que se ha escrito o dibujado sobre Superman, que el episodio Funeral en Smallville es una maravilloso homenaje a la familia y el tiempo perdido, sigue sin hacer justicia a esta obra de arte en 304 páginas.

All Star Superman es más que una oda al personaje como icono, como alegoría, como parte de la cultura popular, es una mirada esperanzadora del autor de Asilo Arkham o Batman R.I.P sobre el ser humano y su compromiso con el planeta tierra. Si queréis disfrutar del placer de leer una obra irrepetible, de decir que habéis tenido entre vuestras manos el mejor cómic de lo que llevamos de década no lo dudéis, esta es vuestra historia.

Si a mí, que Superman ni me va ni me viene, esta obra me ha parecido una maravilla llena de magia y hondura, no quiero ni pensar lo que le hará sentir a un verdadero fan del personaje la primera vez que lo lea, afortunado él que podrá experimentarlo.

2 comentarios:

  1. Yo lei las dos primeras historias de Alan Moore-Superman que comentas tan ligeramente. Creo que el barbudo inglés esta fuera de tu comprensión por el momento, y te habras leido muchos comics de Superman pero creo que te hacen falta algunas clases de análisis literario y un poco de historia y filosofía. Alan Moore es un bicho raro en los comics, pero por suerte no es el único. Este inglés entre mago y escritor se trae todo un repertorio de modelizaciones que se inscriben en la literatura y lo traduce a comic, y no solo eso, Moore le gusta revisar el viejo comic, el de los años 30 y 40, vean sino Watchmnen. Pero eso es decir muy poco, lo que más trae sobre su pluma el barba es Ideología, y es uno de los pocos que no le importa demostrar su pensamiento político, digamos liberal-anarquista. Si pensamos en eso es facil leer el sueño de un Kriptón que no fue, donde la alegoría política esta presente y Moore demuestra una vez más lo que le desagradan los regímenes totalitarios, dictatoriales, conservadores, etc. Alan siempre conversa en sus comics con los ingleses preguntandoles porqué eligieron a Margaret Tatcher, y lo hace extensivo a todos los demás lectores para cada realidad particular si cabe.
    Respecto a la revisión de la muerte de Superman hay que decir que es un comic que realmente enfrenta al heroe con su muerte, cosa que no había sucedido, por lo menos no con esa profundidad.
    Creo que no te gustan mucho los dialogos ¿no? sos más de pam!! splash!! crack!! kaboom!! A mii también me gusta, pero si tiene una buena historia detrás, y por eso te pido que vuelvas a leer los mencionados comics del barbeta.

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    1. Pues curiósamente después de escribir esta entrada (hace cuatro años) leí varias veces más los cómics de Alan Moore sobre Superman y aún ganando con las relecturas me parecen relatos muy sobrevalorados. Son historias que hunden sus raíces en los clásicos de Superman, llenas de referencias a historias míticas del personaje y su microcosmos, pero a mí me dejan frío. Comprendo el mensaje, el contexto y la metareferencialidad de Moore, pero eso no significa que tenga que idolatrar unos cómics que me parecen que al lado de From Hell, Watchmen o Killing Joke palidecen irremisiblemente.

      Entiendo la ideología de Moore y la comparto en gran parte, por eso considero magistrales obras como V de Vendetta, pero si la historia que me relata no me convence, por mucha carga ideológica que tenga, por mucha profundidad conceptual que posea o alegoría política que atesore no voy a decir que la considero una genialidad, como me pasa con esos dos cómics de Superman que menciono escritos por Moore.

      En la segunda parte de la entrada hablo de que en cambio All Star Superman me parece una genialidad, la historia de definitiva del personaje que coge todo su universo y lo condensa en una historia sencillamente brillante y si lo has leído (supongo que sí) sabrás que no es sólo pam!! splash! crack!! kaboom!! ¿verdad?. Pues con eso te confirmo que me gustan los cómics dialogados y las influencias literarias en el mundo del noveno arte o que Alan Moore realice alegorías políticas con sus obras (como en Watchmen o From Hell) pero sus Superman no me vuelven loco.

      Un saludo!

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